La profunda reestructuración interna de Ubisoft continúa generando un impacto considerable en la industria de los videojuegos y en la expectación de sus comunidades de seguidores. Tras la confirmación de la cancelación de diversos proyectos en desarrollo, incluido el ansiado remake de Prince of Persia: The Sands of Time, y el anuncio de retrasos estratégicos para otros títulos con el declarado fin de elevar sus estándares de calidad, ahora la atención se centra en un posible aplazamiento de otro proyecto de gran envergadura: el remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag.
Aunque este proyecto nunca fue objeto de un anuncio oficial por parte de la compañía, múltiples informes coincidentes sugieren que su lanzamiento, originalmente previsto para marzo de 2026, habría sido reubicado en la ventana de principios de 2027. La incógnita central que surge es cómo se confirma un retraso de un título que, oficialmente, no existe en la hoja de ruta de la empresa.
La estrategia de la «calidad» y sus costos
La respuesta a esta aparente paradoja se encuentra en un documento de reorganización financiera recientemente divulgado por Ubisoft. En dicho informe, la compañía detalla que siete de sus juegos han sido objeto de un aplazamiento con el propósito de alcanzar mayores estándares de calidad. Específicamente, el informe hace mención explícita de un “título no anunciado” que figuraba en los planes para el año fiscal 2026 (el cual culmina el 31 de marzo de 2026) y que ahora ha sido postergado al año fiscal 2027, abarcando el período entre abril de 2026 y marzo de 2027.
Medios especializados de reconocida trayectoria como Insider Gaming y el periodista Tom Henderson, quienes se caracterizan por la fiabilidad de sus filtraciones relacionadas con Ubisoft, afirman que este proyecto en cuestión es, efectivamente, el remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag.
El pulido eterno de Edward Kenway
Los detalles que han trascendido sobre este aplazamiento sugieren que la fecha interna original para el lanzamiento digital del remake era el 19 de marzo de 2026. Previamente, se estimaba que el juego habría alcanzado su “fase gold” —es decir, listo para su distribución— en febrero de 2026. Sin embargo, el actual cambio de estrategia corporativa por parte de Ubisoft habría impuesto un nuevo período de “pulido” y optimización, lo que derivaría en un desplazamiento indefinido de su estreno dentro del próximo año fiscal, posiblemente extendiéndolo hasta los primeros meses de 2027.
Como un antecedente adicional que refuerza estas especulaciones, el título fue brevemente listado en el sitio oficial de PEGI, el sistema europeo de clasificación por edades, bajo el nombre Black Flag Resynced. No obstante, esta entrada fue retirada poco después de que se hicieran públicos los planes de reestructuración y los retrasos anunciados por la compañía, alimentando aún más la incertidumbre.
Hasta el momento, Ubisoft no ha emitido ningún comunicado oficial que esclarezca el futuro de este remake ni los próximos pasos a seguir para la saga Assassin’s Creed. Mientras tanto, la comunidad de fans y la prensa especializada permanecen a la espera de noticias concretas sobre el eventual regreso de una de las entregas más celebradas de la franquicia.
Daniel Guzmán es editor en IGN Latinoamérica, amante del terror, los cómics, el cine y una devoción por Warzone, Fortnite y el survival horror. Fiel seguidor de DC y Zack Snyder. Síguelo en redes como @danieltrbs.
Ubisoft ha emprendido una profunda reestructuración que incluye la cancelación de proyectos y retrasos estratégicos para elevar la calidad de sus títulos. Ahora, un informe financiero sugiere el aplazamiento de un “título no anunciado” del año fiscal 2026 al 2027. Reportes de medios especializados y periodistas de renombre señalan que este proyecto corresponde al esperado remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag, cuya fecha interna de lanzamiento, inicialmente prevista para marzo de 2026, se habría desplazado hasta principios de 2027 para un período adicional de pulido.
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La profunda reestructuración interna de Ubisoft continúa generando un impacto considerable en la industria de los videojuegos y en la expectación de sus comunidades de seguidores. Tras la confirmación de la cancelación de diversos proyectos en desarrollo, incluido el ansiado remake de Prince of Persia: The Sands of Time, y el anuncio de retrasos estratégicos para otros títulos con el declarado fin de elevar sus estándares de calidad, ahora la atención se centra en un posible aplazamiento de otro proyecto de gran envergadura: el remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag.
Aunque este proyecto nunca fue objeto de un anuncio oficial por parte de la compañía, múltiples informes coincidentes sugieren que su lanzamiento, originalmente previsto para marzo de 2026, habría sido reubicado en la ventana de principios de 2027. La incógnita central que surge es cómo se confirma un retraso de un título que, oficialmente, no existe en la hoja de ruta de la empresa.
La estrategia de la «calidad» y sus costos
La respuesta a esta aparente paradoja se encuentra en un documento de reorganización financiera recientemente divulgado por Ubisoft. En dicho informe, la compañía detalla que siete de sus juegos han sido objeto de un aplazamiento con el propósito de alcanzar mayores estándares de calidad. Específicamente, el informe hace mención explícita de un “título no anunciado” que figuraba en los planes para el año fiscal 2026 (el cual culmina el 31 de marzo de 2026) y que ahora ha sido postergado al año fiscal 2027, abarcando el período entre abril de 2026 y marzo de 2027.
Medios especializados de reconocida trayectoria como Insider Gaming y el periodista Tom Henderson, quienes se caracterizan por la fiabilidad de sus filtraciones relacionadas con Ubisoft, afirman que este proyecto en cuestión es, efectivamente, el remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag.
El pulido eterno de Edward Kenway
Los detalles que han trascendido sobre este aplazamiento sugieren que la fecha interna original para el lanzamiento digital del remake era el 19 de marzo de 2026. Previamente, se estimaba que el juego habría alcanzado su “fase gold” —es decir, listo para su distribución— en febrero de 2026. Sin embargo, el actual cambio de estrategia corporativa por parte de Ubisoft habría impuesto un nuevo período de “pulido” y optimización, lo que derivaría en un desplazamiento indefinido de su estreno dentro del próximo año fiscal, posiblemente extendiéndolo hasta los primeros meses de 2027.
Como un antecedente adicional que refuerza estas especulaciones, el título fue brevemente listado en el sitio oficial de PEGI, el sistema europeo de clasificación por edades, bajo el nombre Black Flag Resynced. No obstante, esta entrada fue retirada poco después de que se hicieran públicos los planes de reestructuración y los retrasos anunciados por la compañía, alimentando aún más la incertidumbre.
Hasta el momento, Ubisoft no ha emitido ningún comunicado oficial que esclarezca el futuro de este remake ni los próximos pasos a seguir para la saga Assassin’s Creed. Mientras tanto, la comunidad de fans y la prensa especializada permanecen a la espera de noticias concretas sobre el eventual regreso de una de las entregas más celebradas de la franquicia.
Daniel Guzmán es editor en IGN Latinoamérica, amante del terror, los cómics, el cine y una devoción por Warzone, Fortnite y el survival horror. Fiel seguidor de DC y Zack Snyder. Síguelo en redes como @danieltrbs.