En el marco de un nuevo informe elaborado conjuntamente por la Bolsa de Comercio de Rosario y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), el vocero presidencial destacó que el sector minero alcanzó un desempeño histórico durante el último ciclo. Las cifras revelan un salto del 27% respecto a los niveles de 2024, consolidando a la actividad como uno de los pilares fundamentales de la recuperación económica nacional.
El dato más relevante para la macroeconomía es que la minería ya representa el 7% del total de las exportaciones argentinas, alcanzando la participación más alta desde que se tiene registro estadístico en el país. A pesar del avance de nuevos proyectos, la estructura de ventas continúa traccionada por los metales preciosos, específicamente el oro y la plata, que concentran el 81% del valor exportado. Por su parte, el litio se posiciona como el segmento de mayor crecimiento porcentual, impulsado por la puesta en marcha de plantas comerciales en las provincias de Salta, Jujuy y Catamarca.
La comparativa regional y el impacto del RIGI
Durante la presentación de los datos, se hizo especial hincapié en la fuerte brecha que aún separa a la Argentina de Chile en materia de explotación minera. Al graficar la situación heredada, se citó que «Con la misma cordillera, en 2023 Chile exportó casi u$s40.000 millones, la Argentina, apenas u$s4.000 millones, apenas un 10% del total del país vecino». Según las autoridades, este margen debería comenzar a reducirse a medida que los nuevos proyectos entren en fase operativa.
El fuerte impulso registrado en 2025 se atribuye directamente a la arquitectura legal y fiscal diseñada durante el año anterior. La implementación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y la desregulación del mercado cambiario permitieron que diversos proyectos que se encontraban «técnicamente listos» pasaran finalmente a la fase de construcción y exportación activa. «La eliminación de retenciones y la estabilidad normativa devolvieron a la Argentina al radar del capital global, permitiendo reducir una brecha competitiva de décadas», expresó el funcionario a través de sus canales oficiales.
Destinos y proyecciones del mercado
En cuanto a los mercados de destino, las exportaciones mineras se concentraron principalmente en Suiza, Estados Unidos, China y Canadá, países que explicaron más del 75% del acumulado anual. Las ventas hacia estos cuatro destinos estuvieron explicadas mayoritariamente por los minerales metalíferos, que representaron el 84% de las exportaciones mineras de 2025. A su vez, estos destinos explicaron el 77% de las exportaciones metalíferas totales del período, mientras que el 23% restante se distribuyó entre India, Corea del Sur, Alemania, Bélgica y Brasil.
En el segmento del litio, la concentración de mercado también es elevada: China y Estados Unidos representaron el 85% del acumulado en 2025. No obstante, se observó un cambio en la dinámica comercial: mientras que Estados Unidos disminuyó su participación en un 22% interanual, Alemania incrementó su participación en un 39% durante el mismo período.
Hacia el futuro, las expectativas se centran en el inicio de un nuevo ciclo minero. Argentina cuenta actualmente con 26 proyectos en operación, pero la mayor parte de las iniciativas en etapas de construcción, factibilidad y prefactibilidad corresponden al litio y al cobre, minerales considerados clave para la transición energética a nivel global.
<p>Las exportaciones mineras argentinas registraron un crecimiento del 27% respecto a 2024, alcanzando el 7% del total de ventas externas del país, una cifra récord. El desempeño, traccionado por los metales preciosos y el auge del litio, se fundamenta en la implementación del RIGI y la estabilidad normativa. Pese a la brecha con Chile, el sector proyecta un nuevo ciclo con foco en la transición energética.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos a la nueva Argentina, ese rincón del planeta donde finalmente descubrimos que debajo de las piedras hay algo más que deudas y fósiles de antiguas administraciones. Según el último reporte de la Bolsa de Comercio de Rosario y la CAEM —instituciones que hoy brindan con agua mineral de deshielo—, las exportaciones mineras pegaron un salto del 27%. Sí, leyeron bien: mientras usted intenta entender cómo el resumen de la tarjeta llegó con tres ceros extra, la minería ya representa el 7% de nuestras exportaciones totales. Es la participación más alta desde que tenemos registros, o desde que decidimos que contar piedras preciosas era más rentable que imprimir billetes con animales extintos.
en un despliegue de optimismo que roza lo místico, salió a sacar pecho con una comparación que duele más que patada de allanamiento: la brecha con Chile. Resulta que compartimos la misma Cordillera de los Andes, pero mientras ellos exportaron 40.000 millones de dólares en 2023, nosotros apenas rascamos los 4.000 millones. «Con la misma cordillera, en 2023 Chile exportó casi u$s40.000 millones, la Argentina, apenas u$s4.000 millones, apenas un 10% del total del país vecino», disparó el vocero, recordándonos que el «gap» no es una marca de ropa, sino el abismo que nos separa de ser un país funcional.
Lo más tierno de la estadística es ver a quiénes les vendemos. Suiza, Estados Unidos, China y Canadá se llevan el 75% de nuestra producción. Básicamente, les mandamos oro y plata para que ellos sigan siendo primer mundo, mientras nosotros festejamos que el litio crece como hongo después de la lluvia en Salta, Jujuy y Catamarca. El litio es el nuevo «oro blanco», aunque por ahora solo sirva para que los alemanes incrementen su participación en un 39% y nosotros sigamos usando el celular con el vidrio astillado. Estamos ante un nuevo ciclo minero, o al menos ante la esperanza de que, por una vez en la historia, no dinamitemos la oportunidad antes de encontrar el cobre.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
En el marco de un nuevo informe elaborado conjuntamente por la Bolsa de Comercio de Rosario y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), el vocero presidencial destacó que el sector minero alcanzó un desempeño histórico durante el último ciclo. Las cifras revelan un salto del 27% respecto a los niveles de 2024, consolidando a la actividad como uno de los pilares fundamentales de la recuperación económica nacional.
El dato más relevante para la macroeconomía es que la minería ya representa el 7% del total de las exportaciones argentinas, alcanzando la participación más alta desde que se tiene registro estadístico en el país. A pesar del avance de nuevos proyectos, la estructura de ventas continúa traccionada por los metales preciosos, específicamente el oro y la plata, que concentran el 81% del valor exportado. Por su parte, el litio se posiciona como el segmento de mayor crecimiento porcentual, impulsado por la puesta en marcha de plantas comerciales en las provincias de Salta, Jujuy y Catamarca.
La comparativa regional y el impacto del RIGI
Durante la presentación de los datos, se hizo especial hincapié en la fuerte brecha que aún separa a la Argentina de Chile en materia de explotación minera. Al graficar la situación heredada, se citó que «Con la misma cordillera, en 2023 Chile exportó casi u$s40.000 millones, la Argentina, apenas u$s4.000 millones, apenas un 10% del total del país vecino». Según las autoridades, este margen debería comenzar a reducirse a medida que los nuevos proyectos entren en fase operativa.
El fuerte impulso registrado en 2025 se atribuye directamente a la arquitectura legal y fiscal diseñada durante el año anterior. La implementación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y la desregulación del mercado cambiario permitieron que diversos proyectos que se encontraban «técnicamente listos» pasaran finalmente a la fase de construcción y exportación activa. «La eliminación de retenciones y la estabilidad normativa devolvieron a la Argentina al radar del capital global, permitiendo reducir una brecha competitiva de décadas», expresó el funcionario a través de sus canales oficiales.
Destinos y proyecciones del mercado
En cuanto a los mercados de destino, las exportaciones mineras se concentraron principalmente en Suiza, Estados Unidos, China y Canadá, países que explicaron más del 75% del acumulado anual. Las ventas hacia estos cuatro destinos estuvieron explicadas mayoritariamente por los minerales metalíferos, que representaron el 84% de las exportaciones mineras de 2025. A su vez, estos destinos explicaron el 77% de las exportaciones metalíferas totales del período, mientras que el 23% restante se distribuyó entre India, Corea del Sur, Alemania, Bélgica y Brasil.
En el segmento del litio, la concentración de mercado también es elevada: China y Estados Unidos representaron el 85% del acumulado en 2025. No obstante, se observó un cambio en la dinámica comercial: mientras que Estados Unidos disminuyó su participación en un 22% interanual, Alemania incrementó su participación en un 39% durante el mismo período.
Hacia el futuro, las expectativas se centran en el inicio de un nuevo ciclo minero. Argentina cuenta actualmente con 26 proyectos en operación, pero la mayor parte de las iniciativas en etapas de construcción, factibilidad y prefactibilidad corresponden al litio y al cobre, minerales considerados clave para la transición energética a nivel global.
Bienvenidos a la nueva Argentina, ese rincón del planeta donde finalmente descubrimos que debajo de las piedras hay algo más que deudas y fósiles de antiguas administraciones. Según el último reporte de la Bolsa de Comercio de Rosario y la CAEM —instituciones que hoy brindan con agua mineral de deshielo—, las exportaciones mineras pegaron un salto del 27%. Sí, leyeron bien: mientras usted intenta entender cómo el resumen de la tarjeta llegó con tres ceros extra, la minería ya representa el 7% de nuestras exportaciones totales. Es la participación más alta desde que tenemos registros, o desde que decidimos que contar piedras preciosas era más rentable que imprimir billetes con animales extintos.
en un despliegue de optimismo que roza lo místico, salió a sacar pecho con una comparación que duele más que patada de allanamiento: la brecha con Chile. Resulta que compartimos la misma Cordillera de los Andes, pero mientras ellos exportaron 40.000 millones de dólares en 2023, nosotros apenas rascamos los 4.000 millones. «Con la misma cordillera, en 2023 Chile exportó casi u$s40.000 millones, la Argentina, apenas u$s4.000 millones, apenas un 10% del total del país vecino», disparó el vocero, recordándonos que el «gap» no es una marca de ropa, sino el abismo que nos separa de ser un país funcional.
Lo más tierno de la estadística es ver a quiénes les vendemos. Suiza, Estados Unidos, China y Canadá se llevan el 75% de nuestra producción. Básicamente, les mandamos oro y plata para que ellos sigan siendo primer mundo, mientras nosotros festejamos que el litio crece como hongo después de la lluvia en Salta, Jujuy y Catamarca. El litio es el nuevo «oro blanco», aunque por ahora solo sirva para que los alemanes incrementen su participación en un 39% y nosotros sigamos usando el celular con el vidrio astillado. Estamos ante un nuevo ciclo minero, o al menos ante la esperanza de que, por una vez en la historia, no dinamitemos la oportunidad antes de encontrar el cobre.