Las condiciones meteorológicas para este jueves 22 de enero en la provincia de San Juan mantendrán la tendencia de altas temperaturas propias de la estación estival. De acuerdo con los datos suministrados por el Servicio Meteorológico Nacional, se espera que la temperatura mínima se ubique en los 24 °C durante las primeras horas de la mañana, mientras que el registro máximo alcanzará los 36 °C en horas de la tarde.
La jornada se presentará inicialmente con nubosidad dispersa, aunque la tendencia indica que el cielo comenzará a despejarse hacia el mediodía, permitiendo una mayor incidencia de la radiación solar. Este escenario consolidará un ambiente caluroso y seco durante gran parte del día, manteniendo la rigurosidad climática que ha caracterizado a la presente semana en la región cuyana.
Evolución del tiempo e inestabilidad
A medida que transcurra la tarde, el cielo volverá a mostrar una nubosidad parcial. Según el organismo oficial, el viento ganará intensidad de manera progresiva, pudiendo manifestarse con mayor fuerza hacia la noche. Este incremento en la actividad eólica coincidirá con el ingreso de masas de aire inestables, lo que alterará las condiciones hacia el final del jueves.
Para las últimas horas de la jornada, los pronósticos indican el desarrollo de tormentas aisladas en diversos sectores de la provincia. Esta probabilidad de precipitaciones vendrá acompañada de ráfagas fuertes de viento que podrían afectar tanto al área del Gran San Juan como a los departamentos del interior provincial. Se recomienda a la población tomar los recaudos necesarios ante la posibilidad de cambios bruscos en el tiempo tras una tarde de calor extremo.
En definitiva, San Juan enfrentará un día de verano pleno, marcado por la amplitud térmica y la inestabilidad nocturna, parámetros que definen la situación climática actual en el centro-oeste argentino.
<p>La provincia de San Juan registrará este jueves 22 de enero una jornada de intenso calor, con temperaturas que oscilarán entre los 24 °C de mínima y los 36 °C de máxima. El Servicio Meteorológico Nacional anticipa condiciones de inestabilidad hacia el cierre del día, con probabilidad de tormentas aisladas y ráfagas de viento en el Gran San Juan y zonas rurales.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos a una nueva entrega de «San Juan: El ensayo general del Infierno», edición enero 2026. Si usted se despertó hoy con la sensación de que su habitación es una freidora de aire gigante, no es estrés postraumático ni una alucinación por deshidratación: es simplemente el clima local avisándole que su existencia es opcional. Con una mínima de 24 °C que se siente como un abrazo de un oso con fiebre, la provincia se prepara para otra jornada donde el sol no calienta, sino que busca activamente exterminar cualquier rastro de humedad en un radio de quinientos kilómetros.
Llegar a los 36 °C por la tarde no es una novedad, es un derecho adquirido en esta tierra donde el aire acondicionado ya no es un electrodoméstico, sino un objeto de culto religioso al que le prendemos velas (que se derriten al instante). El Servicio Meteorológico Nacional, con ese optimismo patológico que lo caracteriza, nos habla de «nubosidad dispersa», que en sanjuanino básico se traduce como «pequeños espacios de sombra que usted deberá disputarse a duelo con otros ciudadanos desesperados». No se deje engañar por el cielo despejado del mediodía; es solo el sol asegurándose de tener una línea de visión clara para que el asfalto alcance la temperatura de fusión del plomo.
Y para coronar este despropósito térmico, la noche nos promete «inestabilidad». Porque claro, qué mejor forma de terminar un día de calor africano que con una tormenta aislada que, en lugar de refrescar, probablemente solo sirva para convertir la provincia en un sauna de dimensiones bíblicas. Las ráfagas de viento llegarán para recordarnos que el polvo suspendido es el único cosmético natural que necesitamos. Si ve a alguien festejando los 36 grados como «verano pleno», por favor, acérquele un vaso de agua y un psicólogo de guardia, porque claramente el termómetro ya le afectó el lóbulo frontal.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Las condiciones meteorológicas para este jueves 22 de enero en la provincia de San Juan mantendrán la tendencia de altas temperaturas propias de la estación estival. De acuerdo con los datos suministrados por el Servicio Meteorológico Nacional, se espera que la temperatura mínima se ubique en los 24 °C durante las primeras horas de la mañana, mientras que el registro máximo alcanzará los 36 °C en horas de la tarde.
La jornada se presentará inicialmente con nubosidad dispersa, aunque la tendencia indica que el cielo comenzará a despejarse hacia el mediodía, permitiendo una mayor incidencia de la radiación solar. Este escenario consolidará un ambiente caluroso y seco durante gran parte del día, manteniendo la rigurosidad climática que ha caracterizado a la presente semana en la región cuyana.
Evolución del tiempo e inestabilidad
A medida que transcurra la tarde, el cielo volverá a mostrar una nubosidad parcial. Según el organismo oficial, el viento ganará intensidad de manera progresiva, pudiendo manifestarse con mayor fuerza hacia la noche. Este incremento en la actividad eólica coincidirá con el ingreso de masas de aire inestables, lo que alterará las condiciones hacia el final del jueves.
Para las últimas horas de la jornada, los pronósticos indican el desarrollo de tormentas aisladas en diversos sectores de la provincia. Esta probabilidad de precipitaciones vendrá acompañada de ráfagas fuertes de viento que podrían afectar tanto al área del Gran San Juan como a los departamentos del interior provincial. Se recomienda a la población tomar los recaudos necesarios ante la posibilidad de cambios bruscos en el tiempo tras una tarde de calor extremo.
En definitiva, San Juan enfrentará un día de verano pleno, marcado por la amplitud térmica y la inestabilidad nocturna, parámetros que definen la situación climática actual en el centro-oeste argentino.
Bienvenidos a una nueva entrega de «San Juan: El ensayo general del Infierno», edición enero 2026. Si usted se despertó hoy con la sensación de que su habitación es una freidora de aire gigante, no es estrés postraumático ni una alucinación por deshidratación: es simplemente el clima local avisándole que su existencia es opcional. Con una mínima de 24 °C que se siente como un abrazo de un oso con fiebre, la provincia se prepara para otra jornada donde el sol no calienta, sino que busca activamente exterminar cualquier rastro de humedad en un radio de quinientos kilómetros.
Llegar a los 36 °C por la tarde no es una novedad, es un derecho adquirido en esta tierra donde el aire acondicionado ya no es un electrodoméstico, sino un objeto de culto religioso al que le prendemos velas (que se derriten al instante). El Servicio Meteorológico Nacional, con ese optimismo patológico que lo caracteriza, nos habla de «nubosidad dispersa», que en sanjuanino básico se traduce como «pequeños espacios de sombra que usted deberá disputarse a duelo con otros ciudadanos desesperados». No se deje engañar por el cielo despejado del mediodía; es solo el sol asegurándose de tener una línea de visión clara para que el asfalto alcance la temperatura de fusión del plomo.
Y para coronar este despropósito térmico, la noche nos promete «inestabilidad». Porque claro, qué mejor forma de terminar un día de calor africano que con una tormenta aislada que, en lugar de refrescar, probablemente solo sirva para convertir la provincia en un sauna de dimensiones bíblicas. Las ráfagas de viento llegarán para recordarnos que el polvo suspendido es el único cosmético natural que necesitamos. Si ve a alguien festejando los 36 grados como «verano pleno», por favor, acérquele un vaso de agua y un psicólogo de guardia, porque claramente el termómetro ya le afectó el lóbulo frontal.