La Libertad Avanza se prepara para un martes 13 de fuerte tensión interna en el Senado. Ese día, Patricia Bullrich reunirá al bloque oficialista para definir la sucesión del fallecido Juan Carlos Pagotto al frente de la estratégica comisión de Acuerdos.
Sin embargo, la definición del nombre aparece atravesada por una nueva disputa entre la exministra de Seguridad y Karina Milei, quien impulsa a la senadora neuquina Nadia Márquez para ocupar el cargo.
La comisión de Acuerdos tiene un peso central dentro de la Cámara alta porque allí se analizan los nombramientos de jueces y fiscales, además de eventuales vacantes en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En el oficialismo consideran que se trata de un espacio demasiado sensible para dejar librada la elección de su presidencia exclusivamente a la conducción del bloque.
Karina Milei impulsa a Nadia Márquez
La secretaria general de la Presidencia busca fortalecer su influencia sobre el bloque del Senado y tiene a Nadia Márquez como principal candidata para conducir la comisión de Acuerdos.
Márquez, abogada y pastora de la iglesia evangélica Jesús es Rey, fue candidata a diputada provincial en 2018 dentro del espacio del actual gobernador neuquino Rolando Figueroa y, en 2024, fundó La Libertad Avanza en esa provincia por encargo de Karina Milei.
La hermana del Presidente ya ejerce una fuerte influencia en la Cámara de Diputados a través de Martín Menem y ahora busca ampliar su control político sobre el Senado, un territorio más complejo para el oficialismo debido a que la Cámara alta está presidida por Victoria Villarruel y el bloque libertario es encabezado por Bullrich.
La exministra, en cambio, se inclinaría por Luis Juez para ocupar la presidencia de la comisión, aunque en la Casa Rosada persisten dudas por su historial de autonomía política.
La disputa adquiere una dimensión mayor porque este año Javier Milei envió pliegos para designar a más de 50 jueces, cinco defensores, un fiscal y seis conjueces, destinados a cubrir 62 de las más de 300 vacantes existentes en el Poder Judicial de la Nación.
Los desacuerdos de Bullrich con la Casa Rosada
La interna por la comisión se suma a una serie de diferencias públicas entre Bullrich y el Gobierno.
La exministra ya había ejercido en junio su «objeción de conciencia» frente al retiro del pliego en el Senado de María Verónica Michelli a jueza federal por ser pariente del periodista Hugo Alconada Mon.
Además, volvió a marcar distancia frente a otra propuesta de la Casa Rosada al rechazar la designación de Susana Pernas como Fiscal General ante los Tribunales de Menores de la Ciudad de Buenos Aires.
El pliego de Pernas fue enviado por el Poder Ejecutivo Nacional a propuesta de Javier Milei y Juan Bautista Mahiques. La fiscal había solicitado una pena de tres años para el policía Luis Chocobar.
Bullrich cuestionó esa postulación y planteó en el Senado cuál debía ser, a su entender, el rol de la Justicia frente a un efectivo policial que interviene durante un delito.
“Yo pregunto: en la Argentina, frente a un delincuente que estaba cometiendo un delito, le dan una pena a Chocobar, le manchan su carrera cuando él había actuado. Mi pregunta es: usted, como fiscal de menores, que le tocó el delincuente, casi asesino, ¿a quién defiende? ¿Defiende a las víctimas? ¿Entiende el rol de la Policía cuando es acusado por su acción?”, fue la pregunta que la ex ministra de Seguridad le formuló a Pernas en el Senado.
El futuro de esa designación sigue abierto. «No es sólo Patricia la que está en contra de votar la designación de Pernas. Vamos a esperar que se resuelve en la próxima reunión de mesa politica entre Karina y Patricia», señaló una fuente del bloque libertario.
Dentro de La Libertad Avanza, algunos senadores atribuyen el impulso de ese pliego más a Mahiques que a los hermanos Milei y expresan dudas sobre la continuidad de la propuesta.
DNU, discapacidad y PASO: una interna que suma capítulos
Bullrich también había marcado diferencias respecto del tratamiento del DNU 70/2023. Tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia que dejó vigente la derogación de la Ley de Tierras dispuesta por el decreto, la senadora calificó de «apresurado» llevar ese capítulo a la ley de inviolabilidad de la propiedad privada impulsada por Federico Sturzenegger.
Además, advirtió que esa estrategia implicaba admitir la posibilidad de que la oposición pudiera voltear el DNU. El tema resulta particularmente sensible porque el Senado ya rechazó el decreto en marzo de 2024 y la oposición en Diputados convocó a una sesión especial.
Las diferencias también alcanzaron al programa económico. Bullrich señaló que el nuevo recorte en discapacidad contemplado en el Presupuesto 2027 no había sido analizado en la mesa política, una declaración que provocó una respuesta pública de Diego Santilli.
En la Casa Rosada reconocieron «fallos en la comunicación» con el Ministerio de Economía, aunque existe malestar porque Bullrich sostiene que no están garantizados los votos en el Senado para eliminar las PASO, una de las reformas que más interesa a Karina Milei.
La nueva intervención de Karina Milei en la Cámara alta se produce además después de que Bullrich y Mauricio Macri coincidieran en la 21ª edición del reconocimiento a las mayores empresas del país organizado por la editorial de Jorge Fontevecchia.
Ese encuentro volvió a alimentar especulaciones sobre una eventual recomposición política entre ambos. Tanto Bullrich como Macri realizaron críticas al Gobierno, reclamaron la salida de Manuel Adorni, cuestionaron la falta de institucionalidad y señalaron que el orden macroeconómico, por sí solo, no alcanza para mejorar la calidad de vida de los argentinos.
El martes 13, entonces, la definición de la presidencia de la comisión de Acuerdos servirá como una nueva medición de fuerzas dentro de La Libertad Avanza, en un Senado donde el oficialismo busca reforzar su capacidad de control político sobre decisiones sensibles vinculadas con el Poder Judicial.
La Libertad Avanza afrontará el martes 13 una nueva disputa interna en el Senado por la sucesión de Juan Carlos Pagotto al frente de la comisión de Acuerdos. Karina Milei impulsa a Nadia Márquez, mientras Patricia Bullrich preferiría a Luis Juez. La puja expone diferencias por nombramientos judiciales, el DNU 70/2023, discapacidad y la eliminación de las PASO.
La Libertad Avanza tendrá su propio martes 13 en el Senado y, por una vez, la superstición parece innecesaria: alcanza con mirar la interna. La sucesión de Juan Carlos Pagotto en la comisión de Acuerdos abrió otro capítulo del duelo silencioso entre Karina Milei y Patricia Bullrich, dos figuras que comparten espacio político pero administran la convivencia con una cordialidad que, vista desde afuera, requiere casco.
La comisión en disputa no es precisamente decorativa. Allí se analizan pliegos de jueces y fiscales y también podrían pasar futuras vacantes de la Corte Suprema. En otras palabras, no se discute quién acomoda las sillas antes de una reunión, sino quién se sienta cerca del tablero donde se decide una parte sensible del Poder Judicial. Por eso Karina Milei impulsa a Nadia Márquez y Bullrich aparece inclinada hacia Luis Juez. La palabra “autonomía”, en este caso, cotiza con volatilidad.
El trasfondo es más amplio. Bullrich ya marcó diferencias con la Casa Rosada por algunos pliegos judiciales, cuestionó la designación de Susana Pernas y también expresó reparos sobre la estrategia oficial respecto del DNU 70/2023. A eso se sumaron discrepancias por discapacidad y por la eliminación de las PASO. Lo que alguna vez podía presentarse como diversidad interna empieza a requerir una planilla Excel con columnas para aliados, disidentes, aliados que disienten y disidentes que todavía juran que siguen siendo aliados.
Karina Milei, mientras tanto, busca ampliar su influencia sobre una Cámara alta donde el oficialismo tiene menos margen y donde Victoria Villarruel preside el recinto. Bullrich conserva volumen político propio y experiencia para negociar, pero la Casa Rosada no parece dispuesta a entregar una comisión estratégica bajo la modalidad “resuélvanlo entre ustedes”. Si el Congreso fuera una serie, este episodio ya tendría música de tensión y un plano fijo sobre el grupo de WhatsApp.
El martes 13 servirá entonces para algo más que elegir autoridades. Será otra prueba sobre quién manda, quién negocia y hasta dónde llegan las diferencias dentro del oficialismo. La Libertad Avanza llegó al poder prometiendo dinamitar estructuras; por ahora, una parte del trabajo parece consistir en determinar quién sostiene el detonador dentro del propio bloque.
