La sorpresiva medida de fuerza implementada este miércoles en San Juan por los choferes de colectivos nucleados en el gremio de UTA no solo complicó el traslado de miles de sanjuaninos. La interrupción del servicio también tuvo un fuerte impacto sobre la actividad comercial, en una semana considerada clave para las ventas por la proximidad del Día de la Madre.

Desde la Cámara de Comerciantes Unidos de San Juan advirtieron que el movimiento de clientes provenientes de los departamentos más alejados cayó alrededor de un 70% como consecuencia de la falta de transporte público. Para el sector, el dato genera especial preocupación por el contexto económico y por la importancia que esta fecha tiene para las pequeñas y medianas empresas.

Una caída del 70% en el ingreso de clientes

El presidente de la entidad, Marcelo Quiroga, expresó el rechazo de la Cámara a la medida y cuestionó la falta de previsibilidad que, según planteó, dejó a trabajadores y comerciantes frente a una situación inesperada.

“La falta de previsibilidad en un servicio público esencial generó un colapso en la movilidad”, sostuvo la Cámara a través de un comunicado, en el que remarcó que el paro se produjo “en una de las semanas más vitales del año” para el comercio.

La entidad advirtió que la disminución del movimiento representa un golpe significativo para las pymes que dependen de estas fechas para sostener sus ingresos, afrontar obligaciones y conservar las fuentes de trabajo.

Respaldo a los empleados afectados por la falta de transporte

Las dificultades no alcanzaron solamente a los consumidores. La falta de colectivos también complicó la llegada de empleados a sus puestos de trabajo, situación que llevó a la Cámara a expresar su respaldo a quienes tuvieron demoras por la interrupción del servicio.

“Entendemos que los empleados no tienen la culpa de esta medida imprevista”, señalaron desde la entidad. Además, ratificaron que no se verá afectado el presentismo de quienes hayan llegado tarde como consecuencia de las dificultades para trasladarse.

Para el sector comercial, el conflicto dejó expuesto el alcance que puede tener una interrupción inesperada del transporte público sobre la actividad económica: desde los trabajadores que necesitan llegar a sus puestos hasta los consumidores que dependen del servicio para trasladarse hacia las zonas comerciales.