¿Volvimos a los 90? La insólita mención de la diputada Santillán a un país que no existe hace tres décadas

Redacción Cuyo News
6 min

En un hecho que ha pasado de la anécdota digital al cuestionamiento institucional, la diputada nacional Juliana Santillán, representante de La Libertad Avanza (LLA) y nada menos que la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja, quedó en el centro de una tormenta mediática tras anunciar gestiones oficiales con un país que dejó de existir el siglo pasado: Checoslovaquia.

El incidente, que se volvió viral en cuestión de minutos, pone bajo la lupa la formación y el rigor de quienes conducen los hilos de la diplomacia parlamentaria argentina en 2026. El desliz ocurrió durante un evento oficial en la residencia de la Unión Europea, donde la legisladora, en su rol de máxima autoridad de la Comisión de Exteriores, compartió a través de sus redes sociales —especialmente en Instagram— una serie de fotografías del encuentro.

Anacronismo diplomático y rigor histórico

En el epígrafe de la publicación, la legisladora detalló sus conversaciones con distintos diplomáticos, mencionando explícitamente al «embajador de Checoslovaquia». La gravedad del error radica en el cargo de alta responsabilidad que ocupa Santillán, ya que Checoslovaquia se disolvió formalmente el 1 de enero de 1993 tras el denominado «Divorcio de Terciopelo», proceso que dio origen a dos naciones soberanas independientes: la República Checa (Chequia) y Eslovaquia.

Desde hace más de 30 años no existe un pasaporte, una bandera o una representación diplomática checoslovaca en ningún lugar del mundo. Actualmente, la República Argentina mantiene relaciones bilaterales por separado con Praga y Bratislava, contando cada una de estas naciones con su respectivo cuerpo diplomático acreditado en el país.

Reacciones y el descargo oficial

La publicación provocó una catarata de críticas y burlas en las redes sociales, pero también una profunda preocupación en el ámbito legislativo. Sectores de la oposición señalaron que es «inadmisible» que quien preside la comisión encargada de las relaciones internacionales del país desconozca el mapa básico de Europa Central. Por su parte, analistas internacionales advirtieron que este tipo de «papelones» restan seriedad a la imagen institucional de Argentina frente a los representantes de la Unión Europea.

Ante la magnitud del escándalo, la diputada Santillán ensayó una defensa centrada en la delegación de tareas. Atribuyó el error a su equipo de comunicación, deslindando responsabilidad directa sobre el texto publicado, a pesar de que la publicación reflejaba su actividad oficial y llevaba su firma digital en una cuenta de acceso personal.

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