¿De Niro al exilio en Buenos Aires? El insólito cruce con Trump que lo acerca a la Argentina

Redacción Cuyo News
7 min

En lo que ya se ha consolidado como uno de los enfrentamientos más encarnizados de la escena pública estadounidense, el expresidente Donald Trump volvió a atacar con dureza al actor Robert De Niro. A través de su plataforma Truth Social, el precandidato republicano elevó la temperatura del discurso al sugerir que el ganador del Oscar debería abandonar el país, tildándolo de «enfermo y demente».

Un conflicto que escala a nivel judicial y personal

La reacción de Trump surge tras las reiteradas declaraciones de De Niro, quien ha calificado al magnate de “tirano” y “aspirante a dictador” en diversos foros públicos. “Deberían subirse a un barco con el perturbado Robert De Niro, otra persona enferma y demente con, creo, un coeficiente intelectual extremadamente bajo… ¡lo que hace o dice es seriamente CRIMINAL!”, disparó Trump en su posteo, utilizando una retórica que muchos analistas interpretan como una metáfora de destierro simbólico.

Para el expresidente, el protagonista de clásicos como Raging Bull ha dejado de ser un ícono cultural para transformarse en un peligro para la seguridad y la estabilidad institucional. El uso del término «criminal» para describir las opiniones del actor marca un nuevo precedente en la agresividad del debate político en los Estados Unidos.

El vínculo con Argentina: De Hollywood a San Telmo

Mientras la tensión crece en el hemisferio norte, la figura de Robert De Niro ha generado un impacto notablemente distinto en el sur. Su reciente participación en la miniserie argentina «Nada», dirigida por la dupla Cohn-Duprat, mostró una faceta del actor íntimamente ligada a las costumbres rioplatenses. En la ficción, De Niro interpreta a un escritor que explora la gastronomía y la cultura de Buenos Aires con una naturalidad que cautivó al público local.

Esta conexión ha llevado a que, en tono de broma, se especule con que el «exilio» sugerido por Trump podría tener un destino muy concreto. Mientras en su país natal lo acusan de ser una amenaza, en Argentina De Niro es celebrado por su capacidad para «cebar mate sin lavar la yerba» y por su aprecio por la cocina criolla. La paradoja es evidente: el hombre que Trump busca «deportar» de la opinión pública estadounidense ya posee un título honorífico de pertenencia en las calles porteñas, donde se lo considera un conocedor del buen vivir.

Proyección del enfrentamiento

Se espera que este intercambio no sea el último, dado que ambos protagonistas se encuentran en momentos de alta exposición. De Niro ha manifestado que seguirá utilizando su plataforma para advertir sobre los riesgos de un posible regreso de Trump a la Casa Blanca, mientras que el magnate parece haber encontrado en el actor el blanco perfecto para su narrativa contra el «establishment de Hollywood».

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