La operadora NGEx Minerals, firma integrante del conglomerado Lundin Mining, ha anunciado nuevos y extraordinarios resultados derivados de las tareas de exploración en su proyecto Lunahuasi. El yacimiento, emplazado en el estratégico distrito Vicuña de la provincia de San Juan, continúa consolidándose como un depósito de escala mundial tras confirmar leyes de mineralización que se ubican entre las más altas registradas recientemente en la industria global del cobre y el oro.
Resultados de perforación: leyes excepcionales en Mars y Saturn
Los datos técnicos más recientes, correspondientes a los pozos numerados del DPDH050 al DPDH054, han sido obtenidos en el contexto del programa Fase 4, el cual se encuentra actualmente en plena ejecución. Entre los hallazgos más significativos se destaca el pozo DPDH054, el cual interceptó una sección de 94 metros con una ley promedio de 8,99% de cobre equivalente (CuEq) a partir de los 271 metros de profundidad.
Dentro de este intervalo, los geólogos identificaron un tramo crítico de 21,7 metros con una concentración del 31,92% CuEq, cifra que incluye una presencia de 25,21 gramos por tonelada de oro. Este descubrimiento se localiza en la denominada zona Mars y ratifica la continuidad de un núcleo de mineralización de extrema riqueza que ya había sido detectado en campañas previas.
Por otro lado, el pozo DPDH051, perforado en la zona Saturn, arrojó una intersección de 327,4 metros con 3,74% CuEq. Este reporte incluye subintervalos notables, tales como 4,3 metros con 12,67% de cobre, 62,11 g/t de oro y 297 g/t de plata, confirmando que la riqueza del sistema no se limita a un solo metal, sino que abarca un complejo polimetálico de alta ley.
Un sistema mineralizado robusto y continuo
La interpretación geológica actual sugiere que Lunahuasi no presenta mineralización aislada, sino un sistema hidrotermal coherente. Las detecciones auríferas en los pozos DPDH050, DPDH051 y DPDH054 se extienden a lo largo de una distancia superior a los 300 metros, conectando las zonas Saturn y Mars. Esta continuidad indica un volumen de mineralización mucho más robusto de lo previsto originalmente.
El presidente y CEO de NGEx, Wojtek Wodzicki, manifestó que los resultados confirman tanto la «expansión lateral y en profundidad» de las zonas mineralizadas como el «potencial aurífero del sistema». Según el directivo, la compañía está aprovechando la ventana climática del verano austral para llevar adelante el «programa más ambicioso realizado hasta ahora en Lunahuasi».
Avances operativos y contexto regional
A la fecha, la empresa ya ha completado más de 12.000 metros de perforación, superando los plazos estipulados en el cronograma original. Actualmente, se encuentran operativos ocho equipos de perforación de manera simultánea. La estrategia de la Fase 4 ha pasado de la definición de las zonas principales —Saturn, Mars y Jupiter— hacia perforaciones de mayor alcance destinadas a evaluar objetivos regionales.
Es importante recordar que Lunahuasi es 100% propiedad de NGEx Minerals y se sitúa en el corazón del distrito Vicuña. Esta región cordillerana ha ganado relevancia internacional por albergar proyectos de envergadura como Josemaría y Filo del Sol, hoy bajo la órbita de Vicuña Corp, la alianza estratégica conformada por las gigantes BHP y Lundin.
Para el cálculo de las leyes de cobre equivalente, la compañía utilizó valores de referencia de u$s3 por libra de cobre, u$s1.500 por onza de oro y u$s18 por onza de plata, proyectando recuperaciones metalúrgicas del 80%.
Impacto en la matriz de exploración regional
La interpretación de los pozos DPDH050, DPDH051 y DPDH054 permite concluir que el sistema mineralizado no solo es de alta ley, sino que posee una continuidad geológica robusta. La conexión de la mineralización de oro a lo largo de 300 metros de distancia entre las zonas Saturn y Mars sugiere que el volumen del depósito podría ser significativamente mayor a lo estimado inicialmente. Este factor es determinante para la viabilidad económica a largo plazo, ya que asegura una escala de producción que justifica inversiones en infraestructura de gran envergadura.
En este sentido, el anuncio de un pozo geotécnico destinado a la planificación de un futuro túnel de exploración marca un punto de inflexión operativo. Este tipo de obras se diseñan únicamente cuando la certeza sobre el cuerpo mineralizado es lo suficientemente alta como para transicionar de una fase de prospección superficial a una de desarrollo subterráneo estratégico. La intención es clara: facilitar el acceso a las zonas de mayor ley y optimizar los costos de extracción futura.
San Juan ante la transición energética global
El contexto internacional de transición energética demanda volúmenes crecientes de cobre y plata, elementos esenciales para la electrificación y las tecnologías bajas en carbono. Con leyes de cobre promedio de 8,99% en tramos extensos, Lunahuasi se presenta como una respuesta directa a esta demanda. La presencia de oro de alta ley actúa, además, como un subproducto que incrementa drásticamente el valor del proyecto, permitiendo que sea resiliente ante posibles fluctuaciones a la baja en el precio del cobre.
La integración de Lunahuasi en el ecosistema productivo que ya integran Josemaría, Filo del Sol y la mina Caserones (Chile), refuerza la tesis del distrito Vicuña como una megaprovincia cuprífera. La consolidación de estos proyectos no solo promete una transformación en las exportaciones provinciales, sino que establece un estándar de calidad geológica que será difícil de igualar en otras regiones del Cinturón del Cobre andino.
<p>La compañía NGEx Minerals, del Grupo Lundin, reportó resultados excepcionales en su proyecto Lunahuasi, San Juan. Los pozos DPDH054 y DPDH051 confirmaron leyes de cobre equivalente de hasta el 31,92% y mineralización de oro de alta ley extendida por más de 300 metros. El programa Fase 4 avanza con ocho equipos activos en el distrito Vicuña.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Nivel de delirio místico: absoluto. Mientras el resto de los mortales estamos contando las monedas para ver si llegamos a fin de mes sin vender un órgano, la gente de NGEx Minerals se fue a la cordillera de San Juan a jugar a la búsqueda del tesoro y, aparentemente, se pasaron el juego. Lo que encontraron en el proyecto Lunahuasi no es una mina, es básicamente la cueva de Alí Babá pero con geólogos canadienses y maquinaria de última generación. El pozo DPDH054 arrojó un intervalo con un 31,92% de cobre equivalente; para que se den una idea, eso ya no es minería, es como si hubieran chocado un camión blindado lleno de lingotes contra una veta de cuarzo. Si siguen así, el FMI va a dejar de pedirnos ajustes y va a pedir que les paguemos con un balde de tierra de la zona «Mars».
Y hablando de nombres, parece que en el distrito Vicuña están obsesionados con la astronomía o tienen un complejo de superioridad intergaláctico. Tienen zonas llamadas Saturno, Marte y Júpiter. Al ritmo que vienen encontrando oro y plata, no me sorprendería que el CEO, Wojtek Wodzicki, anuncie mañana que encontraron los restos de una civilización que usaba el cobre como papel higiénico. Lo más irritante es que dicen que el programa va «adelante del cronograma previsto». Por supuesto que vas rápido cuando cada vez que enterrás la mecha sacás algo que brilla más que los dientes de un conductor de televisión al mediodía. Mientras tanto, acá seguimos nosotros, mirando el aire acondicionado y pensando que si San Juan se independiza con este yacimiento, vamos a tener que pedir visa para ir a tomar un helado a la Plaza 25.
Es realmente cinematográfico: ocho equipos de perforación funcionando en simultáneo, sacando oro de alta ley como quien saca caramelos de una piñata. La distancia entre las zonas Saturno y Marte es de 300 metros, y en el medio hay tanto mineral que los geólogos ya no saben si usar el martillo o el detector de metales del abuelo. Dicen que es «el programa más ambicioso realizado hasta ahora», y cómo no va a serlo, si cada pozo nuevo parece un guion de Netflix sobre cómo volverse obscenamente rico en la Puna. Prepárense, porque a este paso, el próximo reporte va a decir que encontraron la Atlántida enterrada bajo un estrato de cobre y que Lundin Mining compró los derechos para explotarla antes de que Poseidón se entere.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La operadora NGEx Minerals, firma integrante del conglomerado Lundin Mining, ha anunciado nuevos y extraordinarios resultados derivados de las tareas de exploración en su proyecto Lunahuasi. El yacimiento, emplazado en el estratégico distrito Vicuña de la provincia de San Juan, continúa consolidándose como un depósito de escala mundial tras confirmar leyes de mineralización que se ubican entre las más altas registradas recientemente en la industria global del cobre y el oro.
Resultados de perforación: leyes excepcionales en Mars y Saturn
Los datos técnicos más recientes, correspondientes a los pozos numerados del DPDH050 al DPDH054, han sido obtenidos en el contexto del programa Fase 4, el cual se encuentra actualmente en plena ejecución. Entre los hallazgos más significativos se destaca el pozo DPDH054, el cual interceptó una sección de 94 metros con una ley promedio de 8,99% de cobre equivalente (CuEq) a partir de los 271 metros de profundidad.
Dentro de este intervalo, los geólogos identificaron un tramo crítico de 21,7 metros con una concentración del 31,92% CuEq, cifra que incluye una presencia de 25,21 gramos por tonelada de oro. Este descubrimiento se localiza en la denominada zona Mars y ratifica la continuidad de un núcleo de mineralización de extrema riqueza que ya había sido detectado en campañas previas.
Por otro lado, el pozo DPDH051, perforado en la zona Saturn, arrojó una intersección de 327,4 metros con 3,74% CuEq. Este reporte incluye subintervalos notables, tales como 4,3 metros con 12,67% de cobre, 62,11 g/t de oro y 297 g/t de plata, confirmando que la riqueza del sistema no se limita a un solo metal, sino que abarca un complejo polimetálico de alta ley.
Un sistema mineralizado robusto y continuo
La interpretación geológica actual sugiere que Lunahuasi no presenta mineralización aislada, sino un sistema hidrotermal coherente. Las detecciones auríferas en los pozos DPDH050, DPDH051 y DPDH054 se extienden a lo largo de una distancia superior a los 300 metros, conectando las zonas Saturn y Mars. Esta continuidad indica un volumen de mineralización mucho más robusto de lo previsto originalmente.
El presidente y CEO de NGEx, Wojtek Wodzicki, manifestó que los resultados confirman tanto la «expansión lateral y en profundidad» de las zonas mineralizadas como el «potencial aurífero del sistema». Según el directivo, la compañía está aprovechando la ventana climática del verano austral para llevar adelante el «programa más ambicioso realizado hasta ahora en Lunahuasi».
Avances operativos y contexto regional
A la fecha, la empresa ya ha completado más de 12.000 metros de perforación, superando los plazos estipulados en el cronograma original. Actualmente, se encuentran operativos ocho equipos de perforación de manera simultánea. La estrategia de la Fase 4 ha pasado de la definición de las zonas principales —Saturn, Mars y Jupiter— hacia perforaciones de mayor alcance destinadas a evaluar objetivos regionales.
Es importante recordar que Lunahuasi es 100% propiedad de NGEx Minerals y se sitúa en el corazón del distrito Vicuña. Esta región cordillerana ha ganado relevancia internacional por albergar proyectos de envergadura como Josemaría y Filo del Sol, hoy bajo la órbita de Vicuña Corp, la alianza estratégica conformada por las gigantes BHP y Lundin.
Para el cálculo de las leyes de cobre equivalente, la compañía utilizó valores de referencia de u$s3 por libra de cobre, u$s1.500 por onza de oro y u$s18 por onza de plata, proyectando recuperaciones metalúrgicas del 80%.
Impacto en la matriz de exploración regional
La interpretación de los pozos DPDH050, DPDH051 y DPDH054 permite concluir que el sistema mineralizado no solo es de alta ley, sino que posee una continuidad geológica robusta. La conexión de la mineralización de oro a lo largo de 300 metros de distancia entre las zonas Saturn y Mars sugiere que el volumen del depósito podría ser significativamente mayor a lo estimado inicialmente. Este factor es determinante para la viabilidad económica a largo plazo, ya que asegura una escala de producción que justifica inversiones en infraestructura de gran envergadura.
En este sentido, el anuncio de un pozo geotécnico destinado a la planificación de un futuro túnel de exploración marca un punto de inflexión operativo. Este tipo de obras se diseñan únicamente cuando la certeza sobre el cuerpo mineralizado es lo suficientemente alta como para transicionar de una fase de prospección superficial a una de desarrollo subterráneo estratégico. La intención es clara: facilitar el acceso a las zonas de mayor ley y optimizar los costos de extracción futura.
San Juan ante la transición energética global
El contexto internacional de transición energética demanda volúmenes crecientes de cobre y plata, elementos esenciales para la electrificación y las tecnologías bajas en carbono. Con leyes de cobre promedio de 8,99% en tramos extensos, Lunahuasi se presenta como una respuesta directa a esta demanda. La presencia de oro de alta ley actúa, además, como un subproducto que incrementa drásticamente el valor del proyecto, permitiendo que sea resiliente ante posibles fluctuaciones a la baja en el precio del cobre.
La integración de Lunahuasi en el ecosistema productivo que ya integran Josemaría, Filo del Sol y la mina Caserones (Chile), refuerza la tesis del distrito Vicuña como una megaprovincia cuprífera. La consolidación de estos proyectos no solo promete una transformación en las exportaciones provinciales, sino que establece un estándar de calidad geológica que será difícil de igualar en otras regiones del Cinturón del Cobre andino.
Nivel de delirio místico: absoluto. Mientras el resto de los mortales estamos contando las monedas para ver si llegamos a fin de mes sin vender un órgano, la gente de NGEx Minerals se fue a la cordillera de San Juan a jugar a la búsqueda del tesoro y, aparentemente, se pasaron el juego. Lo que encontraron en el proyecto Lunahuasi no es una mina, es básicamente la cueva de Alí Babá pero con geólogos canadienses y maquinaria de última generación. El pozo DPDH054 arrojó un intervalo con un 31,92% de cobre equivalente; para que se den una idea, eso ya no es minería, es como si hubieran chocado un camión blindado lleno de lingotes contra una veta de cuarzo. Si siguen así, el FMI va a dejar de pedirnos ajustes y va a pedir que les paguemos con un balde de tierra de la zona «Mars».
Y hablando de nombres, parece que en el distrito Vicuña están obsesionados con la astronomía o tienen un complejo de superioridad intergaláctico. Tienen zonas llamadas Saturno, Marte y Júpiter. Al ritmo que vienen encontrando oro y plata, no me sorprendería que el CEO, Wojtek Wodzicki, anuncie mañana que encontraron los restos de una civilización que usaba el cobre como papel higiénico. Lo más irritante es que dicen que el programa va «adelante del cronograma previsto». Por supuesto que vas rápido cuando cada vez que enterrás la mecha sacás algo que brilla más que los dientes de un conductor de televisión al mediodía. Mientras tanto, acá seguimos nosotros, mirando el aire acondicionado y pensando que si San Juan se independiza con este yacimiento, vamos a tener que pedir visa para ir a tomar un helado a la Plaza 25.
Es realmente cinematográfico: ocho equipos de perforación funcionando en simultáneo, sacando oro de alta ley como quien saca caramelos de una piñata. La distancia entre las zonas Saturno y Marte es de 300 metros, y en el medio hay tanto mineral que los geólogos ya no saben si usar el martillo o el detector de metales del abuelo. Dicen que es «el programa más ambicioso realizado hasta ahora», y cómo no va a serlo, si cada pozo nuevo parece un guion de Netflix sobre cómo volverse obscenamente rico en la Puna. Prepárense, porque a este paso, el próximo reporte va a decir que encontraron la Atlántida enterrada bajo un estrato de cobre y que Lundin Mining compró los derechos para explotarla antes de que Poseidón se entere.