Qué es el sistema EMADS, la nueva apuesta de Brasil para blindar su espacio aéreo su «Cúpula de Hierro»

Redacción Cuyo News
6 min

Brasil se encuentra en la fase final de un ambicioso proceso de modernización militar que busca consolidar una defensa antiaérea de élite. El Ejército Brasileño avanza en las negociaciones con la filial italiana de la firma MBDA para la adquisición del sistema EMADS (Enhanced Modular Air Defence Solutions), una inversión estratégica estimada en 600 millones de dólares que dotará al país de una capacidad de interceptación comparable a los sistemas de protección más avanzados del mundo.

Tecnología EMADS: Una «Cúpula» de alta precisión

El sistema EMADS destaca por ser una solución modular y extremadamente flexible, capaz de operar de forma autónoma o integrado en red. Su diseño está orientado a neutralizar una amplia gama de amenazas modernas, incluyendo aviones de combate, drones, misiles de crucero y helicópteros. El núcleo del sistema reside en el uso de los misiles CAMM, con un alcance de 25 km, y su versión extendida CAMM-ER, capaz de alcanzar objetivos a 45 kilómetros.

Una de las ventajas tácticas más relevantes es su sistema de lanzamiento vertical de 360°, que minimiza la firma de radar y permite que las baterías operen con eficacia en entornos complejos, como zonas boscosas densas o áreas urbanas. Esta tecnología, que ya se encuentra operativa en las fuerzas armadas del Reino Unido e Italia, permite enfrentar múltiples objetivos simultáneamente bajo cualquier condición climática.

Cierre de brechas en la defensa regional

Hasta el momento, Brasil ha operado con un inventario mixto de corto alcance que resultaba limitado para las exigencias geopolíticas actuales. El Ejército cuenta con piezas de artillería tradicionales como los cañones Bofors L70 de 40 mm y los sistemas RBS 70 guiados por láser, mientras que la Fuerza Aérea y la Marina dependen de versiones antiguas de misiles portátiles Igla-S.

La incorporación del EMADS llena un vacío crítico en la defensa aérea de mediano alcance, donde la ausencia de sistemas integrados dejaba puntos vulnerables en la infraestructura estratégica del país. Con esta adquisición, Brasilia no solo moderniza su arsenal, sino que fortalece su soberanía nacional mediante el uso de tecnología europea probada, posicionándose como la potencia militar dominante en el Cono Sur.

La operación subraya un cambio en la doctrina de defensa brasileña, priorizando la capacidad de respuesta rápida y la disuasión tecnológica frente a posibles incursiones en su espacio aéreo, consolidando un «paraguas» protector que garantiza la seguridad de sus fronteras y recursos estratégicos.

Compartir
🔺 Tendencia