La interna por el control del principal bastión del PRO ha tomado un giro drástico. En las últimas horas, Manuel Adorni se lanzó virtualmente a la carrera por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en lo que representa un desafío abierto tanto a la estructura de Jorge Macri como a las ambiciones de Patricia Bullrich.
La estrategia quedó expuesta a través de la difusión de una fotografía oficial por los canales de Presidencia —bajo el control estricto de Karina Milei—, donde se observa a Adorni junto a Pilar Ramírez, la legisladora porteña más cercana a la hermana del mandatario. El motivo formal fue la presentación de 66 proyectos de ley destinados a la Legislatura de la Ciudad, una plataforma legislativa que sirve como programa de gobierno para desembarcar en el territorio porteño con el «modelo Milei».
Esta jugada política se produce en un momento de máxima tensión entre Karina Milei y Patricia Bullrich. La exministra, que fue la candidata de La Libertad Avanza en el distrito el año pasado obteniendo más de 50 puntos, esperaba el camino despejado para suceder a Jorge Macri. Sin embargo, el protagonismo que Bullrich tomó tras la aprobación de la reforma laboral habría acelerado la decisión de «El Jefe» de posicionar a Adorni como el jefe real del bloque libertario en la Capital.
Por otro lado, el lanzamiento funciona como una respuesta defensiva ante las maniobras de Mauricio Macri. El expresidente ha insinuado una posible candidatura presidencial propia con el fin de dividir el electorado de derecha y forzar al gobierno nacional a una negociación: su renuncia a cambio de que los libertarios respeten la hegemonía del PRO en la Ciudad. Las declaraciones de Pilar Ramírez, afirmando que es hora de llevar a la Ciudad el modelo que está cambiando la Argentina, confirman que los Milei no están dispuestos a ceder el distrito en ninguna mesa de enlace.
Con este movimiento, la Casa Rosada rompe la pax romana con el macrismo y apuesta por una figura de alto perfil comunicacional para intentar destronar a la gestión actual. La batalla por la Capital Federal promete ser el eje central de la reconfiguración política de cara al 2027.
<p>El escenario político de la Ciudad de Buenos Aires entró en ebullición tras el lanzamiento implícito de <strong>Manuel Adorni</strong> como candidato a Jefe de Gobierno. Respaldado por <strong>Karina Milei</strong>, el Jefe de Gabinete presentó 66 proyectos de ley en la Legislatura porteña junto a Pilar Ramírez, en un movimiento que desafía directamente las aspiraciones de <strong>Patricia Bullrich</strong> y rompe la tregua con el PRO de <strong>Jorge Macri</strong>.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Si pensaban que la interna de los libertarios era un lago tranquilo, preparen los botes porque acaba de estallar una tormenta de proporciones «karinistas». Manuel Adorni, el hombre que cada mañana nos explica el mundo con una paciencia de monje budista, decidió que el traje de vocero le queda chico y se probó el de Jefe de Gobierno porteño. Pero ojo, que esta no es una aventura solitaria: detrás de la foto con Pilar Ramírez —la protegida de «El Jefe»— se lee un mensaje claro de Karina Milei. Es, básicamente, un «Patricia, te queremos mucho pero el candidato es él». La jugada deja a Patricia Bullrich recalculando más que un GPS en el túnel de la Avenida Libertador, justo cuando ella creía que sus 50 puntos del año pasado le daban el pase directo a la final.
Lo más jugoso de este acting político es que no solo le pega a la Ministra de Seguridad, sino que le declara la guerra total al clan Macri. Mientras Mauricio Macri amaga con postularse a presidente para obligar a los Milei a negociar el control de la Ciudad, la respuesta libertaria fue mandarlo a Adorni a la Legislatura con un paquete de 66 leyes bajo el brazo. Es el equivalente político a marcar territorio en el living de la casa ajena. Parece que la consigna en la Casa Rosada es: «Si Mauricio quiere guerra, le damos Adorni». Con el Jefe de Gabinete instalado como el rostro del modelo Milei en la Capital, la interna de la derecha argentina se puso más picante que un choripán con chimichurri de exportación.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La interna por el control del principal bastión del PRO ha tomado un giro drástico. En las últimas horas, Manuel Adorni se lanzó virtualmente a la carrera por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en lo que representa un desafío abierto tanto a la estructura de Jorge Macri como a las ambiciones de Patricia Bullrich.
La estrategia quedó expuesta a través de la difusión de una fotografía oficial por los canales de Presidencia —bajo el control estricto de Karina Milei—, donde se observa a Adorni junto a Pilar Ramírez, la legisladora porteña más cercana a la hermana del mandatario. El motivo formal fue la presentación de 66 proyectos de ley destinados a la Legislatura de la Ciudad, una plataforma legislativa que sirve como programa de gobierno para desembarcar en el territorio porteño con el «modelo Milei».
Esta jugada política se produce en un momento de máxima tensión entre Karina Milei y Patricia Bullrich. La exministra, que fue la candidata de La Libertad Avanza en el distrito el año pasado obteniendo más de 50 puntos, esperaba el camino despejado para suceder a Jorge Macri. Sin embargo, el protagonismo que Bullrich tomó tras la aprobación de la reforma laboral habría acelerado la decisión de «El Jefe» de posicionar a Adorni como el jefe real del bloque libertario en la Capital.
Por otro lado, el lanzamiento funciona como una respuesta defensiva ante las maniobras de Mauricio Macri. El expresidente ha insinuado una posible candidatura presidencial propia con el fin de dividir el electorado de derecha y forzar al gobierno nacional a una negociación: su renuncia a cambio de que los libertarios respeten la hegemonía del PRO en la Ciudad. Las declaraciones de Pilar Ramírez, afirmando que es hora de llevar a la Ciudad el modelo que está cambiando la Argentina, confirman que los Milei no están dispuestos a ceder el distrito en ninguna mesa de enlace.
Con este movimiento, la Casa Rosada rompe la pax romana con el macrismo y apuesta por una figura de alto perfil comunicacional para intentar destronar a la gestión actual. La batalla por la Capital Federal promete ser el eje central de la reconfiguración política de cara al 2027.
Si pensaban que la interna de los libertarios era un lago tranquilo, preparen los botes porque acaba de estallar una tormenta de proporciones «karinistas». Manuel Adorni, el hombre que cada mañana nos explica el mundo con una paciencia de monje budista, decidió que el traje de vocero le queda chico y se probó el de Jefe de Gobierno porteño. Pero ojo, que esta no es una aventura solitaria: detrás de la foto con Pilar Ramírez —la protegida de «El Jefe»— se lee un mensaje claro de Karina Milei. Es, básicamente, un «Patricia, te queremos mucho pero el candidato es él». La jugada deja a Patricia Bullrich recalculando más que un GPS en el túnel de la Avenida Libertador, justo cuando ella creía que sus 50 puntos del año pasado le daban el pase directo a la final.
Lo más jugoso de este acting político es que no solo le pega a la Ministra de Seguridad, sino que le declara la guerra total al clan Macri. Mientras Mauricio Macri amaga con postularse a presidente para obligar a los Milei a negociar el control de la Ciudad, la respuesta libertaria fue mandarlo a Adorni a la Legislatura con un paquete de 66 leyes bajo el brazo. Es el equivalente político a marcar territorio en el living de la casa ajena. Parece que la consigna en la Casa Rosada es: «Si Mauricio quiere guerra, le damos Adorni». Con el Jefe de Gabinete instalado como el rostro del modelo Milei en la Capital, la interna de la derecha argentina se puso más picante que un choripán con chimichurri de exportación.