La Asociación de Docentes, Investigadores y Creadores de la Universidad Nacional de San Juan (ADICUS) anunció formalmente la realización de un paro total de actividades por 48 horas, medida que afectará el normal desarrollo del calendario académico en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ). La decisión profundiza el plan de lucha iniciado a nivel federal por los gremios universitarios frente a la coyuntura económica actual.
Según informó la secretaria de Prensa de la entidad gremial, Edith Liquitay, la medida de fuerza es la respuesta directa a la ausencia de propuestas satisfactorias por parte del Ejecutivo nacional respecto a la actualización salarial y el refuerzo de las partidas presupuestarias para las casas de altos estudios. «La decisión forma parte de una estrategia colectiva ante la falta de respuestas del Gobierno nacional a los reclamos salariales y presupuestarios», señaló la dirigente.
Mecanismos de consulta y alcance nacional
Para legitimar la medida, ADICUS implementó una consulta digital destinada a la totalidad del padrón docente, permitiendo un relevamiento en tiempo real de la postura del sector. Esta herramienta virtual se complementa con la realización de asambleas presenciales en cada una de las unidades académicas de la UNSJ, buscando garantizar un proceso de toma de decisiones democrático y representativo.
La huelga local se encuentra en sintonía con lo dispuesto por el plenario de la CONADU Histórica, federación que convocó a una jornada de protesta nacional para los días 27 de febrero y 2 de marzo. Los ejes centrales del reclamo incluyen la defensa del poder adquisitivo del salario docente, la mejora de las condiciones de trabajo y la garantía de financiamiento para el sostenimiento del sistema de educación pública superior.
Contexto legislativo y preocupación presupuestaria
Un dato relevante de la jornada es que la primera fecha del cese de tareas coincidirá con el tratamiento de la reforma laboral en el Senado de la Nación. Desde el sector gremial manifestaron su rechazo absoluto a cualquier iniciativa que implique una regresión en los derechos adquiridos, advirtiendo que «volverán a exponer su pliego de reivindicaciones» ante la Cámara Alta.
Finalmente, las autoridades de ADICUS recalcaron que la crisis no solo afecta los bolsillos de los trabajadores, sino la estabilidad institucional de la universidad. La falta de fondos pone en riesgo áreas críticas como la investigación científica, los proyectos de extensión y el mantenimiento básico de la infraestructura necesaria para el dictado de clases en la provincia.
<p>La Asociación de Docentes, Investigadores y Creadores de la Universidad Nacional de San Juan (ADICUS) confirmó un paro de 48 horas para los días 27 de febrero y 2 de marzo. La medida, alineada con la CONADU Histórica, responde a reclamos por recomposición salarial y mayor presupuesto educativo, coincidiendo además con el tratamiento de la reforma laboral en el Senado de la Nación.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos a una nueva edición de «Elija su propia aventura presupuestaria», el reality show donde los docentes de la UNSJ intentan sobrevivir a la inflación mientras el Gobierno Nacional aplica un tratamiento de conducto sin anestesia a las partidas universitarias. En esta oportunidad, ADICUS decidió que la mejor forma de celebrar el inicio del ciclo lectivo es con un paro de 48 horas, porque aparentemente enseñar que «dos más dos es cuatro» es un concepto subversivo si no tenés para pagar el boleto de colectivo para llegar a la facultad.
La estrategia del gremio es tan digital como desesperada: lanzaron una consulta virtual para que los docentes voten si prefieren seguir siendo pobres de manera presencial o de forma remota. Es fascinante observar cómo la educación superior argentina ha pasado de investigar la fusión nuclear a investigar cómo estirar un paquete de fideos hasta el próximo aguinaldo. Mientras tanto, en el Senado se preparan para debatir la reforma laboral justo el mismo día del paro, una coincidencia tan sutil como un elefante en un bazar, ideal para que los profesores practiquen sus dotes de oratoria gritando consignas frente a una pared de indiferencia institucional.
Edith Liquitay, secretaria de Prensa del gremio, explicó que están recolectando opiniones en las unidades académicas, probablemente para confirmar que el sentimiento generalizado es el de un náufrago viendo cómo se aleja el barco del presupuesto. Es que en este país, ser investigador del CONICET o docente universitario puntano tiene el mismo prestigio socioeconómico que ser el que limpia los vidrios en un semáforo, con la diferencia de que el limpiavidrios tiene mejores paritarias y no tiene que corregir 400 exámenes de «Introducción al Pensamiento Científico» mientras se pregunta si la luz que ve al final del túnel es la reactivación económica o la locomotora del ajuste que viene de frente.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Asociación de Docentes, Investigadores y Creadores de la Universidad Nacional de San Juan (ADICUS) anunció formalmente la realización de un paro total de actividades por 48 horas, medida que afectará el normal desarrollo del calendario académico en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ). La decisión profundiza el plan de lucha iniciado a nivel federal por los gremios universitarios frente a la coyuntura económica actual.
Según informó la secretaria de Prensa de la entidad gremial, Edith Liquitay, la medida de fuerza es la respuesta directa a la ausencia de propuestas satisfactorias por parte del Ejecutivo nacional respecto a la actualización salarial y el refuerzo de las partidas presupuestarias para las casas de altos estudios. «La decisión forma parte de una estrategia colectiva ante la falta de respuestas del Gobierno nacional a los reclamos salariales y presupuestarios», señaló la dirigente.
Mecanismos de consulta y alcance nacional
Para legitimar la medida, ADICUS implementó una consulta digital destinada a la totalidad del padrón docente, permitiendo un relevamiento en tiempo real de la postura del sector. Esta herramienta virtual se complementa con la realización de asambleas presenciales en cada una de las unidades académicas de la UNSJ, buscando garantizar un proceso de toma de decisiones democrático y representativo.
La huelga local se encuentra en sintonía con lo dispuesto por el plenario de la CONADU Histórica, federación que convocó a una jornada de protesta nacional para los días 27 de febrero y 2 de marzo. Los ejes centrales del reclamo incluyen la defensa del poder adquisitivo del salario docente, la mejora de las condiciones de trabajo y la garantía de financiamiento para el sostenimiento del sistema de educación pública superior.
Contexto legislativo y preocupación presupuestaria
Un dato relevante de la jornada es que la primera fecha del cese de tareas coincidirá con el tratamiento de la reforma laboral en el Senado de la Nación. Desde el sector gremial manifestaron su rechazo absoluto a cualquier iniciativa que implique una regresión en los derechos adquiridos, advirtiendo que «volverán a exponer su pliego de reivindicaciones» ante la Cámara Alta.
Finalmente, las autoridades de ADICUS recalcaron que la crisis no solo afecta los bolsillos de los trabajadores, sino la estabilidad institucional de la universidad. La falta de fondos pone en riesgo áreas críticas como la investigación científica, los proyectos de extensión y el mantenimiento básico de la infraestructura necesaria para el dictado de clases en la provincia.
Bienvenidos a una nueva edición de «Elija su propia aventura presupuestaria», el reality show donde los docentes de la UNSJ intentan sobrevivir a la inflación mientras el Gobierno Nacional aplica un tratamiento de conducto sin anestesia a las partidas universitarias. En esta oportunidad, ADICUS decidió que la mejor forma de celebrar el inicio del ciclo lectivo es con un paro de 48 horas, porque aparentemente enseñar que «dos más dos es cuatro» es un concepto subversivo si no tenés para pagar el boleto de colectivo para llegar a la facultad.
La estrategia del gremio es tan digital como desesperada: lanzaron una consulta virtual para que los docentes voten si prefieren seguir siendo pobres de manera presencial o de forma remota. Es fascinante observar cómo la educación superior argentina ha pasado de investigar la fusión nuclear a investigar cómo estirar un paquete de fideos hasta el próximo aguinaldo. Mientras tanto, en el Senado se preparan para debatir la reforma laboral justo el mismo día del paro, una coincidencia tan sutil como un elefante en un bazar, ideal para que los profesores practiquen sus dotes de oratoria gritando consignas frente a una pared de indiferencia institucional.
Edith Liquitay, secretaria de Prensa del gremio, explicó que están recolectando opiniones en las unidades académicas, probablemente para confirmar que el sentimiento generalizado es el de un náufrago viendo cómo se aleja el barco del presupuesto. Es que en este país, ser investigador del CONICET o docente universitario puntano tiene el mismo prestigio socioeconómico que ser el que limpia los vidrios en un semáforo, con la diferencia de que el limpiavidrios tiene mejores paritarias y no tiene que corregir 400 exámenes de «Introducción al Pensamiento Científico» mientras se pregunta si la luz que ve al final del túnel es la reactivación económica o la locomotora del ajuste que viene de frente.