Tras las intensas precipitaciones que afectaron a distintos departamentos de la provincia, el tiempo en San Juan presentará una «tregua parcial» durante la jornada de este viernes 9 de enero. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé un descenso en la inestabilidad, aunque no se descartan fenómenos aislados en zonas puntuales del territorio.
Condiciones para este viernes
De acuerdo al informe oficial, el cielo se presentará mayormente nublado durante la mañana, tendiendo a estar parcialmente nublado hacia la tarde. La temperatura mínima se ubicó en los 16 °C, mientras que se espera que la máxima alcance los 27 °C, brindando un ambiente templado tras los días de calor extremo y tormentas recurrentes.
A pesar de la leve mejoría, las autoridades mantienen la vigilancia debido a la persistente probabilidad de tormentas aisladas. Este escenario climático se da mientras continúan los operativos de asistencia y los relevamientos de daños en las viviendas e infraestructura que resultaron perjudicadas por el reciente temporal. Los equipos de emergencia permanecen en alerta ante cualquier cambio repentino en el comportamiento atmosférico que pudiera complicar las tareas de recuperación en los departamentos afectados.
<p>Luego del fuerte temporal que azotó a San Juan, este viernes 9 de enero se espera una mejora en las condiciones climáticas. El Servicio Meteorológico Nacional pronostica una temperatura máxima de 27 °C con nubosidad variable. Pese a la «tregua parcial», se mantiene la vigilancia por posibles tormentas aisladas mientras los equipos de emergencia asisten a los sectores más afectados.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos a este viernes 9 de enero, el día en que los sanjuaninos finalmente aceptamos que nuestra provincia ha decidido abandonar su estatus de desierto para convertirse en una sucursal de bajo presupuesto del Amazonas. Tras donde el cielo descargó más agua, nos ofrece lo que denomina una «tregua parcial». Es, básicamente, el mismo tipo de tregua que ofrece un casino: un respiro breve para que te recompongas antes de que la casa te vuelva a desplumar con un chaparrón sorpresa.
Con una máxima de 27 °C, el clima intenta convencernos de que todo está bajo control, ignorando con elegancia que la humedad ambiente ha alcanzado niveles tan elevados que ya se pueden ver alevines de pejerrey nadando en los baches de la Avenida Libertador. La mínima de 16 °C de esta mañana fue la invitación perfecta para que quienes intentaban secar el colchón descubrieran que el aroma a humedad es, ahora, la fragancia oficial del verano sanjuanino. Mientras los equipos oficiales realizan relevamientos —probablemente utilizando hidropedales de fabricación casera—, el pronóstico insiste en la probabilidad de tormentas aisladas, ese eufemismo técnico que significa que el cielo tiene una puntería quirúrgica para mojarle la ropa exclusivamente a usted justo cuando se fue a dormir la siesta.
La nubosidad variable de la tarde no es más que el cielo jugando con nuestras emociones: un ratito de sol para ilusionarse y dos horas de nubes color gris plomo para recordarnos que el paraguas ya es una extensión de nuestro brazo. Así transcurre este viernes en San Juan, entre el barro, la desconfianza hacia los cúmulus nimbus.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Tras las intensas precipitaciones que afectaron a distintos departamentos de la provincia, el tiempo en San Juan presentará una «tregua parcial» durante la jornada de este viernes 9 de enero. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé un descenso en la inestabilidad, aunque no se descartan fenómenos aislados en zonas puntuales del territorio.
Condiciones para este viernes
De acuerdo al informe oficial, el cielo se presentará mayormente nublado durante la mañana, tendiendo a estar parcialmente nublado hacia la tarde. La temperatura mínima se ubicó en los 16 °C, mientras que se espera que la máxima alcance los 27 °C, brindando un ambiente templado tras los días de calor extremo y tormentas recurrentes.
A pesar de la leve mejoría, las autoridades mantienen la vigilancia debido a la persistente probabilidad de tormentas aisladas. Este escenario climático se da mientras continúan los operativos de asistencia y los relevamientos de daños en las viviendas e infraestructura que resultaron perjudicadas por el reciente temporal. Los equipos de emergencia permanecen en alerta ante cualquier cambio repentino en el comportamiento atmosférico que pudiera complicar las tareas de recuperación en los departamentos afectados.
Bienvenidos a este viernes 9 de enero, el día en que los sanjuaninos finalmente aceptamos que nuestra provincia ha decidido abandonar su estatus de desierto para convertirse en una sucursal de bajo presupuesto del Amazonas. Tras donde el cielo descargó más agua, nos ofrece lo que denomina una «tregua parcial». Es, básicamente, el mismo tipo de tregua que ofrece un casino: un respiro breve para que te recompongas antes de que la casa te vuelva a desplumar con un chaparrón sorpresa.
Con una máxima de 27 °C, el clima intenta convencernos de que todo está bajo control, ignorando con elegancia que la humedad ambiente ha alcanzado niveles tan elevados que ya se pueden ver alevines de pejerrey nadando en los baches de la Avenida Libertador. La mínima de 16 °C de esta mañana fue la invitación perfecta para que quienes intentaban secar el colchón descubrieran que el aroma a humedad es, ahora, la fragancia oficial del verano sanjuanino. Mientras los equipos oficiales realizan relevamientos —probablemente utilizando hidropedales de fabricación casera—, el pronóstico insiste en la probabilidad de tormentas aisladas, ese eufemismo técnico que significa que el cielo tiene una puntería quirúrgica para mojarle la ropa exclusivamente a usted justo cuando se fue a dormir la siesta.
La nubosidad variable de la tarde no es más que el cielo jugando con nuestras emociones: un ratito de sol para ilusionarse y dos horas de nubes color gris plomo para recordarnos que el paraguas ya es una extensión de nuestro brazo. Así transcurre este viernes en San Juan, entre el barro, la desconfianza hacia los cúmulus nimbus.