La jornada de este martes 3 de febrero se presenta en la provincia con un escenario de contrastes meteorológicos. De acuerdo con el último reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el día se inició con una temperatura mínima cercana a los 20°C y cielo algo nublado, sin que se registraran probabilidades de precipitaciones durante las primeras horas de la mañana. En este período, el viento del sector sudeste ha predominado con velocidades estimadas entre los 13 y 22 km/h, aportando una transitoria calma térmica antes del incremento de los registros.
Escalada térmica y desmejoramiento por la tarde
Con el avance de las horas, el termómetro experimentará un ascenso sostenido. Se espera que durante la tarde la máxima alcance los 34°C, consolidando un ambiente caluroso en todo el territorio provincial. Sin embargo, el ascenso de la temperatura vendrá acompañado de un incremento en la inestabilidad atmosférica. En este sentido, el organismo oficial prevé una probabilidad de tormentas aisladas de entre el 10 y el 40% para el bloque vespertino, manteniendo el flujo de viento desde el sector sudeste con intensidades similares a las matutinas.
Alerta por tormentas hacia el final del día
Hacia la noche, el pronóstico indica que las condiciones se volverán significativamente más inestables. Las previsiones del SMN señalan que la probabilidad de tormentas aisladas podría ascender hasta el 70%, lo que representa un riesgo concreto de precipitaciones sobre el cierre de la jornada. Pese a este fenómeno, la temperatura se mantendrá elevada, descendiendo apenas hasta los 29°C. Un dato relevante para el tramo final del día será la rotación del viento, que comenzará a soplar desde el oeste, manteniendo una velocidad constante de entre 13 y 22 km/h mientras se desarrolla el frente de inestabilidad.
<p>El Servicio Meteorológico Nacional anticipa para este martes 3 de febrero una jornada de marcado ascenso térmico en San Juan, con una temperatura máxima que alcanzará los 34°C. Pese a una mañana estable con vientos del sudeste, se prevé un desmejoramiento de las condiciones hacia la tarde y noche, con probabilidades de tormentas aisladas que podrían alcanzar el 70% de probabilidad al cierre del día.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos a una nueva edición de «Elija su propia tragedia climática», la sección donde el Servicio Meteorológico Nacional nos confirma que vivir en San Juan es, técnicamente, realizar un curso intensivo de supervivencia en el infierno con breves intervalos de hidromasaje no solicitado. Empezamos el día con unos 20°C que, seamos sinceros, son apenas una tregua diplomática antes de que el sol decida que somos una milanesa olvidada en la sartén. El viento del sudeste soplará con la timidez de un pasante en su primer día, intentando convencernos de que los 34°C de la tarde serán «llevaderos», una mentira piadosa que solo alguien con aire acondicionado central podría creer.
Pero la verdadera diversión llega después de la siesta, ese momento sagrado donde el termómetro se pone agresivo y la inestabilidad decide aparecer sin invitación, como pariente lejano en época de fiestas. El SMN nos promete tormentas aisladas con una probabilidad del 40%, lo que en lenguaje meteorológico sanjuanino suele significar tres gotas locas que solo sirven para ensuciar el auto o un diluvio bíblico que te obliga a replantearte la construcción de un arca en el fondo de casa. Para la noche, la probabilidad de agua sube al 70%, porque aparentemente el universo decidió que si vas a sufrir el calor de 29°C a las diez de la noche, lo mínimo que merecés es un poco de efectos especiales eléctricos y humedad suficiente para que tu pelo desarrolle conciencia propia.
Lo más fascinante es la rotación del viento al oeste hacia el final del día. Es ese toque maestro de sadismo meteorológico: después de todo un día de sudeste, el aire decide cambiar de dirección solo para asegurarse de que ninguna ventana de tu casa quede a salvo de la tierra. Básicamente, la jornada se resume en transpirar con estilo durante la mañana, buscar refugio térmico al mediodía y terminar la noche mirando al cielo con la esperanza de que el granizo tenga la decencia de no ensañarse con el techo de chapa. San Juan, no lo entenderías: es ese lugar donde podés pasar de la deshidratación crónica a la navegación fluvial urbana en menos de lo que tarda en enfriarse un termo de agua para el mate.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La jornada de este martes 3 de febrero se presenta en la provincia con un escenario de contrastes meteorológicos. De acuerdo con el último reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el día se inició con una temperatura mínima cercana a los 20°C y cielo algo nublado, sin que se registraran probabilidades de precipitaciones durante las primeras horas de la mañana. En este período, el viento del sector sudeste ha predominado con velocidades estimadas entre los 13 y 22 km/h, aportando una transitoria calma térmica antes del incremento de los registros.
Escalada térmica y desmejoramiento por la tarde
Con el avance de las horas, el termómetro experimentará un ascenso sostenido. Se espera que durante la tarde la máxima alcance los 34°C, consolidando un ambiente caluroso en todo el territorio provincial. Sin embargo, el ascenso de la temperatura vendrá acompañado de un incremento en la inestabilidad atmosférica. En este sentido, el organismo oficial prevé una probabilidad de tormentas aisladas de entre el 10 y el 40% para el bloque vespertino, manteniendo el flujo de viento desde el sector sudeste con intensidades similares a las matutinas.
Alerta por tormentas hacia el final del día
Hacia la noche, el pronóstico indica que las condiciones se volverán significativamente más inestables. Las previsiones del SMN señalan que la probabilidad de tormentas aisladas podría ascender hasta el 70%, lo que representa un riesgo concreto de precipitaciones sobre el cierre de la jornada. Pese a este fenómeno, la temperatura se mantendrá elevada, descendiendo apenas hasta los 29°C. Un dato relevante para el tramo final del día será la rotación del viento, que comenzará a soplar desde el oeste, manteniendo una velocidad constante de entre 13 y 22 km/h mientras se desarrolla el frente de inestabilidad.
Bienvenidos a una nueva edición de «Elija su propia tragedia climática», la sección donde el Servicio Meteorológico Nacional nos confirma que vivir en San Juan es, técnicamente, realizar un curso intensivo de supervivencia en el infierno con breves intervalos de hidromasaje no solicitado. Empezamos el día con unos 20°C que, seamos sinceros, son apenas una tregua diplomática antes de que el sol decida que somos una milanesa olvidada en la sartén. El viento del sudeste soplará con la timidez de un pasante en su primer día, intentando convencernos de que los 34°C de la tarde serán «llevaderos», una mentira piadosa que solo alguien con aire acondicionado central podría creer.
Pero la verdadera diversión llega después de la siesta, ese momento sagrado donde el termómetro se pone agresivo y la inestabilidad decide aparecer sin invitación, como pariente lejano en época de fiestas. El SMN nos promete tormentas aisladas con una probabilidad del 40%, lo que en lenguaje meteorológico sanjuanino suele significar tres gotas locas que solo sirven para ensuciar el auto o un diluvio bíblico que te obliga a replantearte la construcción de un arca en el fondo de casa. Para la noche, la probabilidad de agua sube al 70%, porque aparentemente el universo decidió que si vas a sufrir el calor de 29°C a las diez de la noche, lo mínimo que merecés es un poco de efectos especiales eléctricos y humedad suficiente para que tu pelo desarrolle conciencia propia.
Lo más fascinante es la rotación del viento al oeste hacia el final del día. Es ese toque maestro de sadismo meteorológico: después de todo un día de sudeste, el aire decide cambiar de dirección solo para asegurarse de que ninguna ventana de tu casa quede a salvo de la tierra. Básicamente, la jornada se resume en transpirar con estilo durante la mañana, buscar refugio térmico al mediodía y terminar la noche mirando al cielo con la esperanza de que el granizo tenga la decencia de no ensañarse con el techo de chapa. San Juan, no lo entenderías: es ese lugar donde podés pasar de la deshidratación crónica a la navegación fluvial urbana en menos de lo que tarda en enfriarse un termo de agua para el mate.