La provincia de San Juan atraviesa una semana caracterizada por una marcada estabilidad en las altas temperaturas, consolidando un escenario climático de calor extremo típico del periodo estival. Según la última actualización del pronóstico oficial emitida a horas de este miércoles 14 de enero de 2026, la jornada se presentará con condiciones térmicas rigurosas y una inestabilidad creciente hacia el cierre del día.
Detalle del pronóstico para la jornada del miércoles
Para la mañana de hoy, se espera un cielo parcialmente nublado con una temperatura ambiente de 26°C y vientos provenientes del sector sur a una velocidad de entre 13 y 22 km/h. Sin embargo, el pico máximo de temperatura se registrará durante la tarde, alcanzando los 36°C bajo la influencia de vientos del noreste que podrían presentar ráfagas de hasta 31 km/h.
En cuanto a las precipitaciones, el organismo meteorológico ha señalado una probabilidad de tormentas aisladas de entre el 10% y el 40% para los períodos de la tarde y la noche. Se estima que, de concretarse estos fenómenos, la temperatura descenderá levemente hacia el final del día, situándose en los 30°C con una rotación del viento hacia el sector norte.
Perspectivas para la semana: el calor no dará tregua
El análisis del extendido para los próximos siete días no muestra cambios significativos en la masa de aire cálido que afecta a la región. Si bien el jueves 15 de enero se registrará un leve descenso térmico con una máxima de 31°C, el alivio será transitorio, ya que a partir del viernes la curva de temperatura volverá a ascender de manera sostenida.
Para el sábado 17 de enero, los modelos meteorológicos prevén nuevamente una máxima de 36°C, igualando los registros más altos de la semana. El domingo y el lunes las condiciones se mantendrán similares, con máximas de 35°C y 34°C respectivamente, acompañadas de mínimas que no descenderán de los 21°C, lo que dificultará el refrescamiento nocturno de las viviendas.
Se recomienda a la población mantener una hidratación constante, evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a grupos vulnerables como niños y adultos mayores ante el riesgo persistente de golpes de calor en toda la zona cuyana.
<p>El Servicio Meteorológico Nacional anticipa para este miércoles 14 de enero una jornada de intenso calor en San Juan, con una temperatura máxima que alcanzará los 36°C. Durante la tarde y noche se prevé el desarrollo de tormentas aisladas con una probabilidad de hasta el 40%. La tendencia térmica se mantendrá elevada durante los próximos siete días, con registros máximos que oscilarán entre los 31°C y 36°C.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos oficialmente a la sucursal del sol, o como nos gusta decirles a los que todavía tenemos las neuronas sin derretir: el centro exacto de la fragua de Vulcano. Este miércoles 14 de enero, el termómetro ha decidido que los 36 grados son apenas un calentamiento previo, una caricia de un dragón con mal aliento que nos recuerda que vivir en San Juan es un deporte de riesgo extremo. Si usted pensaba salir a la calle después del mediodía, le recomendamos que revise su testamento o, en su defecto, que se bañe en nitrógeno líquido, porque la sensación térmica promete convertir el asfalto en una fondue de brea y desesperación urbana.
Lo más fascinante de este reporte oficial es esa tierna y casi ingenua mención a las «tormentas aisladas». Un 10 o 40 por ciento de probabilidad de lluvia en esta provincia es, básicamente, el equivalente meteorológico a que te digan que tenés chances de ganar el Quini 6: sabemos que no va a pasar, y si pasa, solo va a servir para que el vapor que emane de la tierra nos cocine a fuego lento en una sauna gigante de humedad y resentimiento. El viento noreste a 31 kilómetros por hora no es aire fresco; es un secador de pelo gigante apuntando directamente a nuestras esperanzas de supervivencia. Estamos a un paso de que los semáforos se derritan como relojes de Dalí y el SMN nos pide calma mientras el sol nos hace un «bullying» astronómico sin precedentes.
Y si usted, querido lector, buscaba un alivio para el fin de semana, lamento informarle que el sábado los 36 grados regresan con la prepotencia de un acreedor en día de cobro. El aire acondicionado ya no es un electrodoméstico, es un altar sagrado al que le rezamos con facturas de luz astronómicas mientras el resto del país se queja de «un poquito de calor». Acá no hay tregua, solo hay una lucha encarnizada entre el protector solar factor 100 y una radiación que podría alimentar a tres estaciones espaciales. Si ven a un periodista gritándole a una nube, no se asusten; es solo el efecto secundario de intentar informar sobre este infierno con una compostura que perdimos hace ya varios veranos.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La provincia de San Juan atraviesa una semana caracterizada por una marcada estabilidad en las altas temperaturas, consolidando un escenario climático de calor extremo típico del periodo estival. Según la última actualización del pronóstico oficial emitida a horas de este miércoles 14 de enero de 2026, la jornada se presentará con condiciones térmicas rigurosas y una inestabilidad creciente hacia el cierre del día.
Detalle del pronóstico para la jornada del miércoles
Para la mañana de hoy, se espera un cielo parcialmente nublado con una temperatura ambiente de 26°C y vientos provenientes del sector sur a una velocidad de entre 13 y 22 km/h. Sin embargo, el pico máximo de temperatura se registrará durante la tarde, alcanzando los 36°C bajo la influencia de vientos del noreste que podrían presentar ráfagas de hasta 31 km/h.
En cuanto a las precipitaciones, el organismo meteorológico ha señalado una probabilidad de tormentas aisladas de entre el 10% y el 40% para los períodos de la tarde y la noche. Se estima que, de concretarse estos fenómenos, la temperatura descenderá levemente hacia el final del día, situándose en los 30°C con una rotación del viento hacia el sector norte.
Perspectivas para la semana: el calor no dará tregua
El análisis del extendido para los próximos siete días no muestra cambios significativos en la masa de aire cálido que afecta a la región. Si bien el jueves 15 de enero se registrará un leve descenso térmico con una máxima de 31°C, el alivio será transitorio, ya que a partir del viernes la curva de temperatura volverá a ascender de manera sostenida.
Para el sábado 17 de enero, los modelos meteorológicos prevén nuevamente una máxima de 36°C, igualando los registros más altos de la semana. El domingo y el lunes las condiciones se mantendrán similares, con máximas de 35°C y 34°C respectivamente, acompañadas de mínimas que no descenderán de los 21°C, lo que dificultará el refrescamiento nocturno de las viviendas.
Se recomienda a la población mantener una hidratación constante, evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a grupos vulnerables como niños y adultos mayores ante el riesgo persistente de golpes de calor en toda la zona cuyana.
Bienvenidos oficialmente a la sucursal del sol, o como nos gusta decirles a los que todavía tenemos las neuronas sin derretir: el centro exacto de la fragua de Vulcano. Este miércoles 14 de enero, el termómetro ha decidido que los 36 grados son apenas un calentamiento previo, una caricia de un dragón con mal aliento que nos recuerda que vivir en San Juan es un deporte de riesgo extremo. Si usted pensaba salir a la calle después del mediodía, le recomendamos que revise su testamento o, en su defecto, que se bañe en nitrógeno líquido, porque la sensación térmica promete convertir el asfalto en una fondue de brea y desesperación urbana.
Lo más fascinante de este reporte oficial es esa tierna y casi ingenua mención a las «tormentas aisladas». Un 10 o 40 por ciento de probabilidad de lluvia en esta provincia es, básicamente, el equivalente meteorológico a que te digan que tenés chances de ganar el Quini 6: sabemos que no va a pasar, y si pasa, solo va a servir para que el vapor que emane de la tierra nos cocine a fuego lento en una sauna gigante de humedad y resentimiento. El viento noreste a 31 kilómetros por hora no es aire fresco; es un secador de pelo gigante apuntando directamente a nuestras esperanzas de supervivencia. Estamos a un paso de que los semáforos se derritan como relojes de Dalí y el SMN nos pide calma mientras el sol nos hace un «bullying» astronómico sin precedentes.
Y si usted, querido lector, buscaba un alivio para el fin de semana, lamento informarle que el sábado los 36 grados regresan con la prepotencia de un acreedor en día de cobro. El aire acondicionado ya no es un electrodoméstico, es un altar sagrado al que le rezamos con facturas de luz astronómicas mientras el resto del país se queja de «un poquito de calor». Acá no hay tregua, solo hay una lucha encarnizada entre el protector solar factor 100 y una radiación que podría alimentar a tres estaciones espaciales. Si ven a un periodista gritándole a una nube, no se asusten; es solo el efecto secundario de intentar informar sobre este infierno con una compostura que perdimos hace ya varios veranos.