En una nueva actualización de emergencia emitida por el 9° Distrito de Vialidad Nacional, se informó que la Ruta Nacional 150, en el tramo fundamental que conecta a San Juan con la provincia de La Rioja, ha quedado totalmente intransitable. La medida implica un corte total de circulación para todo tipo de rodados, sin excepciones, debido al peligro extremo que presenta la zona en estos momentos.
Bloqueo total por derrumbes en zona de túneles
El informe técnico detalla que las intensas inclemencias climáticas de las últimas horas provocaron severos desprendimientos de rocas y material de montaña, afectando especialmente el área de los túneles. Las imágenes registradas por las patrullas viales confirman que el material de arrastre ha bloqueado por completo ambos carriles, lo que hace imposible el paso de vehículos particulares, transportes de carga o colectivos de larga distancia.
Desde el organismo indicaron que, si bien maquinaria pesada y personal especializado ya están desplegados en el lugar, las tareas de remoción se ven dificultadas por la inestabilidad del terreno. Las autoridades advirtieron que el tránsito no será rehabilitado hasta que se complete una evaluación exhaustiva de la seguridad estructural de los cerros y se garantice que no existen riesgos de nuevos derrumbes sobre la cinta asfáltica.
Recomendaciones de seguridad y controles
Ante la gravedad de la situación, Vialidad Nacional y las fuerzas de seguridad que colaboran en los puestos de control han emitido una serie de directrices estrictas para los usuarios:
- No emprender viaje: Se solicita a la población evitar desplazarse hacia esa zona bajo cualquier circunstancia, ya que el corte es definitivo por tiempo indeterminado.
- Respetar los retenes: Los conductores deben acatar las órdenes del personal de seguridad en los controles previos para evitar congestionamientos en puntos peligrosos.
- Estado de banquinas: Se advierte que la visibilidad está seriamente reducida y la estabilidad de las banquinas se encuentra comprometida por la erosión hídrica, lo que aumenta el riesgo de siniestros.
Este corte se suma a las restricciones ya vigentes en otros corredores de la provincia, configurando un inicio de semana complejo para la logística y el transporte interprovincial.
<p>Vialidad Nacional dispuso el cierre total de la Ruta Nacional 150 en el tramo de conexión con La Rioja debido a graves desprendimientos de rocas en la zona de túneles. El tránsito se encuentra interrumpido para todo tipo de vehículos mientras equipos técnicos evalúan la estabilidad de los cerros y ejecutan tareas de despeje de calzada tras el temporal.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Si usted tenía planeado cruzar a La Rioja por la Ruta 150, le sugiero que cambie sus planes por algo más seguro, como intentar domar un puma con un tenedor de plástico. Vialidad Nacional acaba de confirmar que el tramo de montaña ha decidido, por voluntad propia y cortesía de la gravedad, convertirse en una cantera a cielo abierto. Los túneles, esos que habitualmente usamos para pasar de un lado al otro, ahora parecen la entrada a la cueva de un gigante que se olvidó de limpiar la puerta. Hay tantas piedras en el asfalto que más que una ruta nacional parece un catálogo de geología aplicada, bloqueando ambos carriles y dejando a cualquier vehículo con la misma utilidad que un cenicero en una moto.
El panorama es digno de una película de catástrofes, pero con el presupuesto de una municipalidad en enero. Las intensas lluvias hicieron lo suyo y los cerros, cansados de sostenerse solos, enviaron un «recordatorio» de piedra y lodo directamente sobre la calzada. El personal de Vialidad ya está en el lugar, probablemente mirándose entre sí y preguntándose por dónde empezar a mover semejante despliegue de escombros, mientras las máquinas viales intentan convencer al terreno de que deje de desmoronarse. La advertencia es clara: no se acerque, no insista y, sobre todo, no intente ser el héroe que pasa «por el costadito», porque la visibilidad es nula y la estabilidad de las banquinas es tan sólida como una promesa electoral.
Así que, querido conductor, si la idea de quedar sepultado bajo una tonelada de granito no figura en su lista de deseos para este martes, haga caso a las autoridades. El corte es total, el peligro es real y los cerros están de un humor de perros. Hasta que los ingenieros no aseguren que la montaña no va a seguir escupiéndonos piedras, la 150 será tierra de nadie, o mejor dicho, tierra de Vialidad y sus topadoras. Quédese en casa, ponga la pava y agradezca que, al menos por ahora, el techo de su living no tiene riesgo de desprendimiento.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
En una nueva actualización de emergencia emitida por el 9° Distrito de Vialidad Nacional, se informó que la Ruta Nacional 150, en el tramo fundamental que conecta a San Juan con la provincia de La Rioja, ha quedado totalmente intransitable. La medida implica un corte total de circulación para todo tipo de rodados, sin excepciones, debido al peligro extremo que presenta la zona en estos momentos.
Bloqueo total por derrumbes en zona de túneles
El informe técnico detalla que las intensas inclemencias climáticas de las últimas horas provocaron severos desprendimientos de rocas y material de montaña, afectando especialmente el área de los túneles. Las imágenes registradas por las patrullas viales confirman que el material de arrastre ha bloqueado por completo ambos carriles, lo que hace imposible el paso de vehículos particulares, transportes de carga o colectivos de larga distancia.
Desde el organismo indicaron que, si bien maquinaria pesada y personal especializado ya están desplegados en el lugar, las tareas de remoción se ven dificultadas por la inestabilidad del terreno. Las autoridades advirtieron que el tránsito no será rehabilitado hasta que se complete una evaluación exhaustiva de la seguridad estructural de los cerros y se garantice que no existen riesgos de nuevos derrumbes sobre la cinta asfáltica.
Recomendaciones de seguridad y controles
Ante la gravedad de la situación, Vialidad Nacional y las fuerzas de seguridad que colaboran en los puestos de control han emitido una serie de directrices estrictas para los usuarios:
- No emprender viaje: Se solicita a la población evitar desplazarse hacia esa zona bajo cualquier circunstancia, ya que el corte es definitivo por tiempo indeterminado.
- Respetar los retenes: Los conductores deben acatar las órdenes del personal de seguridad en los controles previos para evitar congestionamientos en puntos peligrosos.
- Estado de banquinas: Se advierte que la visibilidad está seriamente reducida y la estabilidad de las banquinas se encuentra comprometida por la erosión hídrica, lo que aumenta el riesgo de siniestros.
Este corte se suma a las restricciones ya vigentes en otros corredores de la provincia, configurando un inicio de semana complejo para la logística y el transporte interprovincial.
Si usted tenía planeado cruzar a La Rioja por la Ruta 150, le sugiero que cambie sus planes por algo más seguro, como intentar domar un puma con un tenedor de plástico. Vialidad Nacional acaba de confirmar que el tramo de montaña ha decidido, por voluntad propia y cortesía de la gravedad, convertirse en una cantera a cielo abierto. Los túneles, esos que habitualmente usamos para pasar de un lado al otro, ahora parecen la entrada a la cueva de un gigante que se olvidó de limpiar la puerta. Hay tantas piedras en el asfalto que más que una ruta nacional parece un catálogo de geología aplicada, bloqueando ambos carriles y dejando a cualquier vehículo con la misma utilidad que un cenicero en una moto.
El panorama es digno de una película de catástrofes, pero con el presupuesto de una municipalidad en enero. Las intensas lluvias hicieron lo suyo y los cerros, cansados de sostenerse solos, enviaron un «recordatorio» de piedra y lodo directamente sobre la calzada. El personal de Vialidad ya está en el lugar, probablemente mirándose entre sí y preguntándose por dónde empezar a mover semejante despliegue de escombros, mientras las máquinas viales intentan convencer al terreno de que deje de desmoronarse. La advertencia es clara: no se acerque, no insista y, sobre todo, no intente ser el héroe que pasa «por el costadito», porque la visibilidad es nula y la estabilidad de las banquinas es tan sólida como una promesa electoral.
Así que, querido conductor, si la idea de quedar sepultado bajo una tonelada de granito no figura en su lista de deseos para este martes, haga caso a las autoridades. El corte es total, el peligro es real y los cerros están de un humor de perros. Hasta que los ingenieros no aseguren que la montaña no va a seguir escupiéndonos piedras, la 150 será tierra de nadie, o mejor dicho, tierra de Vialidad y sus topadoras. Quédese en casa, ponga la pava y agradezca que, al menos por ahora, el techo de su living no tiene riesgo de desprendimiento.