El Gobierno nacional buscará trasladar al Senado el acercamiento que mantuvo con los gobernadores durante el viaje de Javier Milei a Francia para avanzar con la reforma política, cuyo punto central es la eliminación de las PASO.
La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y necesita alcanzar al menos 37 votos, por lo que deberá negociar con la UCR, el PRO y diferentes bloques provinciales.
La iniciativa incluye además modificaciones en la ley de Partidos Políticos, cambios en el sistema de financiamiento y un capítulo de Ficha Limpia, uno de los puntos con los que el oficialismo intentará ampliar los respaldos entre sus aliados.
El proyecto ya comenzó a ser tratado en la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por el libertario Agustín Coto.
Por tratarse de una modificación de la legislación electoral, la Constitución establece que deberá ser aprobada por la mayoría absoluta de los miembros de cada Cámara. En el Senado, el piso necesario es de 37 votos.
La Mesa Política de la Casa Rosada volverá a reunirse este martes y uno de los temas centrales será la estrategia para acelerar las negociaciones dentro de la Cámara alta.
La jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, participa del armado, aunque las principales decisiones políticas pasan por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto con Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem.
Los votos que busca el Gobierno entre gobernadores y bloques provinciales
El principal desafío del oficialismo será transformar el vínculo con los mandatarios provinciales en apoyos concretos dentro del Senado.
Entre los gobernadores que participaron del viaje a París hay dirigentes que no cuentan con senadores directamente alineados bajo una fuerza provincial propia, mientras otros mantienen capacidad de incidencia sobre legisladores que podrían resultar decisivos.
Uno de los casos es el del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, quien tiene influencia sobre Guillermo Andrada, integrante de Convicción Federal. Ese espacio está conformado además por Carolina Moisés, de Jujuy, y Sandra Mendoza, de Tucumán.
Las posiciones de los mandatarios, sin embargo, no son uniformes. El gobernador tucumano Osvaldo Jaldo, que no integró la comitiva a Francia, anticipó su rechazo a eliminar las primarias. La senadora Beatriz Ávila, del bloque Independencia, mantiene una postura similar.
Distinto es el caso del salteño Gustavo Sáenz, quien ya se manifestó en contra de las PASO y recordó que ese sistema fue eliminado en su provincia. La senadora salteña Flavia Royón será una de las legisladoras observadas por el oficialismo durante la negociación.
También aparece el gobernador neuquino Rolando Figueroa. La senadora Julieta Corroza presentó una iniciativa de Ficha Limpia y mantiene una estrecha coordinación política con el mandatario.
“En Neuquén ya es Ley y queremos llevar ese ejemplo a todo el país: quien quiera representar a los argentinos tiene que hacerlo con integridad y transparencia”, sostuvo Corroza cuando comenzó el debate en Asuntos Constitucionales.
La UCR y el PRO, claves para alcanzar los 37 votos
Diego Santilli tiene previsto continuar las conversaciones con los gobernadores radicales por los dos principales proyectos legislativos que prioriza la Casa Rosada: el Presupuesto 2027 y la reforma electoral.
La bancada radical cuenta con diez integrantes y presenta posiciones diferentes respecto de las PASO.
El gobernador chaqueño Leandro Zdero tiene como referencia en el Senado a su exvicegobernadora Silvana Schneider. En Corrientes, Eduardo Vischi, presidente del bloque radical, y Gabriela Valenzuela mantienen diálogo con el gobernador Juan Pablo Valdés, aunque no responden de manera vertical a él.
Valdés se manifestó en Francia contra las PASO. Sin embargo, Vischi presentó en febrero un proyecto que propone mantener las primarias pero convertirlas en optativas, una alternativa que hasta el momento no convence a la Casa Rosada.
En Mendoza, el gobernador Alfredo Cornejo cuenta con Mariana Juri y Rodolfo Suarez, quienes impulsaron una iniciativa de Ficha Limpia y mantienen un acuerdo político amplio con el mandatario provincial.
Otros dirigentes radicales, como Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama, adelantaron posiciones contrarias a eliminar las primarias.
También serán observadas las posturas de los santafesinos Carolina Losada y Eduardo Galaretto, en una provincia cuyo gobernador, Maximiliano Pullaro, se pronunció a favor de mantener ese mecanismo electoral.
El PRO, por su parte, también anticipó resistencias a la eliminación de las PASO. Su bloque es conducido por Martín Goerling Lara.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, no descarta una suspensión de las primarias y mantiene llegada a las senadoras Andrea Cristina y Edith Terenzi, esta última integrante de Despierta Chubut.
También forman parte de la cuenta oficial los representantes de fuerzas provinciales. En Misiones, Sonia Rojas Decut y Carlos Arce, de Movimiento por Misiones, responden al armado político provincial conducido por Hugo Passalacqua.
Con ese escenario, el Gobierno deberá conseguir al menos 16 votos por fuera de su bloque para alcanzar la mayoría absoluta. La estrategia será negociar caso por caso con gobernadores y senadores, con la eliminación de las PASO como el punto que concentra las principales diferencias.
Nadia Márquez asumirá la presidencia de la Comisión de Acuerdos
En paralelo con la discusión electoral, el oficialismo reordenará desde este miércoles una de las comisiones más importantes del Senado.
La neuquina Nadia Márquez asumirá la presidencia de la Comisión de Acuerdos, cargo que quedó vacante tras la muerte del senador riojano Juan Carlos Pagotto.
La decisión fue impulsada por Karina Milei, quien busca mantener bajo control del oficialismo el cuerpo por el que deben pasar los pliegos de jueces, integrantes de la Corte Suprema, diplomáticos, embajadores y ascensos militares.
También se incorporará a la comisión el rionegrino Enzo Fullone.
Márquez dejará posteriormente la presidencia de Legislación General, aunque esa comisión continuará bajo control del oficialismo.
Por la Comisión de Acuerdos deberán pasar además los pliegos vinculados con futuras designaciones en el Banco Central, una vez que finalice el trámite parlamentario de la reforma enviada por el Poder Ejecutivo.
El Gobierno nacional buscará trasladar al Senado el acercamiento con los gobernadores para avanzar con la reforma política, cuyo eje principal es la eliminación de las PASO. La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores y necesita llegar a 37 votos, por lo que deberá negociar con la UCR, el PRO y bloques provinciales.
El Gobierno decidió llevar al Senado una misión que, en términos políticos, se parece bastante a intentar completar un álbum con figuritas que no vienen en el mismo paquete. La Libertad Avanza tiene 21 senadores propios y necesita 37 para aprobar la reforma electoral, de modo que deberá salir a buscar 16 votos entre radicales, macristas, provinciales, aliados circunstanciales y legisladores que probablemente descubran en las próximas semanas un renovado entusiasmo por la palabra “negociación”.
El corazón del proyecto es la eliminación de las PASO, una idea que genera adhesiones firmes, rechazos igual de firmes y una zona intermedia donde varios dirigentes preferirían suspenderlas, hacerlas optativas o guardarlas en un cajón hasta nuevo aviso. El oficialismo, mientras tanto, intentará convertir el buen vínculo con algunos gobernadores en votos concretos, ese salto conceptual que en la política argentina suele ser bastante más difícil que sacarse una foto conjunta en París.
La UCR será uno de los terrenos más complejos. Algunos gobernadores miran con simpatía la eliminación de las primarias, mientras varios senadores radicales sostienen posiciones diferentes. El PRO tampoco promete obediencia automática. La estrategia, entonces, será quirúrgica: gobernador por gobernador, senador por senador y voto por voto, como si la mayoría absoluta fuera una colección artesanal confeccionada a mano en los pasillos del Congreso.
En paralelo, Karina Milei reforzará posiciones dentro del Senado con la llegada de Nadia Márquez a la presidencia de la Comisión de Acuerdos. Así, mientras el oficialismo busca votos para cambiar las reglas electorales, también reorganiza las sillas desde donde se analizan jueces, diplomáticos y otros cargos sensibles. La política nacional demuestra una vez más que incluso cuando la discusión consiste en eliminar unas primarias, siempre hay suficientes internas disponibles para compensar.