Caso Adorni: Bullrich endurece su postura y crece la presión sobre Karina Milei

Redacción Cuyo News
8 min

La senadora Patricia Bullrich se mostró profundamente «harta» e indignada por el manejo del escándalo que envuelve al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuya demora en presentar su declaración jurada generó tensión dentro del oficialismo y abrió un nuevo frente político en la mesa de poder.

Según revelaron fuentes de su entorno, Bullrich sostiene que Adorni «le mintió» en la cara al presidente Javier Milei al asegurarle que sus papeles estaban listos. La situación, de acuerdo con esa lectura, no sólo expuso un problema administrativo y judicial, sino también una falla política en la conducción de la crisis.

Malestar interno y advertencia por la gestión

A pesar de su furia y de ser la única dirigente de la mesa chica que se animó a confrontar públicamente un tema que involucra al riñón de Karina Milei, la senadora descartó de plano una ruptura o una candidatura presidencial por fuera del espacio.

Sin embargo, su principal alarma radica en que el escándalo trascendió al país entero, «desdibujando la gestión» y resquebrajando la proyección política hacia 2027. En el entorno de Bullrich consideran que la demora en cerrar el episodio erosiona la imagen de orden que el Gobierno intenta sostener y alimenta dudas entre aliados, empresarios y dirigentes propios.

Ante empresarios y referentes del «Círculo Rojo», quienes observan con preocupación la dificultad libertaria para resolver la crisis, la exministra habría sido tajante respecto del futuro del jefe de Gabinete y sostuvo que su carrera política está completamente «terminada».

El PRO y la estrategia para 2027

Frente a este escenario, Bullrich considera «inevitable» y urgente sellar un acuerdo político y electoral con el PRO de Mauricio Macri, con el objetivo de evitar la dispersión del voto antikirchnerista en el camino hacia las elecciones de 2027.

La senadora entiende que una fractura entre La Libertad Avanza y el PRO podría debilitar al oficialismo en distritos clave y abrir un escenario de competencia interna que complique la estrategia nacional. Por eso, en su entorno insisten en que la prioridad debe ser ordenar el espacio antes de que la crisis por Adorni se convierta en un problema electoral mayor.

Aunque la «hermanísima» presiona para jugar a fondo contra el partido amarillo en la Capital Federal, Bullrich ya reanudó el diálogo telefónico con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, con quien pactó una tregua para «no entrar en la lógica karinista» de ataques permanentes.

Una interna que tensiona al oficialismo

El conflicto por la declaración jurada de Adorni dejó al descubierto las tensiones entre distintos sectores del oficialismo. Para Bullrich, el problema no se limita al caso puntual del jefe de Gabinete, sino que exhibe la necesidad de una conducción política más ordenada frente a los desafíos que se abren hacia 2027.

La senadora busca mantener su pertenencia al espacio libertario, pero al mismo tiempo empuja una estrategia de mayor articulación con el PRO. En su diagnóstico, la unidad del voto antikirchnerista será decisiva para sostener la competitividad electoral y evitar que las disputas internas terminen debilitando al Gobierno.

Por ahora, Bullrich no plantea una ruptura ni una candidatura presidencial propia por fuera del oficialismo. Su apuesta pasa por contener la crisis, recomponer puentes con el macrismo y evitar que el caso Adorni siga ocupando el centro de la escena política.

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