Una presentación judicial de carácter penal ha puesto bajo la lupa el proceso legislativo de la reciente reforma laboral. La abogada Valeria Carreras radicó una denuncia ante la Justicia Federal contra la senadora nacional Patricia Bullrich y el resto de los legisladores que dieron media sanción al proyecto en la Cámara alta. El eje del conflicto es la inclusión del artículo 44, el cual modifica el régimen de licencias por enfermedad o accidente no laboral previsto originalmente en la Ley de Contrato de Trabajo.
El polémico artículo 44 y la reducción de haberes
De acuerdo con el texto aprobado en el Senado, el trabajador que padezca un accidente o enfermedad ajena al trabajo percibirá únicamente el 50% de su remuneración si la incapacidad deriva de una “actividad voluntaria y consciente” que implique riesgo. En otros casos, el pago se reduciría al 75% del sueldo. Según la denunciante, este cambio sustancial fue introducido “en el tramo final del debate” de manera subrepticia, evitando el debate profundo que requiere una modificación de tal magnitud sobre el artículo 208 de la Ley 20.744.
La denuncia sostiene que el texto fue agregado sin que muchos legisladores tuvieran conocimiento pleno de lo que estaban suscribiendo. Se mencionan declaraciones públicas de diversos senadores que manifestaron “no haber visto esa modificación” al momento de la votación, sugiriendo una falta de transparencia en la confección final del documento que recibió la media sanción.
Admisión de «error» y posibles delitos
El escrito judicial resalta que la propia senadora Patricia Bullrich habría reconocido públicamente que la inclusión de dicho artículo fue producto de una falla técnica. “Puede pasar un error en 210 artículos”, habría afirmado la legisladora, admitiendo que la norma original no establecía distinciones entre enfermedades leves y graves. Para Carreras, esta admisión refuerza la hipótesis de que se alteró la verdad del acto legislativo.
Los delitos que se solicitan investigar son:
- Incumplimiento de los deberes de funcionario público (artículo 248 del Código Penal).
- Falsedad ideológica en documento público (artículo 293 del Código Penal).
La abogada argumenta que aprobar un proyecto sin el debido control sobre su contenido implica una negligencia grave o una “alteración ideológica” del proyecto de ley. “Certificar como debatido un texto agregado de manera subrepticia altera la verdad del acto legislativo”, sostiene la presentación judicial.
Medidas de prueba solicitadas
Como parte de la instrucción, se solicitó que se requiera el expediente legislativo completo, las actas de la sesión, las grabaciones del debate y que se cite a los denunciados a declaración indagatoria. Asimismo, se pidió una pericia técnica para determinar con exactitud quién fue el autor y en qué momento preciso se insertó el artículo 44 en el cuerpo de la reforma. Aunque los senadores cuentan con inmunidad parlamentaria, la denuncia remarca que esto no obstaculiza la investigación penal ni un eventual pedido de desafuero.
<p>La abogada Valeria Carreras presentó una denuncia penal ante la Justicia Federal contra la senadora Patricia Bullrich y los legisladores que aprobaron la reforma laboral. La presentación cuestiona la incorporación irregular del artículo 44, que reduce el pago de licencias por enfermedad. Se investigan los presuntos delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y falsedad ideológica.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
En el fascinante mundo de la política argentina, donde las leyes se cocinan a fuego lento pero se sazonan con «sorpresitas» de último minuto, la Justicia Federal acaba de recibir una denuncia que tiene el aroma inconfundible del caos legislativo. Resulta que la abogada Valeria Carreras se dio cuenta de que, entre café y café, los senadores metieron por la ventana el artículo 44 de la reforma laboral, una joyita que básicamente le dice al trabajador: «Si te enfermás por tu culpa, cobrás la mitad». Al parecer, los legisladores aplicaron la técnica del estudiante que entrega el examen sin leer la última hoja, con la pequeña diferencia de que acá no se juegan una nota, sino el sueldo de medio país. Patricia Bullrich, en un alarde de sinceridad que roza el surrealismo, ensayó una defensa digna de un nene que rompió un jarrón: «Puede pasar un error en 210 artículos», soltó, como si redactar una ley nacional fuera lo mismo que equivocarse en la lista del supermercado y traer yerba con palo en vez de sin palo.
La denuncia por «falsedad ideológica» e «incumplimiento de deberes» plantea una duda existencial: ¿Nuestros representantes leen lo que votan o simplemente le dan al botón verde cuando el jefe de bloque les hace señas desde lejos? Según los testimonios citados, varios senadores admitieron que «no vieron esa modificación», lo que nos hace sospechar que el debate parlamentario tiene el mismo nivel de atención que los términos y condiciones de una actualización de software. Lo de Bullrich reconociendo que fue un «error» de redacción es la frutilla del postre; ahora resulta que el artículo que reduce las licencias por enfermedad al 50% apareció ahí por generación espontánea, quizás por un duende legislativo con tendencias neoliberales. Mientras tanto, la Justicia tendrá que determinar si esto fue una desprolijidad de principiantes o una jugada de ajedrez subrepticia para pasar la «motosierra» por el recibo de sueldo de los convalecientes mientras nadie estaba mirando.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Una presentación judicial de carácter penal ha puesto bajo la lupa el proceso legislativo de la reciente reforma laboral. La abogada Valeria Carreras radicó una denuncia ante la Justicia Federal contra la senadora nacional Patricia Bullrich y el resto de los legisladores que dieron media sanción al proyecto en la Cámara alta. El eje del conflicto es la inclusión del artículo 44, el cual modifica el régimen de licencias por enfermedad o accidente no laboral previsto originalmente en la Ley de Contrato de Trabajo.
El polémico artículo 44 y la reducción de haberes
De acuerdo con el texto aprobado en el Senado, el trabajador que padezca un accidente o enfermedad ajena al trabajo percibirá únicamente el 50% de su remuneración si la incapacidad deriva de una “actividad voluntaria y consciente” que implique riesgo. En otros casos, el pago se reduciría al 75% del sueldo. Según la denunciante, este cambio sustancial fue introducido “en el tramo final del debate” de manera subrepticia, evitando el debate profundo que requiere una modificación de tal magnitud sobre el artículo 208 de la Ley 20.744.
La denuncia sostiene que el texto fue agregado sin que muchos legisladores tuvieran conocimiento pleno de lo que estaban suscribiendo. Se mencionan declaraciones públicas de diversos senadores que manifestaron “no haber visto esa modificación” al momento de la votación, sugiriendo una falta de transparencia en la confección final del documento que recibió la media sanción.
Admisión de «error» y posibles delitos
El escrito judicial resalta que la propia senadora Patricia Bullrich habría reconocido públicamente que la inclusión de dicho artículo fue producto de una falla técnica. “Puede pasar un error en 210 artículos”, habría afirmado la legisladora, admitiendo que la norma original no establecía distinciones entre enfermedades leves y graves. Para Carreras, esta admisión refuerza la hipótesis de que se alteró la verdad del acto legislativo.
Los delitos que se solicitan investigar son:
- Incumplimiento de los deberes de funcionario público (artículo 248 del Código Penal).
- Falsedad ideológica en documento público (artículo 293 del Código Penal).
La abogada argumenta que aprobar un proyecto sin el debido control sobre su contenido implica una negligencia grave o una “alteración ideológica” del proyecto de ley. “Certificar como debatido un texto agregado de manera subrepticia altera la verdad del acto legislativo”, sostiene la presentación judicial.
Medidas de prueba solicitadas
Como parte de la instrucción, se solicitó que se requiera el expediente legislativo completo, las actas de la sesión, las grabaciones del debate y que se cite a los denunciados a declaración indagatoria. Asimismo, se pidió una pericia técnica para determinar con exactitud quién fue el autor y en qué momento preciso se insertó el artículo 44 en el cuerpo de la reforma. Aunque los senadores cuentan con inmunidad parlamentaria, la denuncia remarca que esto no obstaculiza la investigación penal ni un eventual pedido de desafuero.
En el fascinante mundo de la política argentina, donde las leyes se cocinan a fuego lento pero se sazonan con «sorpresitas» de último minuto, la Justicia Federal acaba de recibir una denuncia que tiene el aroma inconfundible del caos legislativo. Resulta que la abogada Valeria Carreras se dio cuenta de que, entre café y café, los senadores metieron por la ventana el artículo 44 de la reforma laboral, una joyita que básicamente le dice al trabajador: «Si te enfermás por tu culpa, cobrás la mitad». Al parecer, los legisladores aplicaron la técnica del estudiante que entrega el examen sin leer la última hoja, con la pequeña diferencia de que acá no se juegan una nota, sino el sueldo de medio país. Patricia Bullrich, en un alarde de sinceridad que roza el surrealismo, ensayó una defensa digna de un nene que rompió un jarrón: «Puede pasar un error en 210 artículos», soltó, como si redactar una ley nacional fuera lo mismo que equivocarse en la lista del supermercado y traer yerba con palo en vez de sin palo.
La denuncia por «falsedad ideológica» e «incumplimiento de deberes» plantea una duda existencial: ¿Nuestros representantes leen lo que votan o simplemente le dan al botón verde cuando el jefe de bloque les hace señas desde lejos? Según los testimonios citados, varios senadores admitieron que «no vieron esa modificación», lo que nos hace sospechar que el debate parlamentario tiene el mismo nivel de atención que los términos y condiciones de una actualización de software. Lo de Bullrich reconociendo que fue un «error» de redacción es la frutilla del postre; ahora resulta que el artículo que reduce las licencias por enfermedad al 50% apareció ahí por generación espontánea, quizás por un duende legislativo con tendencias neoliberales. Mientras tanto, la Justicia tendrá que determinar si esto fue una desprolijidad de principiantes o una jugada de ajedrez subrepticia para pasar la «motosierra» por el recibo de sueldo de los convalecientes mientras nadie estaba mirando.