Nuevas revelaciones provenientes de documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y el FBI han dado un giro radical a la narrativa oficial sobre Jeffrey Epstein. Lo que anteriormente se consideraba exclusivamente la red de un magnate depredador, hoy se perfila como una operación de inteligencia compleja con profundos vínculos en el Medio Oriente.
Según un informe confidencial de fuente humana fechado en 2020, el FBI registró testimonios que aseguran que Epstein fue “entrenado como espía” bajo la tutela de Ehud Barak, ex primer ministro y exministro de Defensa de Israel. Este documento sugiere que las actividades de Epstein formaban parte de un engranaje de recopilación de información estratégica para el Mossad, con el fin de ejercer influencia en procesos políticos internacionales.
Financiamiento geopolítico y nexos con la élite
Los registros financieros desenterrados exponen que la supuesta filantropía de Epstein tenía objetivos específicos. A través de sus fundaciones, el magnate canalizó fondos hacia:
Fuerzas de Defensa de Israel (FDI): Una donación de 25,000 dólares en 2005 destinada al apoyo de infraestructura militar. Fondo Nacional Judío (FNJ): Una contribución de 15,000 dólares destinada a la adquisición de tierras y la expansión de asentamientos en territorios palestinos ocupados.Expertos sugieren que estas donaciones, sumadas a su relación con figuras como el Príncipe Andrés, Bill Clinton y Donald Trump, servían como una cortina de humo para consolidar sus nexos con la élite política global mientras operaba su red de tráfico.
Desmentida de presuntos avistamientos en Tel Aviv
A pesar de la versión oficial de su fallecimiento en 2019, durante febrero de 2026 se viralizaron imágenes de un hombre con un parecido físico extraordinario al magnate caminando por las calles de Tel Aviv. Sin embargo, verificadores de datos y expertos en tecnología han desestimado estas pruebas:
Generación por IA: Las imágenes presentan errores anatómicos típicos de la inteligencia artificial y marcas de agua vinculadas a herramientas de generación de imágenes. Además, los caracteres en hebreo que aparecen en los carteles de fondo son incoherentes y no corresponden a ningún idioma real.
Postura oficial e incertidumbre
El gobierno de Israel, a través del primer ministro Benjamin Netanyahu, ha negado categóricamente cualquier vínculo operativo entre Epstein y el Estado. No obstante, el análisis derivado de los archivos del Departamento de Justicia sostiene que «la profundidad de los vínculos de Epstein con el aparato de seguridad estatal sugiere que su red no era solo un club de depravación, sino una herramienta de control político internacional«. La desconfianza pública persiste, alimentada por las irregularidades documentadas durante su reclusión en Nueva York.
<p>Documentos desclasificados del Departamento de Justicia de EE. UU. y el FBI vinculan a Jeffrey Epstein con operaciones de inteligencia dirigidas por el ex primer ministro israelí Ehud Barak. Los archivos revelan financiamiento del magnate a las fuerzas militares de Israel y asentamientos, mientras que peritajes tecnológicos desmienten presuntos avistamientos de Epstein en Tel Aviv generados mediante inteligencia artificial.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos al capítulo más reciente de «Jeffrey Epstein: El muerto que camina (o que genera prompts)», donde los documentos del FBI finalmente confirmaron lo que cualquier fanático de las teorías conspirativas gritaba desde su sótano: el magnate no era solo un depravado con avión privado, sino un presunto activo de inteligencia entrenado por el mismísimo Ehud Barak. Resulta que, según los archivos, Epstein no solo se dedicaba a coleccionar secretos de la élite mundial para su álbum personal de kompromat, sino que habría sido un engranaje del Mossad con más conexiones que una central telefónica de los años 90. Es fascinante ver cómo la filantropía del señor incluía donaciones a las Fuerzas de Defensa de Israel y al Fondo Nacional Judío, confirmando que mientras el Príncipe Andrés tomaba el té, Jeffrey estaba financiando infraestructura militar y la expansión de asentamientos en territorios ocupados. Un verdadero hombre de mundo, si por «mundo» entendemos una red de espionaje internacional disfrazada de club de caballeros.
Pero como si la realidad no fuera suficiente para hacernos explotar la cabeza, la IA decidió meterse en el barro. En este febrero de 2026, las redes sociales estallaron con fotos de un «Epstein 2.0» caminando por Tel Aviv con el pelo largo y cara de estar disfrutando de un exilio dorado. Sin embargo, parece que los servicios de inteligencia todavía no dominan el arte de generar manos humanas coherentes, porque los verificadores de datos encontraron más dedos en esas fotos que coherencia en el discurso de un político en campaña. Las imágenes, con carteles en hebreo que parecen jeroglíficos borrachos y marcas de agua de Google Gemini, son el deepfake del mes. Aun así, la gente prefiere creer en la extracción cinematográfica antes que en la versión oficial de las cámaras rotas y los guardias roncando en Nueva York. Neñooo no estará aquí en san juan? por la foto, parece el Dpto. San Martin… Al final, entre pasaportes falsos, conexiones con Trump y Clinton, y rumores de un exilio bajo el sol del Mediterráneo, la única certeza es que Epstein sigue siendo el fantasma más ruidoso de la política global.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Nuevas revelaciones provenientes de documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y el FBI han dado un giro radical a la narrativa oficial sobre Jeffrey Epstein. Lo que anteriormente se consideraba exclusivamente la red de un magnate depredador, hoy se perfila como una operación de inteligencia compleja con profundos vínculos en el Medio Oriente.
Según un informe confidencial de fuente humana fechado en 2020, el FBI registró testimonios que aseguran que Epstein fue “entrenado como espía” bajo la tutela de Ehud Barak, ex primer ministro y exministro de Defensa de Israel. Este documento sugiere que las actividades de Epstein formaban parte de un engranaje de recopilación de información estratégica para el Mossad, con el fin de ejercer influencia en procesos políticos internacionales.
Financiamiento geopolítico y nexos con la élite
Los registros financieros desenterrados exponen que la supuesta filantropía de Epstein tenía objetivos específicos. A través de sus fundaciones, el magnate canalizó fondos hacia:
Fuerzas de Defensa de Israel (FDI): Una donación de 25,000 dólares en 2005 destinada al apoyo de infraestructura militar. Fondo Nacional Judío (FNJ): Una contribución de 15,000 dólares destinada a la adquisición de tierras y la expansión de asentamientos en territorios palestinos ocupados.Expertos sugieren que estas donaciones, sumadas a su relación con figuras como el Príncipe Andrés, Bill Clinton y Donald Trump, servían como una cortina de humo para consolidar sus nexos con la élite política global mientras operaba su red de tráfico.
Desmentida de presuntos avistamientos en Tel Aviv
A pesar de la versión oficial de su fallecimiento en 2019, durante febrero de 2026 se viralizaron imágenes de un hombre con un parecido físico extraordinario al magnate caminando por las calles de Tel Aviv. Sin embargo, verificadores de datos y expertos en tecnología han desestimado estas pruebas:
Generación por IA: Las imágenes presentan errores anatómicos típicos de la inteligencia artificial y marcas de agua vinculadas a herramientas de generación de imágenes. Además, los caracteres en hebreo que aparecen en los carteles de fondo son incoherentes y no corresponden a ningún idioma real.
Postura oficial e incertidumbre
El gobierno de Israel, a través del primer ministro Benjamin Netanyahu, ha negado categóricamente cualquier vínculo operativo entre Epstein y el Estado. No obstante, el análisis derivado de los archivos del Departamento de Justicia sostiene que «la profundidad de los vínculos de Epstein con el aparato de seguridad estatal sugiere que su red no era solo un club de depravación, sino una herramienta de control político internacional«. La desconfianza pública persiste, alimentada por las irregularidades documentadas durante su reclusión en Nueva York.
Bienvenidos al capítulo más reciente de «Jeffrey Epstein: El muerto que camina (o que genera prompts)», donde los documentos del FBI finalmente confirmaron lo que cualquier fanático de las teorías conspirativas gritaba desde su sótano: el magnate no era solo un depravado con avión privado, sino un presunto activo de inteligencia entrenado por el mismísimo Ehud Barak. Resulta que, según los archivos, Epstein no solo se dedicaba a coleccionar secretos de la élite mundial para su álbum personal de kompromat, sino que habría sido un engranaje del Mossad con más conexiones que una central telefónica de los años 90. Es fascinante ver cómo la filantropía del señor incluía donaciones a las Fuerzas de Defensa de Israel y al Fondo Nacional Judío, confirmando que mientras el Príncipe Andrés tomaba el té, Jeffrey estaba financiando infraestructura militar y la expansión de asentamientos en territorios ocupados. Un verdadero hombre de mundo, si por «mundo» entendemos una red de espionaje internacional disfrazada de club de caballeros.
Pero como si la realidad no fuera suficiente para hacernos explotar la cabeza, la IA decidió meterse en el barro. En este febrero de 2026, las redes sociales estallaron con fotos de un «Epstein 2.0» caminando por Tel Aviv con el pelo largo y cara de estar disfrutando de un exilio dorado. Sin embargo, parece que los servicios de inteligencia todavía no dominan el arte de generar manos humanas coherentes, porque los verificadores de datos encontraron más dedos en esas fotos que coherencia en el discurso de un político en campaña. Las imágenes, con carteles en hebreo que parecen jeroglíficos borrachos y marcas de agua de Google Gemini, son el deepfake del mes. Aun así, la gente prefiere creer en la extracción cinematográfica antes que en la versión oficial de las cámaras rotas y los guardias roncando en Nueva York. Neñooo no estará aquí en san juan? por la foto, parece el Dpto. San Martin… Al final, entre pasaportes falsos, conexiones con Trump y Clinton, y rumores de un exilio bajo el sol del Mediterráneo, la única certeza es que Epstein sigue siendo el fantasma más ruidoso de la política global.