<div class="semiton-wrapper" data-texto="Atención, jugadores de ‘Once Human’, o mejor dicho, futuros dueños de prótesis y traumas psicológicos: NetEase Games, en un acto que roza la genialidad o la pura perfidia, ha decretado el 21 de enero como el día D, el día de la Invasión Definitiva. La temporada 3 de Visional Wheel no solo nos promete un mapa más grande —porque claro, el problema era que no había dónde huir— y Deviants que, según se jactan, serán ‘más mortíferos’. Pero la verdadera joya de la corona, la frutilla del postre con cianuro, es la mecánica de Fusión. Sí, escucharon bien. Podrán unirse FÍSICAMENTE con sus enemigos. Porque, ¿qué mejor manera de sobrevivir a un entorno extremo que convertirte en una abominación biomecánica? La lógica es impecable, o la estamos entendiendo mal.
La ‘fusión’ no es una metáfora para ‘hacerse amigos’ o ‘compartir un mate’. Es el casamiento bizarro entre tu avatar y una criatura mutante, donde la luna de miel es en una zona tóxica. Tras una ‘victoria’ —si es que a eso se le puede llamar victoria— te implantan los superpoderes de tu rival y, como bonus, te dejan la estética de un personaje de película de serie B. Imaginen la escena: le ganas a un bicho y, en lugar de festejar, te ponés su cabeza como sombrero. ‘No, mamá, no es una fase, es una habilidad táctica clave para explorar el mundo más peligroso de Once Human’. Un vínculo simbiótico, dicen. Simbiótico es poco; esto es como fusionarse con el lavarropas para que te ayude a limpiar la casa. Y sí, es esencial, porque si no te volvés un híbrido mutante, las zonas atmosféricamente hostiles te van a borrar del mapa antes de que puedas decir ‘NetEase Games nos odia’.
Por si el mapa y los Deviants ‘más mortíferos’ no fueran suficiente, los genios de NetEase decidieron que las ‘Deviant Zones’ necesitaban un upgrade. Ahora son ‘versiones mejoradas’, lo cual en el lenguaje de los videojuegos significa ‘más formas de morir, pero con mejor iluminación’. Son el paraíso del botín raro y poderoso, claro, si logras sobrevivir el tiempo suficiente para recogerlo. Es como ir a una feria artesanal en el fin del mundo. Y aquí es donde tu flamante fusión con la cabeza de un bicho se vuelve tu mejor amigo, porque el aire huele a muerte y el ecosistema te quiere devorar. Una herramienta esencial para resistir la toxicidad, que es un eufemismo para decir que el juego ahora te exige ser mitad mutante, mitad humano con problemas de identidad.
Y agárrense fuerte, porque hay tres nuevos sabores de apocalipsis:
- Wild Deviant Zone: Regiones donde la evolución decidió que los animales fueran gigantes y los edificios, sus juguetes. Aquí, tu tecnología de punta sirve para lo mismo que un tenedor en una sopa: para nada. El combate cuerpo a cuerpo es obligatorio. Se ve que los Deviants tienen preferencia por la vieja escuela, o los desarrolladores se quedaron sin ideas para armas futuristas.
- Mirror Deviant Zone: Ah, el engaño visual. Zonas donde todo se replica con espejos, porque si hay algo que te relaja en el apocalipsis es no saber si lo que ves es real o solo el reflejo de tu desesperación. Los Deviants, astutos ellos, usan esto para atacarte ‘a distancia’. Como si los ataques de cerca no fueran ya lo suficientemente estresantes.
- Phantasmal Deviant Zone: Aquí ya ni los diseñadores saben qué es real. Entornos que alternan entre lo tangible y lo imaginario, obligándote a dudar de tus propios ojos. Una experiencia ideal para aquellos que disfrutan de la paranoia inducida por el software. Los enemigos se ocultan ‘a plena vista’, porque, al fin y al cabo, si no estás seguro de verlos, ¿realmente están ahí?
Y para que la fiesta sea completa, el mundo de Nalcott, que ya era un picnic en el infierno, nos regala tres nuevos Deviants. Cada uno, dicen, ‘diseñado para poner a prueba la estrategia y habilidad del jugador’. Que se traduce en ‘más maneras de morir de formas que jamás imaginaste’.
- Devourer: Este gigantón de las minas es como tu conciencia ambiental, pero con dientes y garras. Si sos de los que explotan recursos con ‘demasiada avaricia’, él te va a castigar. Una lección de moralidad capitalista, cortesía de NetEase. Cuidado con el extractivismo digital.
- Sonivore: Una criatura indestructible que caza por el sonido. La solución, por supuesto, es hacer más ruido. ¿Quieres su botín? Crea una banda de rock metálico en medio del apocalipsis para atraerlo. La estrategia es tan brillante como disparatada.
- Hoarder Bug: Este es mi favorito. Un bicho acumulador, obsesionado con los objetos abandonados. Si se te cae algo y lo marca como ‘suyo’, prepárate, porque te va a perseguir permanentemente. Olvídate de la paz mental; ahora tenés un stalker digital por culpa de una bombacha sucia que dejaste tirada.
Ah, y como si todo esto fuera poco, el 21 de enero también nos traen ‘combates entre servidores’ para el escenario ‘Sobrevivir, capturar, preservar’. Porque competir contra tus vecinos no era suficiente, ahora tenés que demostrar tu superioridad a gente de otro servidor. También podrás ‘compartir planos de territorio mediante códigos’, lo cual es genial, porque si te das el lujo de tener un territorio en este infierno, qué menos que presumirlo. Y ‘múltiples ajustes a clases y jugabilidad en RaidZone’. Traducción: balanceo de cosas que ya estaban rotas o que se van a romper con la Fusión.
En resumen, ‘Once Human’ deja de ser un juego para convertirse en un estilo de vida deprimente y lleno de decisiones existenciales. Fusionarse con el horror ya no es una opción. Es tu nuevo plan de jubilación. ¡A disfrutar!">
NetEase Games ha anunciado una expansión de gran envergadura para su título de supervivencia, Once Human, programada para el 21 de enero. La llegada de la temporada 3, denominada Visional Wheel, promete redefinir la experiencia de los jugadores al introducir un mapa ampliado, criaturas ‘Deviants’ aún más letales y, sobre todo, una mecánica innovadora y ambiciosa: la Fusión. Esta funcionalidad permitirá a los sobrevivientes establecer un vínculo físico con sus adversarios, transformando la dinámica de supervivencia en los entornos más hostiles del juego.
La fusión: una simbiosis necesaria para el nuevo orden
La Fusión, piedra angular de esta actualización, autorizará a los jugadores a integrarse con ‘Deviants’ específicos tras vencerlos. Este proceso no es meramente estético; otorga una parte de sus habilidades, rasgos distintivos y hasta modificaciones visuales, estableciendo un enlace simbiótico con propósitos estratégicos cruciales. Esta singular capacidad se vuelve indispensable para aventurarse en las regiones más peligrosas de Nalcott, donde la atmósfera, la fauna y el entorno han mutado hasta volverse mortíferos.
Como parte integral de esta mecánica, los jugadores deberán ‘equipar la cabeza del Deviant vencido’, una acción que desbloquea aptitudes inherentes a cada facción. Esta incorporación de elementos ‘Deviant’ proporciona un respaldo vital frente a las condiciones ambientales extremas que caracterizan las zonas de alto riesgo.
Las zonas desviadas: desafíos letales con recompensa
La temporada 3 también marca el debut de ‘Deviant Zones’ mejoradas, territorios de alto riesgo que prometen recompensas valiosas en forma de botín raro y poderoso. En estas áreas, el peligro no solo reside en los enemigos, sino en el propio ambiente, que se torna tan letal como las criaturas que lo habitan. La mecánica de Fusión, en este contexto, emerge como una herramienta indispensable para contrarrestar la toxicidad ambiental y adaptarse a un ecosistema en constante mutación.
Los aventureros de Nalcott se encontrarán con tres nuevas modalidades de ‘Deviant Zones’, cada una con sus propios desafíos particulares:
La Wild Deviant Zone se presenta como una región primordial donde gigantescas criaturas animales dominan las estructuras abandonadas. En este paraje, la eficacia de la tecnología disminuye drásticamente, haciendo que el combate cuerpo a cuerpo sea la única alternativa viable para la supervivencia.
En la Mirror Deviant Zone, el escenario está dominado por reflejos e ilusiones. Las edificaciones se replican mediante espejos y los ‘Deviants’ explotan el engaño visual para atacar a distancia, poniendo a prueba la percepción de los jugadores.
Finalmente, la Phantasmal Deviant Zone sumerge a los exploradores en entornos que oscilan entre lo real y lo ilusorio. Los jugadores se verán forzados a cuestionar constantemente su visión, mientras los enemigos permanecen ocultos a plena vista, en un juego psicológico de confusión y amenaza.
La fauna de Nalcott: nuevos horrores a enfrentar
El ecosistema de Nalcott se vuelve aún más hostil con la incorporación de tres nuevos ‘Deviants’, cada uno diseñado para exigir la máxima estrategia y destreza a los jugadores:
El Devourer es una bestia colosal que acecha en las profundidades de las minas, imponiendo un castigo severo a quienes se dedican a la explotación de recursos con exceso de avaricia.
El Sonivore es una criatura indestructible que basa su caza en el sonido. Esto obliga a los jugadores a emplear el ruido como señuelo estratégico para atraerlo y, eventualmente, obtener su preciado botín.
El Hoarder Bug, un monstruo obsesionado con acaparar objetos abandonados, exhibe una persistencia implacable. Es capaz de perseguir de manera permanente a aquellos que intenten recuperar un tesoro que él haya ‘marcado’ como suyo.
Más allá de estas incorporaciones centrales, la actualización del 21 de enero para Once Human ofrecerá otras mejoras significativas. Entre ellas, se destacan los combates entre servidores en el escenario ‘Deviant’ denominado ‘Sobrevivir, capturar, preservar’, la posibilidad de compartir planos de territorio mediante códigos, y una serie de ajustes y optimizaciones en las clases de personajes y la jugabilidad dentro de la ‘RaidZone’.
Esta actualización robustece la propuesta de Once Human, consolidándolo como una experiencia de supervivencia más profunda y arriesgada. En este universo, la Fusión con el horror no es una elección; se convierte en la única vía para subsistir.
NetEase Games prepara una actualización trascendental para 'Once Human' el 21 de enero, introduciendo la temporada 3 de Visional Wheel. Esta expansión no solo amplía el mapa y presenta nuevos y letales Deviants, sino que revoluciona la supervivencia con la inédita mecánica de Fusión. Los jugadores podrán unirse físicamente a sus enemigos derrotados, adquiriendo sus habilidades y rasgos para afrontar entornos extremos. La actualización también potencia las peligrosas Deviant Zones y suma tres nuevos y desafiantes tipos de criaturas, consolidando al título como una experiencia de supervivencia más profunda y arriesgada, donde la adaptación es clave.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
<div class="semiton-wrapper" data-texto="Atención, jugadores de ‘Once Human’, o mejor dicho, futuros dueños de prótesis y traumas psicológicos: NetEase Games, en un acto que roza la genialidad o la pura perfidia, ha decretado el 21 de enero como el día D, el día de la Invasión Definitiva. La temporada 3 de Visional Wheel no solo nos promete un mapa más grande —porque claro, el problema era que no había dónde huir— y Deviants que, según se jactan, serán ‘más mortíferos’. Pero la verdadera joya de la corona, la frutilla del postre con cianuro, es la mecánica de Fusión. Sí, escucharon bien. Podrán unirse FÍSICAMENTE con sus enemigos. Porque, ¿qué mejor manera de sobrevivir a un entorno extremo que convertirte en una abominación biomecánica? La lógica es impecable, o la estamos entendiendo mal.
La ‘fusión’ no es una metáfora para ‘hacerse amigos’ o ‘compartir un mate’. Es el casamiento bizarro entre tu avatar y una criatura mutante, donde la luna de miel es en una zona tóxica. Tras una ‘victoria’ —si es que a eso se le puede llamar victoria— te implantan los superpoderes de tu rival y, como bonus, te dejan la estética de un personaje de película de serie B. Imaginen la escena: le ganas a un bicho y, en lugar de festejar, te ponés su cabeza como sombrero. ‘No, mamá, no es una fase, es una habilidad táctica clave para explorar el mundo más peligroso de Once Human’. Un vínculo simbiótico, dicen. Simbiótico es poco; esto es como fusionarse con el lavarropas para que te ayude a limpiar la casa. Y sí, es esencial, porque si no te volvés un híbrido mutante, las zonas atmosféricamente hostiles te van a borrar del mapa antes de que puedas decir ‘NetEase Games nos odia’.
Por si el mapa y los Deviants ‘más mortíferos’ no fueran suficiente, los genios de NetEase decidieron que las ‘Deviant Zones’ necesitaban un upgrade. Ahora son ‘versiones mejoradas’, lo cual en el lenguaje de los videojuegos significa ‘más formas de morir, pero con mejor iluminación’. Son el paraíso del botín raro y poderoso, claro, si logras sobrevivir el tiempo suficiente para recogerlo. Es como ir a una feria artesanal en el fin del mundo. Y aquí es donde tu flamante fusión con la cabeza de un bicho se vuelve tu mejor amigo, porque el aire huele a muerte y el ecosistema te quiere devorar. Una herramienta esencial para resistir la toxicidad, que es un eufemismo para decir que el juego ahora te exige ser mitad mutante, mitad humano con problemas de identidad.
Y agárrense fuerte, porque hay tres nuevos sabores de apocalipsis:
- Wild Deviant Zone: Regiones donde la evolución decidió que los animales fueran gigantes y los edificios, sus juguetes. Aquí, tu tecnología de punta sirve para lo mismo que un tenedor en una sopa: para nada. El combate cuerpo a cuerpo es obligatorio. Se ve que los Deviants tienen preferencia por la vieja escuela, o los desarrolladores se quedaron sin ideas para armas futuristas.
- Mirror Deviant Zone: Ah, el engaño visual. Zonas donde todo se replica con espejos, porque si hay algo que te relaja en el apocalipsis es no saber si lo que ves es real o solo el reflejo de tu desesperación. Los Deviants, astutos ellos, usan esto para atacarte ‘a distancia’. Como si los ataques de cerca no fueran ya lo suficientemente estresantes.
- Phantasmal Deviant Zone: Aquí ya ni los diseñadores saben qué es real. Entornos que alternan entre lo tangible y lo imaginario, obligándote a dudar de tus propios ojos. Una experiencia ideal para aquellos que disfrutan de la paranoia inducida por el software. Los enemigos se ocultan ‘a plena vista’, porque, al fin y al cabo, si no estás seguro de verlos, ¿realmente están ahí?
Y para que la fiesta sea completa, el mundo de Nalcott, que ya era un picnic en el infierno, nos regala tres nuevos Deviants. Cada uno, dicen, ‘diseñado para poner a prueba la estrategia y habilidad del jugador’. Que se traduce en ‘más maneras de morir de formas que jamás imaginaste’.
- Devourer: Este gigantón de las minas es como tu conciencia ambiental, pero con dientes y garras. Si sos de los que explotan recursos con ‘demasiada avaricia’, él te va a castigar. Una lección de moralidad capitalista, cortesía de NetEase. Cuidado con el extractivismo digital.
- Sonivore: Una criatura indestructible que caza por el sonido. La solución, por supuesto, es hacer más ruido. ¿Quieres su botín? Crea una banda de rock metálico en medio del apocalipsis para atraerlo. La estrategia es tan brillante como disparatada.
- Hoarder Bug: Este es mi favorito. Un bicho acumulador, obsesionado con los objetos abandonados. Si se te cae algo y lo marca como ‘suyo’, prepárate, porque te va a perseguir permanentemente. Olvídate de la paz mental; ahora tenés un stalker digital por culpa de una bombacha sucia que dejaste tirada.
Ah, y como si todo esto fuera poco, el 21 de enero también nos traen ‘combates entre servidores’ para el escenario ‘Sobrevivir, capturar, preservar’. Porque competir contra tus vecinos no era suficiente, ahora tenés que demostrar tu superioridad a gente de otro servidor. También podrás ‘compartir planos de territorio mediante códigos’, lo cual es genial, porque si te das el lujo de tener un territorio en este infierno, qué menos que presumirlo. Y ‘múltiples ajustes a clases y jugabilidad en RaidZone’. Traducción: balanceo de cosas que ya estaban rotas o que se van a romper con la Fusión.
En resumen, ‘Once Human’ deja de ser un juego para convertirse en un estilo de vida deprimente y lleno de decisiones existenciales. Fusionarse con el horror ya no es una opción. Es tu nuevo plan de jubilación. ¡A disfrutar!">
NetEase Games ha anunciado una expansión de gran envergadura para su título de supervivencia, Once Human, programada para el 21 de enero. La llegada de la temporada 3, denominada Visional Wheel, promete redefinir la experiencia de los jugadores al introducir un mapa ampliado, criaturas ‘Deviants’ aún más letales y, sobre todo, una mecánica innovadora y ambiciosa: la Fusión. Esta funcionalidad permitirá a los sobrevivientes establecer un vínculo físico con sus adversarios, transformando la dinámica de supervivencia en los entornos más hostiles del juego.
La fusión: una simbiosis necesaria para el nuevo orden
La Fusión, piedra angular de esta actualización, autorizará a los jugadores a integrarse con ‘Deviants’ específicos tras vencerlos. Este proceso no es meramente estético; otorga una parte de sus habilidades, rasgos distintivos y hasta modificaciones visuales, estableciendo un enlace simbiótico con propósitos estratégicos cruciales. Esta singular capacidad se vuelve indispensable para aventurarse en las regiones más peligrosas de Nalcott, donde la atmósfera, la fauna y el entorno han mutado hasta volverse mortíferos.
Como parte integral de esta mecánica, los jugadores deberán ‘equipar la cabeza del Deviant vencido’, una acción que desbloquea aptitudes inherentes a cada facción. Esta incorporación de elementos ‘Deviant’ proporciona un respaldo vital frente a las condiciones ambientales extremas que caracterizan las zonas de alto riesgo.
Las zonas desviadas: desafíos letales con recompensa
La temporada 3 también marca el debut de ‘Deviant Zones’ mejoradas, territorios de alto riesgo que prometen recompensas valiosas en forma de botín raro y poderoso. En estas áreas, el peligro no solo reside en los enemigos, sino en el propio ambiente, que se torna tan letal como las criaturas que lo habitan. La mecánica de Fusión, en este contexto, emerge como una herramienta indispensable para contrarrestar la toxicidad ambiental y adaptarse a un ecosistema en constante mutación.
Los aventureros de Nalcott se encontrarán con tres nuevas modalidades de ‘Deviant Zones’, cada una con sus propios desafíos particulares:
La Wild Deviant Zone se presenta como una región primordial donde gigantescas criaturas animales dominan las estructuras abandonadas. En este paraje, la eficacia de la tecnología disminuye drásticamente, haciendo que el combate cuerpo a cuerpo sea la única alternativa viable para la supervivencia.
En la Mirror Deviant Zone, el escenario está dominado por reflejos e ilusiones. Las edificaciones se replican mediante espejos y los ‘Deviants’ explotan el engaño visual para atacar a distancia, poniendo a prueba la percepción de los jugadores.
Finalmente, la Phantasmal Deviant Zone sumerge a los exploradores en entornos que oscilan entre lo real y lo ilusorio. Los jugadores se verán forzados a cuestionar constantemente su visión, mientras los enemigos permanecen ocultos a plena vista, en un juego psicológico de confusión y amenaza.
La fauna de Nalcott: nuevos horrores a enfrentar
El ecosistema de Nalcott se vuelve aún más hostil con la incorporación de tres nuevos ‘Deviants’, cada uno diseñado para exigir la máxima estrategia y destreza a los jugadores:
El Devourer es una bestia colosal que acecha en las profundidades de las minas, imponiendo un castigo severo a quienes se dedican a la explotación de recursos con exceso de avaricia.
El Sonivore es una criatura indestructible que basa su caza en el sonido. Esto obliga a los jugadores a emplear el ruido como señuelo estratégico para atraerlo y, eventualmente, obtener su preciado botín.
El Hoarder Bug, un monstruo obsesionado con acaparar objetos abandonados, exhibe una persistencia implacable. Es capaz de perseguir de manera permanente a aquellos que intenten recuperar un tesoro que él haya ‘marcado’ como suyo.
Más allá de estas incorporaciones centrales, la actualización del 21 de enero para Once Human ofrecerá otras mejoras significativas. Entre ellas, se destacan los combates entre servidores en el escenario ‘Deviant’ denominado ‘Sobrevivir, capturar, preservar’, la posibilidad de compartir planos de territorio mediante códigos, y una serie de ajustes y optimizaciones en las clases de personajes y la jugabilidad dentro de la ‘RaidZone’.
Esta actualización robustece la propuesta de Once Human, consolidándolo como una experiencia de supervivencia más profunda y arriesgada. En este universo, la Fusión con el horror no es una elección; se convierte en la única vía para subsistir.