La última gala de los Martín Fierro de Televisión 2026 dejó una fuerte repercusión en redes sociales después de que Nelson Castro no ganara la categoría Labor periodística masculina. El periodista de Telenoche estaba ternado junto a otros colegas, pero la estatuilla finalmente quedó en manos de Rolando Graña.
El resultado generó sorpresa entre usuarios y colegas, que destacaron el trabajo realizado por Castro durante el último año, especialmente por sus coberturas internacionales y su rol como conductor, médico y corresponsal en escenarios de alta complejidad informativa.
La reacción de Dominique Metzger
Una de las voces que expresó públicamente su desacuerdo fue Dominique Metzger, compañera de Castro en Telenoche. La periodista utilizó sus redes sociales para defender el desempeño del conductor y remarcar las coberturas que realizó durante el período evaluado.
“Respeto todo pero… ¿Cómo no lo ganó Nelson? Dos guerras, la muerte del Papa, los astronautas a la luna”, escribió Metzger, en un mensaje que rápidamente tuvo repercusión entre usuarios que coincidieron con su postura.
La conductora también aclaró que su comentario no apuntaba contra los demás nominados. “Igual la mejor con el resto de los colegas masculinos, pero ¡Nelson lo dio todo! Besos, me voy a dormir”, agregó en la misma publicación.
Una terna que generó debate
Castro compartía la nominación con Rolando Graña, quien obtuvo el premio por su labor en América Noticias y GPS; Mauro Szeta, por Lape Club Social; y Germán Paoloski, por El noticiero de la gente.
Tras conocerse el resultado, las redes sociales se llenaron de mensajes que cuestionaron la decisión y remarcaron que el periodista de Telenoche había tenido un año de alta exposición profesional, con coberturas de impacto internacional.
La indignación en redes
El caso se convirtió en uno de los temas comentados después de la ceremonia. Muchos usuarios señalaron que Castro merecía el reconocimiento por su trayectoria y por la intensidad de su trabajo reciente, mientras otros defendieron la decisión de APTRA y felicitaron al ganador de la categoría.
Más allá del resultado, la reacción posterior volvió a mostrar el peso que tienen los Martín Fierro como disparadores de debate público. Cada gala no sólo entrega premios: también activa discusiones sobre méritos, ausencias, preferencias y decisiones que rápidamente se trasladan a las redes sociales.
En ese escenario, Nelson Castro quedó en el centro de una polémica inesperada: no recibió la estatuilla, pero su nombre fue uno de los más mencionados tras la entrega.
<p>La gala de los <strong>Martín Fierro de Televisión 2026</strong> dejó una fuerte reacción en redes sociales después de que <strong>Nelson Castro</strong> no ganara la categoría <strong>Labor periodística masculina</strong>. El premio fue para <strong>Rolando Graña</strong>, mientras colegas y usuarios destacaron las coberturas internacionales realizadas por el periodista de Telenoche.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La última gala de los Martín Fierro dejó una escena que el país no estaba preparado para procesar: Nelson Castro volvió a su casa sin estatuilla. El hombre que puede pasar de explicar una arritmia a cubrir una guerra, entrevistar a un presidente, narrar la muerte de un Papa y probablemente diagnosticar una contractura emocional en vivo, quedó afuera de la premiación individual. Las redes, ese tribunal oral permanente donde la indignación no duerme ni pide turno, estallaron con una pregunta dramática: ¿qué más tenía que hacer Nelson, transmitir desde Marte con casco antibalas y estetoscopio?
El premio a Labor periodística masculina quedó en manos de Rolando Graña, pero el resultado abrió una ola de comentarios porque muchos daban por descontado que Castro era uno de los grandes candidatos de la noche. No era una candidatura cualquiera: venía respaldada por un año de coberturas internacionales, viajes, tensión informativa y esa capacidad tan suya de aparecer en lugares donde la mayoría de los mortales sólo entra mediante un documental de madrugada. Mientras algunos periodistas hacen móviles desde una esquina complicada, Nelson parece mirar el mapa mundial y decir: “Allí hay conflicto, llevemos micrófono”.
La indignación tuvo una vocera destacada: Dominique Metzger, compañera de Telenoche, quien salió a defenderlo públicamente tras la ceremonia. Su planteo resumió el espíritu de buena parte de las redes: respeto para todos los nominados, pero asombro absoluto porque Castro no se llevara la estatuilla. En términos televisivos, fue como si el jurado hubiera visto a alguien correr una maratón, cruzar la Antártida, cubrir dos guerras y luego decidiera premiar otra performance sin que el público terminara de entender el algoritmo emocional de APTRA.
La situación no tardó en transformarse en conversación nacional. Usuarios de redes sociales remarcaron la trayectoria del periodista, su rol como conductor, médico, escritor y enviado especial, y el nivel de exposición que asumió durante el último año. El Martín Fierro, que siempre promete una noche de glamour y termina entregando una sobremesa de discusiones infinitas, encontró en la derrota de Nelson Castro su polémica perfecta: elegante, televisiva y con suficiente dramatismo como para sobrevivir varios días en X.
Así, la estatuilla que no fue terminó generando más ruido que varias de las que sí fueron entregadas. Nelson no subió al escenario por ese premio, pero quedó instalado en la conversación pública como el gran ausente del reconocimiento individual. En la mitología criolla de los Martín Fierro, eso también cuenta: a veces no se gana el galardón, pero se gana la indignación popular, que no viene bañada en dorado pero pesa casi lo mismo y se reparte a los gritos.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La última gala de los Martín Fierro de Televisión 2026 dejó una fuerte repercusión en redes sociales después de que Nelson Castro no ganara la categoría Labor periodística masculina. El periodista de Telenoche estaba ternado junto a otros colegas, pero la estatuilla finalmente quedó en manos de Rolando Graña.
El resultado generó sorpresa entre usuarios y colegas, que destacaron el trabajo realizado por Castro durante el último año, especialmente por sus coberturas internacionales y su rol como conductor, médico y corresponsal en escenarios de alta complejidad informativa.
La reacción de Dominique Metzger
Una de las voces que expresó públicamente su desacuerdo fue Dominique Metzger, compañera de Castro en Telenoche. La periodista utilizó sus redes sociales para defender el desempeño del conductor y remarcar las coberturas que realizó durante el período evaluado.
“Respeto todo pero… ¿Cómo no lo ganó Nelson? Dos guerras, la muerte del Papa, los astronautas a la luna”, escribió Metzger, en un mensaje que rápidamente tuvo repercusión entre usuarios que coincidieron con su postura.
La conductora también aclaró que su comentario no apuntaba contra los demás nominados. “Igual la mejor con el resto de los colegas masculinos, pero ¡Nelson lo dio todo! Besos, me voy a dormir”, agregó en la misma publicación.
Una terna que generó debate
Castro compartía la nominación con Rolando Graña, quien obtuvo el premio por su labor en América Noticias y GPS; Mauro Szeta, por Lape Club Social; y Germán Paoloski, por El noticiero de la gente.
Tras conocerse el resultado, las redes sociales se llenaron de mensajes que cuestionaron la decisión y remarcaron que el periodista de Telenoche había tenido un año de alta exposición profesional, con coberturas de impacto internacional.
La indignación en redes
El caso se convirtió en uno de los temas comentados después de la ceremonia. Muchos usuarios señalaron que Castro merecía el reconocimiento por su trayectoria y por la intensidad de su trabajo reciente, mientras otros defendieron la decisión de APTRA y felicitaron al ganador de la categoría.
Más allá del resultado, la reacción posterior volvió a mostrar el peso que tienen los Martín Fierro como disparadores de debate público. Cada gala no sólo entrega premios: también activa discusiones sobre méritos, ausencias, preferencias y decisiones que rápidamente se trasladan a las redes sociales.
En ese escenario, Nelson Castro quedó en el centro de una polémica inesperada: no recibió la estatuilla, pero su nombre fue uno de los más mencionados tras la entrega.
La última gala de los Martín Fierro dejó una escena que el país no estaba preparado para procesar: Nelson Castro volvió a su casa sin estatuilla. El hombre que puede pasar de explicar una arritmia a cubrir una guerra, entrevistar a un presidente, narrar la muerte de un Papa y probablemente diagnosticar una contractura emocional en vivo, quedó afuera de la premiación individual. Las redes, ese tribunal oral permanente donde la indignación no duerme ni pide turno, estallaron con una pregunta dramática: ¿qué más tenía que hacer Nelson, transmitir desde Marte con casco antibalas y estetoscopio?
El premio a Labor periodística masculina quedó en manos de Rolando Graña, pero el resultado abrió una ola de comentarios porque muchos daban por descontado que Castro era uno de los grandes candidatos de la noche. No era una candidatura cualquiera: venía respaldada por un año de coberturas internacionales, viajes, tensión informativa y esa capacidad tan suya de aparecer en lugares donde la mayoría de los mortales sólo entra mediante un documental de madrugada. Mientras algunos periodistas hacen móviles desde una esquina complicada, Nelson parece mirar el mapa mundial y decir: “Allí hay conflicto, llevemos micrófono”.
La indignación tuvo una vocera destacada: Dominique Metzger, compañera de Telenoche, quien salió a defenderlo públicamente tras la ceremonia. Su planteo resumió el espíritu de buena parte de las redes: respeto para todos los nominados, pero asombro absoluto porque Castro no se llevara la estatuilla. En términos televisivos, fue como si el jurado hubiera visto a alguien correr una maratón, cruzar la Antártida, cubrir dos guerras y luego decidiera premiar otra performance sin que el público terminara de entender el algoritmo emocional de APTRA.
La situación no tardó en transformarse en conversación nacional. Usuarios de redes sociales remarcaron la trayectoria del periodista, su rol como conductor, médico, escritor y enviado especial, y el nivel de exposición que asumió durante el último año. El Martín Fierro, que siempre promete una noche de glamour y termina entregando una sobremesa de discusiones infinitas, encontró en la derrota de Nelson Castro su polémica perfecta: elegante, televisiva y con suficiente dramatismo como para sobrevivir varios días en X.
Así, la estatuilla que no fue terminó generando más ruido que varias de las que sí fueron entregadas. Nelson no subió al escenario por ese premio, pero quedó instalado en la conversación pública como el gran ausente del reconocimiento individual. En la mitología criolla de los Martín Fierro, eso también cuenta: a veces no se gana el galardón, pero se gana la indignación popular, que no viene bañada en dorado pero pesa casi lo mismo y se reparte a los gritos.