Arranca o no arranca ¿Cuándo despegan los F-16? El calendario oficial de la Fuerza Aérea

Redacción Cuyo News
7 min

La Fuerza Aérea Argentina ha dado un paso fundamental en el proceso de modernización de sus capacidades de defensa al designar oficialmente al Área de Material Río Cuarto (Armacuar) como la sede operativa para la recepción y alistamiento de los primeros seis aviones caza F-16. Las aeronaves, que arribaron al país procedentes de Dinamarca, han sido trasladadas a esta unidad técnica debido a su probada experiencia en el mantenimiento mayor de sistemas complejos y sus instalaciones de avanzada, aptas para la transición tecnológica que requiere este sistema de armas.

En el marco de esta incorporación, la institución ha puesto en marcha un riguroso plan de capacitación técnica que involucra a especialistas locales e instructores provenientes de los Estados Unidos. El programa está diseñado para formar al personal de tierra en las tareas críticas de mantenimiento preventivo y correctivo, asegurando que cada operario domine los protocolos internacionales de seguridad. La formación se centra en tres pilares fundamentales: mecánica de motores, aviónica digital y sistemas de armamento integrados, componentes que distinguen a esta plataforma de combate por su alta sofisticación.

Fase de adaptación y puesta a punto

De acuerdo con los protocolos establecidos por la Fuerza Aérea, las unidades permanecerán en tierra durante las próximas semanas. Este periodo no responde a demoras técnicas ni a inconvenientes logísticos, sino que forma parte de una fase prevista de familiarización. El objetivo primordial es que los técnicos completen las inspecciones de recepción y se adapten a los procedimientos operativos de una plataforma que exige estándares de precisión quirúrgica antes de su entrada en servicio activo.

Fuentes oficiales confirmaron que, una vez concluida esta etapa de entrenamiento y verificación de sistemas, se dará inicio a las primeras pruebas de vuelo en territorio nacional. Se estima que estas operaciones de evaluación y despliegue inicial se concreten hacia fines de febrero o los primeros días de marzo, marcando el retorno de la capacidad de intercepción supersónica a los cielos argentinos.

Estándares internacionales de seguridad

Este proceso de integración es habitual en las fuerzas armadas que incorporan material bélico de alta complejidad. La permanencia transitoria de los F-16 en los hangares de Río Cuarto garantiza que la transición se realice bajo estrictas normas de seguridad operacional. La presencia de instructores estadounidenses en Armacuar refuerza la cooperación estratégica y asegura la transferencia de conocimientos necesaria para el sostenimiento a largo plazo de esta nueva flota, considerada la adquisición más relevante para la defensa nacional en las últimas décadas.

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