La gala de los Grammy 2026 será recordada como el punto de inflexión definitivo para la industria musical global. En una jornada histórica, Bad Bunny se consagró como la figura central al obtener el galardón a Álbum del Año por «DeBÍ TiRAR MáS FOToS». Este reconocimiento marca un precedente absoluto: es la primera vez en la historia de la Academia que el premio máximo recae sobre un trabajo discográfico grabado íntegramente en español.
Los grandes ganadores de la jornada
La ceremonia repartió sus principales honores entre figuras consolidadas y leyendas de la composición. Kendrick Lamar fue otro de los nombres propios de la noche, alzándose con el premio a Grabación del Año por «Luther» (en colaboración con SZA) y Mejor Álbum de Rap por «GNX». Con estas distinciones, Lamar superó oficialmente a Jay-Z como el rapero con mayor cantidad de Grammys en la historia de la música.
Por otro lado, la dupla conformada por Billie Eilish y su hermano Finneas reafirmó su hegemonía en las categorías de autoría al ganar Canción del Año por «WILDFLOWER». A continuación, el detalle de las categorías principales:
Categoría Ganador Trabajo Álbum del Año Bad Bunny «DeBÍ TiRAR MáS FOToS» Grabación del Año Kendrick Lamar & SZA «Luther» Canción del Año Billie Eilish «WILDFLOWER» Mejor Artista Nuevo Olivia Dean — Mejor Álbum Vocal Pop Lady Gaga «MAYHEM» Mejor Álbum de Rock Turnstile «NEVER ENOUGH»Hitos, política y la impronta argentina
La noche estuvo cargada de momentos de alto impacto mediático. Al recibir su premio, Bad Bunny lanzó un contundente mensaje político contra las agencias migratorias de Estados Unidos: «Fuera ICE. No somos salvajes, somos humanos, somos americanos también». Su discurso, pronunciado ante una audiencia global, subrayó la faceta reivindicativa de la música latina actual.
La gala también fue el escenario para el regreso de Justin Bieber tras cuatro años de silencio. El artista canadiense sorprendió con una interpretación acústica de «Yukon», presentándose vestido únicamente con ropa interior, una imagen que dominó las tendencias en redes sociales de manera inmediata. Asimismo, se rindió un eléctrico homenaje a Ozzy Osbourne, el «Príncipe de las Tinieblas» fallecido en 2025, liderado por Post Malone y Slash.
Para la escena nacional, la gran noticia llegó con Ca7riel & Paco Amoroso. El dúo se alzó con el premio a Mejor Álbum de Rock o Alternativo Latino por su disco «Papota», consolidando el gran presente de la música urbana y alternativa argentina en el mercado internacional. Los Grammy 2026 han dejado de ser una celebración exclusivamente anglosajona para transformarse en el termómetro de una cultura global donde el idioma español ha dejado de ser una barrera para convertirse en una bandera de identidad.
<p>Bad Bunny marcó un hito histórico en los premios Grammy 2026 al obtener el galardón a Álbum del Año por «DeBÍ TiRAR MáS FOToS», siendo el primer trabajo íntegramente en español en lograrlo. La ceremonia también destacó a Kendrick Lamar y Billie Eilish, mientras que la escena argentina brilló con el triunfo de Ca7riel & Paco Amoroso en la categoría latina.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
En una noche donde el Crypto.com Arena de Los Ángeles tuvo más oloor de tuu pelfume que a alfombra roja, Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido mundialmente como Bad Bunny, terminó de romper el sistema. Ganar el Álbum del Año con un disco en español es el equivalente musical a que la Selección Argentina gane un Mundial en el patio de la casa de los ingleses: un acto de justicia poética que dejó a los puristas de la Academia buscando desesperadamente un diccionario de la RAE o, al menos, un traductor que les explique qué significa «perrear hasta el piso». Benito subió al escenario, recibió el premio de manos de un Harry Styles que parecía no entender si estaba en una entrega de premios o en una publicidad de Gucci, y soltó un «Fuera ICE» que hizo que a los productores de la transmisión se les cayera el café sobre la consola,mientras Martin Bossi se escondia debajo de una mesa para no lo vean…
la gala no fue solo una oda al reggaetón con conciencia social. Tuvimos a Justin Bieber reapareciendo después de cuatro años para cantar «Yukon» vestido únicamente con calzoncillos y una guitarra, una decisión estética que solo podés tomar si tenés una cuenta bancaria con nueve ceros o si acabás de perder una apuesta muy pesada en un casino de Las Vegas. Mientras tanto, Kendrick Lamar seguía acumulando gramófonos como quien junta cupones de descuento, superando a Jay-Z y convirtiéndose oficialmente en el dueño absoluto del rap, mientras Beyoncé seguramente lo miraba desde la primera fila calculando cuántos discos más tiene que sacar para que no le sigan robando las categorías principales.
La cuota de nostalgia y mística la pusieron Post Malone y Slash, quienes le rindieron tributo al eterno Ozzy Osbourne, quien nos dejó el año pasado para irse a morder murciélagos a una dimensión mejor. Y para nosotros, los que tomamos mate con facturas, la alegría vino de la mano de Ca7riel & Paco Amoroso. Ver a estos dos llevarse el premio por «Papota» es la confirmación definitiva de que el mundo finalmente aceptó que el caos argentino es exportable y, sobre todo, premiable. Los Grammys 2026 ya no son una fiesta gringa; son un asado internacional donde el español ya no pide permiso, sino que se sienta en la cabecera y elige el corte de carne.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La gala de los Grammy 2026 será recordada como el punto de inflexión definitivo para la industria musical global. En una jornada histórica, Bad Bunny se consagró como la figura central al obtener el galardón a Álbum del Año por «DeBÍ TiRAR MáS FOToS». Este reconocimiento marca un precedente absoluto: es la primera vez en la historia de la Academia que el premio máximo recae sobre un trabajo discográfico grabado íntegramente en español.
Los grandes ganadores de la jornada
La ceremonia repartió sus principales honores entre figuras consolidadas y leyendas de la composición. Kendrick Lamar fue otro de los nombres propios de la noche, alzándose con el premio a Grabación del Año por «Luther» (en colaboración con SZA) y Mejor Álbum de Rap por «GNX». Con estas distinciones, Lamar superó oficialmente a Jay-Z como el rapero con mayor cantidad de Grammys en la historia de la música.
Por otro lado, la dupla conformada por Billie Eilish y su hermano Finneas reafirmó su hegemonía en las categorías de autoría al ganar Canción del Año por «WILDFLOWER». A continuación, el detalle de las categorías principales:
Categoría Ganador Trabajo Álbum del Año Bad Bunny «DeBÍ TiRAR MáS FOToS» Grabación del Año Kendrick Lamar & SZA «Luther» Canción del Año Billie Eilish «WILDFLOWER» Mejor Artista Nuevo Olivia Dean — Mejor Álbum Vocal Pop Lady Gaga «MAYHEM» Mejor Álbum de Rock Turnstile «NEVER ENOUGH»Hitos, política y la impronta argentina
La noche estuvo cargada de momentos de alto impacto mediático. Al recibir su premio, Bad Bunny lanzó un contundente mensaje político contra las agencias migratorias de Estados Unidos: «Fuera ICE. No somos salvajes, somos humanos, somos americanos también». Su discurso, pronunciado ante una audiencia global, subrayó la faceta reivindicativa de la música latina actual.
La gala también fue el escenario para el regreso de Justin Bieber tras cuatro años de silencio. El artista canadiense sorprendió con una interpretación acústica de «Yukon», presentándose vestido únicamente con ropa interior, una imagen que dominó las tendencias en redes sociales de manera inmediata. Asimismo, se rindió un eléctrico homenaje a Ozzy Osbourne, el «Príncipe de las Tinieblas» fallecido en 2025, liderado por Post Malone y Slash.
Para la escena nacional, la gran noticia llegó con Ca7riel & Paco Amoroso. El dúo se alzó con el premio a Mejor Álbum de Rock o Alternativo Latino por su disco «Papota», consolidando el gran presente de la música urbana y alternativa argentina en el mercado internacional. Los Grammy 2026 han dejado de ser una celebración exclusivamente anglosajona para transformarse en el termómetro de una cultura global donde el idioma español ha dejado de ser una barrera para convertirse en una bandera de identidad.
En una noche donde el Crypto.com Arena de Los Ángeles tuvo más oloor de tuu pelfume que a alfombra roja, Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido mundialmente como Bad Bunny, terminó de romper el sistema. Ganar el Álbum del Año con un disco en español es el equivalente musical a que la Selección Argentina gane un Mundial en el patio de la casa de los ingleses: un acto de justicia poética que dejó a los puristas de la Academia buscando desesperadamente un diccionario de la RAE o, al menos, un traductor que les explique qué significa «perrear hasta el piso». Benito subió al escenario, recibió el premio de manos de un Harry Styles que parecía no entender si estaba en una entrega de premios o en una publicidad de Gucci, y soltó un «Fuera ICE» que hizo que a los productores de la transmisión se les cayera el café sobre la consola,mientras Martin Bossi se escondia debajo de una mesa para no lo vean…
la gala no fue solo una oda al reggaetón con conciencia social. Tuvimos a Justin Bieber reapareciendo después de cuatro años para cantar «Yukon» vestido únicamente con calzoncillos y una guitarra, una decisión estética que solo podés tomar si tenés una cuenta bancaria con nueve ceros o si acabás de perder una apuesta muy pesada en un casino de Las Vegas. Mientras tanto, Kendrick Lamar seguía acumulando gramófonos como quien junta cupones de descuento, superando a Jay-Z y convirtiéndose oficialmente en el dueño absoluto del rap, mientras Beyoncé seguramente lo miraba desde la primera fila calculando cuántos discos más tiene que sacar para que no le sigan robando las categorías principales.
La cuota de nostalgia y mística la pusieron Post Malone y Slash, quienes le rindieron tributo al eterno Ozzy Osbourne, quien nos dejó el año pasado para irse a morder murciélagos a una dimensión mejor. Y para nosotros, los que tomamos mate con facturas, la alegría vino de la mano de Ca7riel & Paco Amoroso. Ver a estos dos llevarse el premio por «Papota» es la confirmación definitiva de que el mundo finalmente aceptó que el caos argentino es exportable y, sobre todo, premiable. Los Grammys 2026 ya no son una fiesta gringa; son un asado internacional donde el español ya no pide permiso, sino que se sienta en la cabecera y elige el corte de carne.