La severidad de las tormentas que afectaron a gran parte del territorio provincial durante la jornada del jueves ha dejado consecuencias significativas en la infraestructura vial de San Juan. Vialidad Provincial y Vialidad Nacional emitieron diversos reportes durante la noche y las primeras horas de este viernes, detallando el compromiso de circulación en puntos clave que conectan el Gran San Juan con los departamentos del oeste y el norte.
Complicaciones en Rivadavia, Zonda y Ullum
En los departamentos de Rivadavia y Zonda, las autoridades informaron que la Ruta Provincial 12 registró importantes episodios de arrastre de material, específicamente en los sectores del Jardín de los Poetas y zonas aledañas a la villa departamental zondina. Si bien el tránsito no fue interrumpido en su totalidad de forma inmediata, se requirió de extrema precaución por la presencia de sedimento sobre la calzada.
La situación fue más crítica en el departamento de Ullum, donde la Ruta Provincial 60 fue declarada intransitable durante la noche. El reporte oficial indicó que la fuerte bajada de agua y el arrastre de material sólido en diversos sectores imposibilitaron el paso seguro de vehículos, obligando a los equipos técnicos a iniciar tareas de despeje de urgencia para intentar rehabilitar la vía en el transcurso de este viernes.
Corte total en la Ruta Nacional 150: Jáchal e Iglesia
Hacia el norte de la provincia, la situación epidemiológica de los caminos es igualmente compleja. El 9° Distrito de Vialidad Nacional informó que el tramo de la Ruta Nacional 150, que conecta a los departamentos de Rodeo (Iglesia) y Jáchal, se encuentra “INTRANSITABLE debido a la caída de piedras sobre la calzada, producto de recientes desprendimientos en zona de montaña”.
Ante el riesgo inminente de nuevos derrumbes y la visibilidad reducida por las condiciones climáticas residuales, el organismo nacional fue enfático en su directiva para los conductores: se solicitó “no transitar la zona hasta nuevo aviso, por la seguridad de los automovilistas y del personal trabajando en el lugar”. Actualmente, equipos pesados de Vialidad Nacional realizan tareas de evaluación de riesgos y remoción de escombros de gran porte que obstruyen la vía.
Finalmente, se reiteró la recomendación de evitar la circulación nocturna en rutas de montaña mientras persista la inestabilidad climática, dado que la oscuridad dificulta la detección temprana de obstáculos o desbordes de cauces naturales. Los conductores deberán aguardar los nuevos partes de transitabilidad antes de emprender viajes hacia las zonas afectadas.
<p>Las intensas tormentas registradas durante las últimas horas provocaron serias complicaciones en la red vial de la provincia de San Juan. Rutas nacionales y provinciales en los departamentos de Rivadavia, Zonda, Ullum y Jáchal presentan cortes totales o parciales por el arrastre de material y desprendimientos rocosos. Vialidad Nacional y Provincial mantienen operativos de emergencia para despejar las calzadas afectadas.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
En San Juan, la lluvia es ese pariente lejano que nadie invita, pero que cuando aparece decide romper los muebles, inundar el living y quedarse con la herencia. Tras la tormenta de anoche, la geografía local ha vuelto a recordarnos que el asfalto es, en realidad, una sugerencia estética frente al poder de la montaña. Lo que para el resto del mundo es un fenómeno meteorológico, para las rutas provinciales 12 y 60 ha sido un proceso de exfoliación natural profunda, donde el barro y el agua decidieron que el concepto de «camino» estaba sobrevalorado y que era mucho más artístico convertir el tramo de Ullum en una pileta de lodo con entrada gratuita, pero sin salida.
La situación en la Ruta Nacional 150 merece un capítulo aparte en los anales del optimismo vial. Vialidad Nacional ha tenido que informar que el tramo Rodeo–Jáchal está «INTRANSITABLE», una palabra que los ingenieros usan para no decir que la montaña se mudó directamente sobre el carril rápido. Los desprendimientos de rocas han sido tan generosos que algunos automovilistas se preguntaron si estaban circulando por una ruta nacional o participando en una excavación arqueológica de emergencia. La recomendación de evitar la circulación nocturna parece redundante cuando el paisaje se asemeja más a un juego de obstáculos postapocalíptico que a una vía de comunicación moderna.
Mientras los equipos de Vialidad intentan convencer a las piedras de que vuelvan a su lugar de origen, el sanjuanino promedio observa el horizonte con la resignación de quien sabe que el próximo viaje al norte provincial requerirá un vehículo anfibio o, en su defecto, una fe inquebrantable. La «disuasión activa» de la naturaleza nos ha dejado con las banquinas decoradas con el sedimento de nuestra propia impaciencia. Por ahora, se solicita «no transitar» la zona, una instrucción que la mayoría acata no tanto por disciplina cívica, sino porque intentar atravesar un desmoronamiento con un sedán familiar es la forma más rápida de convertir un vehículo en un monumento permanente al optimismo mal calculado.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La severidad de las tormentas que afectaron a gran parte del territorio provincial durante la jornada del jueves ha dejado consecuencias significativas en la infraestructura vial de San Juan. Vialidad Provincial y Vialidad Nacional emitieron diversos reportes durante la noche y las primeras horas de este viernes, detallando el compromiso de circulación en puntos clave que conectan el Gran San Juan con los departamentos del oeste y el norte.
Complicaciones en Rivadavia, Zonda y Ullum
En los departamentos de Rivadavia y Zonda, las autoridades informaron que la Ruta Provincial 12 registró importantes episodios de arrastre de material, específicamente en los sectores del Jardín de los Poetas y zonas aledañas a la villa departamental zondina. Si bien el tránsito no fue interrumpido en su totalidad de forma inmediata, se requirió de extrema precaución por la presencia de sedimento sobre la calzada.
La situación fue más crítica en el departamento de Ullum, donde la Ruta Provincial 60 fue declarada intransitable durante la noche. El reporte oficial indicó que la fuerte bajada de agua y el arrastre de material sólido en diversos sectores imposibilitaron el paso seguro de vehículos, obligando a los equipos técnicos a iniciar tareas de despeje de urgencia para intentar rehabilitar la vía en el transcurso de este viernes.
Corte total en la Ruta Nacional 150: Jáchal e Iglesia
Hacia el norte de la provincia, la situación epidemiológica de los caminos es igualmente compleja. El 9° Distrito de Vialidad Nacional informó que el tramo de la Ruta Nacional 150, que conecta a los departamentos de Rodeo (Iglesia) y Jáchal, se encuentra “INTRANSITABLE debido a la caída de piedras sobre la calzada, producto de recientes desprendimientos en zona de montaña”.
Ante el riesgo inminente de nuevos derrumbes y la visibilidad reducida por las condiciones climáticas residuales, el organismo nacional fue enfático en su directiva para los conductores: se solicitó “no transitar la zona hasta nuevo aviso, por la seguridad de los automovilistas y del personal trabajando en el lugar”. Actualmente, equipos pesados de Vialidad Nacional realizan tareas de evaluación de riesgos y remoción de escombros de gran porte que obstruyen la vía.
Finalmente, se reiteró la recomendación de evitar la circulación nocturna en rutas de montaña mientras persista la inestabilidad climática, dado que la oscuridad dificulta la detección temprana de obstáculos o desbordes de cauces naturales. Los conductores deberán aguardar los nuevos partes de transitabilidad antes de emprender viajes hacia las zonas afectadas.
En San Juan, la lluvia es ese pariente lejano que nadie invita, pero que cuando aparece decide romper los muebles, inundar el living y quedarse con la herencia. Tras la tormenta de anoche, la geografía local ha vuelto a recordarnos que el asfalto es, en realidad, una sugerencia estética frente al poder de la montaña. Lo que para el resto del mundo es un fenómeno meteorológico, para las rutas provinciales 12 y 60 ha sido un proceso de exfoliación natural profunda, donde el barro y el agua decidieron que el concepto de «camino» estaba sobrevalorado y que era mucho más artístico convertir el tramo de Ullum en una pileta de lodo con entrada gratuita, pero sin salida.
La situación en la Ruta Nacional 150 merece un capítulo aparte en los anales del optimismo vial. Vialidad Nacional ha tenido que informar que el tramo Rodeo–Jáchal está «INTRANSITABLE», una palabra que los ingenieros usan para no decir que la montaña se mudó directamente sobre el carril rápido. Los desprendimientos de rocas han sido tan generosos que algunos automovilistas se preguntaron si estaban circulando por una ruta nacional o participando en una excavación arqueológica de emergencia. La recomendación de evitar la circulación nocturna parece redundante cuando el paisaje se asemeja más a un juego de obstáculos postapocalíptico que a una vía de comunicación moderna.
Mientras los equipos de Vialidad intentan convencer a las piedras de que vuelvan a su lugar de origen, el sanjuanino promedio observa el horizonte con la resignación de quien sabe que el próximo viaje al norte provincial requerirá un vehículo anfibio o, en su defecto, una fe inquebrantable. La «disuasión activa» de la naturaleza nos ha dejado con las banquinas decoradas con el sedimento de nuestra propia impaciencia. Por ahora, se solicita «no transitar» la zona, una instrucción que la mayoría acata no tanto por disciplina cívica, sino porque intentar atravesar un desmoronamiento con un sedán familiar es la forma más rápida de convertir un vehículo en un monumento permanente al optimismo mal calculado.