El Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, a través de la Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano, presentó en Calingasta el anteproyecto del Plan de Ordenamiento Territorial, una iniciativa clave para la planificación y el desarrollo sostenible del departamento. El evento, que tuvo lugar en Villa de Calingasta, Tamberías y Barreal, reunió a autoridades locales, profesionales y vecinos interesados en el futuro de la región.
Un plan integral con la participación ciudadana como eje central
El Plan de Ordenamiento Territorial se presenta como una herramienta fundamental para definir estrategias y propuestas que permitan ordenar el uso del suelo y proyectar el desarrollo futuro de Calingasta de manera equilibrada, eficiente y sostenible. El anteproyecto es el resultado de un trabajo interdisciplinario que involucró a la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la UNSJ, así como a geólogos, sociólogos, urbanistas, especialistas ambientales y otros profesionales.
Uno de los aspectos más destacados del proceso es la participación ciudadana, considerada un eje central en la elaboración del plan. A través de encuentros con autoridades locales, mapeos participativos y encuestas a vecinos, se recogieron opiniones y propuestas sobre las necesidades e identidades de cada microrregión. Además, se habilitó un código QR para que la comunidad pueda continuar aportando sugerencias y mejoras al proyecto.
Objetivos clave para el desarrollo de Calingasta
El Plan de Ordenamiento Territorial busca alcanzar una serie de objetivos clave para el desarrollo de Calingasta, entre los que se destacan:
* Mejorar la conectividad y la integración territorial dentro del departamento y con provincias vecinas como Mendoza y Chile.
* Ordenar el crecimiento urbano, consolidando las localidades y evitando la expansión desordenada.
* Preservar y potenciar la producción, protegiendo las zonas agrícolas y consolidando corredores estratégicos para el transporte de cargas pesadas fuera de los circuitos urbanos y turísticos.
* Proteger el medio ambiente y gestionar riesgos naturales, considerando la peligrosidad de las zonas de bajadas aluvionales.
* Diversificar la matriz productiva, impulsando la agricultura, el turismo y la minería responsable.
El Plan de Ordenamiento Territorial se presenta como una oportunidad para planificar el futuro de Calingasta, consolidando un modelo de desarrollo que preserve los recursos, potencie la producción y asegure un crecimiento armónico de cada localidad.
El departamento de Calingasta, en San Juan, se prepara para un futuro más ordenado y sostenible gracias a la presentación del anteproyecto del Plan de Ordenamiento Territorial. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, busca equilibrar el desarrollo urbano, la producción y la protección del medio ambiente, con la participación activa de la comunidad local.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Dicen los que saben (o sea, la Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano) que este plan es como un Tinder para el futuro del departamento: busca conectar la infraestructura, ordenar el crecimiento urbano (¡adiós, casitas chorizo!), preservar la producción (¡más aceitunas, menos cemento!), proteger el medio ambiente (¡chau, basurales clandestinos!) y diversificar la economía (¡turismo, minería y, por qué no, cría de llamas!).
Lo más interesante es que este plan no es un capricho de burócratas con aires de arquitectos, ¡no! Se armó con la ayuda de la mismísima Facultad de Arquitectura de la UNSJ, geólogos, sociólogos, urbanistas y hasta un par de ambientalistas que seguro odian los semáforos. Y, como si fuera poco, ¡la gente también opinó! Encuestas, mapeos participativos y hasta un código QR para quejarse online. ¡Democracia territorial, señoras y señores! Ahora, falta ver si este plan es la solución a todos nuestros problemas o solo un mapa más para perderse en el desierto. ¡Hagan sus apuestas!
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, a través de la Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano, presentó en Calingasta el anteproyecto del Plan de Ordenamiento Territorial, una iniciativa clave para la planificación y el desarrollo sostenible del departamento. El evento, que tuvo lugar en Villa de Calingasta, Tamberías y Barreal, reunió a autoridades locales, profesionales y vecinos interesados en el futuro de la región.
Un plan integral con la participación ciudadana como eje central
El Plan de Ordenamiento Territorial se presenta como una herramienta fundamental para definir estrategias y propuestas que permitan ordenar el uso del suelo y proyectar el desarrollo futuro de Calingasta de manera equilibrada, eficiente y sostenible. El anteproyecto es el resultado de un trabajo interdisciplinario que involucró a la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la UNSJ, así como a geólogos, sociólogos, urbanistas, especialistas ambientales y otros profesionales.
Uno de los aspectos más destacados del proceso es la participación ciudadana, considerada un eje central en la elaboración del plan. A través de encuentros con autoridades locales, mapeos participativos y encuestas a vecinos, se recogieron opiniones y propuestas sobre las necesidades e identidades de cada microrregión. Además, se habilitó un código QR para que la comunidad pueda continuar aportando sugerencias y mejoras al proyecto.
Objetivos clave para el desarrollo de Calingasta
El Plan de Ordenamiento Territorial busca alcanzar una serie de objetivos clave para el desarrollo de Calingasta, entre los que se destacan:
* Mejorar la conectividad y la integración territorial dentro del departamento y con provincias vecinas como Mendoza y Chile.
* Ordenar el crecimiento urbano, consolidando las localidades y evitando la expansión desordenada.
* Preservar y potenciar la producción, protegiendo las zonas agrícolas y consolidando corredores estratégicos para el transporte de cargas pesadas fuera de los circuitos urbanos y turísticos.
* Proteger el medio ambiente y gestionar riesgos naturales, considerando la peligrosidad de las zonas de bajadas aluvionales.
* Diversificar la matriz productiva, impulsando la agricultura, el turismo y la minería responsable.
El Plan de Ordenamiento Territorial se presenta como una oportunidad para planificar el futuro de Calingasta, consolidando un modelo de desarrollo que preserve los recursos, potencie la producción y asegure un crecimiento armónico de cada localidad.
Dicen los que saben (o sea, la Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano) que este plan es como un Tinder para el futuro del departamento: busca conectar la infraestructura, ordenar el crecimiento urbano (¡adiós, casitas chorizo!), preservar la producción (¡más aceitunas, menos cemento!), proteger el medio ambiente (¡chau, basurales clandestinos!) y diversificar la economía (¡turismo, minería y, por qué no, cría de llamas!).
Lo más interesante es que este plan no es un capricho de burócratas con aires de arquitectos, ¡no! Se armó con la ayuda de la mismísima Facultad de Arquitectura de la UNSJ, geólogos, sociólogos, urbanistas y hasta un par de ambientalistas que seguro odian los semáforos. Y, como si fuera poco, ¡la gente también opinó! Encuestas, mapeos participativos y hasta un código QR para quejarse online. ¡Democracia territorial, señoras y señores! Ahora, falta ver si este plan es la solución a todos nuestros problemas o solo un mapa más para perderse en el desierto. ¡Hagan sus apuestas!