Estudiantes, ¿dos caras de la misma moneda? Derrota local ante Belgrano y polémica por el VAR.

Redacción Cuyo News
4 min
Cortito y conciso:

Estudiantes, intratable en la Copa pero flojo en el torneo local, perdió 1-0 contra Belgrano con un gol de Uvita Fernández. El Pincha tuvo un gol anulado polémicamente por el VAR en el primer tiempo y no pudo remontar en el complemento. El Ruso Zielinski le ganó el duelo táctico a Domínguez.

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Estudiantes parece tener una doble personalidad, como si fuera el Dr. Jekyll y Mr. Hyde del fútbol argentino. En la Copa Libertadores, te arrasa como un huracán, con una ofensiva que mete miedo. Pero en el torneo local, es un equipo que no encuentra el rumbo, que se desinfla como un globo pinchado. Y esta vez, Belgrano fue el encargado de ponerle el alfiler: victoria 1-0 del Pirata en UNO, dejando al Pincha con cuatro partidos sin ganar en el campeonato doméstico.

Desde el arranque, el equipo de Domínguez intentó imponer su juego, con Meza como principal arma de ataque por las bandas, a lo Bochini por derecha. A los pocos minutos ya tuvo una chance clarísima con un centro atrás que Castro casi convierte. Pero como un boxeador que tira muchos golpes y no conecta ninguno, el Pincha empezó a perder fuerza.

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A los 27 minutos, un tiro libre de José Sosa terminó en el fondo de la red. Golazo, parecía. Pero el VAR, ese personaje tan querido y odiado a la vez –como el Bambino Veira dando cátedra de fútbol champaña en la tele–, metió la cola. Y anuló el gol por un supuesto offside de Funes Mori que, la verdad, solo vio el línea del VAR y tal vez su primo segundo. Ni Mostaza Merlo en su época de jugador hubiera protestado tanto una jugada así como lo hizo el banco pincharrata. En las repeticiones, la posición adelantada era más fantasma que el gol de Maradona a los ingleses en el ’86.

Y como dice el dicho, «gol errado, gol en contra». A los 41, Ascacíbar, haciéndole honor a su apellido –»ascacíbar» verbo que describe el acto de dejar la pelota servida al rival–, perdió una pelota clave en la mitad de la cancha. Y Belgrano, con la efectividad de Palermo en sus mejores épocas, armó un contragolpe letal que terminó con un golazo de Uvita Fernández desde afuera del área. Mansilla, en el arco del Pincha, lo vio pasar como un tren bala.

El segundo tiempo: mucho ruido y pocas nueces

En el complemento, Estudiantes salió con otra actitud, más garra, más empuje. Ascacíbar, como si le hubiera picado el orgullo, se puso el overol y empezó a jugar como un Mascherano en sus tiempos de Liverpool. Pero Belgrano, bien parado atrás como la muralla china en un día de furia, aguantó el embate. Y se llevó tres puntos de oro de La Plata.

Con esta derrota, Estudiantes quedó quinto en la Zona A, pero podría caer varios puestos. Belgrano, por su parte, festejó su primer triunfo de visitante y cortó una racha negativa. El Ruso Zielinski, con su cara de póker, le ganó la partida táctica a Domínguez. ¿Será que el Pincha necesita un cambio de chip para el torneo local? ¿O seguirá siendo el equipo de las dos caras?

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