Brasil, clave global: Posee el 23% de las reservas de tierras raras y busca acuerdo con EE.UU.

Redacción Cuyo News
7 min

La posibilidad de un acuerdo estratégico entre Brasil y Estados Unidos en torno a las tierras raras representa una de las apuestas más relevantes para redefinir el mapa global de los minerales críticos. En la actualidad, tanto Washington como Brasilia explororan vías de cooperación en este sector, mientras Estados Unidos busca reforzar su seguridad de suministro tras años de dominio chino en la extracción y procesamiento de estos recursos fundamentales para industrias de alta tecnología.

Según informes internacionales, este acercamiento podría reconfigurar la relación bilateral luego de recientes tensiones políticas y comerciales. A finales de 2025, las conversaciones sobre tierras raras se encontraban en una etapa inicial, con el gobierno estadounidense manifestando interés en privado, de acuerdo con personas que han seguido el proceso. El diplomático de mayor rango de Estados Unidos en Brasil, Gabriel Escobar, dialogó sobre el tema con la Asociación Brasileña de la Industria Minera (Ibram) y empresas mineras del país en los últimos meses. Simultáneamente, el Departamento de Comercio de Estados Unidos y el ministerio de Comercio brasileño mantuvieron intercambios sobre minerales críticos.

Cooperación legislativa e institucional

Durante un evento en Washington dedicado a minerales críticos en diciembre, representantes de ambos gobiernos, instituciones financieras, la industria e inversores se reunieron para abordar la cooperación. El congresista brasileño Arnaldo Jardim, que redacta un proyecto de ley sobre tierras raras, participó y sostuvo reuniones con funcionarios estadounidenses del área comercial. Este movimiento legislativo busca dar un marco de previsibilidad a las inversiones extranjeras en un sector que se considera estratégico para la seguridad nacional de ambas naciones.

El mapa del dominio global y el potencial brasileño

El mercado mundial de tierras raras, un conjunto de 17 elementos metálicos esenciales para tecnologías que van desde autos eléctricos, turbinas eólicas, escáneres de resonancia magnética hasta misiles inteligentes, está marcado por una sobresaliente hegemonía de China. El gigante asiático controla cerca del 60% de la extracción global y más del 90% de la capacidad de procesamiento, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos.

Brasil, sin embargo, se posiciona como el actor con mayor potencial para romper este monopolio, ya que posee la segunda mayor reserva mundial, con el 23% de las reservas globales de estos minerales. La integración de estas cadenas de valor permitiría a la región no solo extraer el recurso, sino también participar en los procesos de refinamiento y producción de componentes tecnológicos de alto valor agregado.

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