En coincidencia con la jornada del cuarto paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), la directora de comunicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, brindó un fuerte espaldarazo a la gestión de Javier Milei. Durante su habitual conferencia de prensa en Washington, la funcionaria ponderó los lineamientos de la reforma laboral que se debate en el Congreso, asegurando que el proyecto oficialista posee el potencial para «reducir la informalidad y fomentar la creación de empleo».
Respaldo a las reformas y preocupación por la industria
A pesar del clima de tensión social y las movilizaciones hacia el Palacio Legislativo en repudio a lo que los gremios consideran una «regresión de derechos», el organismo crediticio mantuvo una visión optimista sobre el rumbo económico. Kozack celebró los «pasos que se están dando para abrir la economía», haciendo especial mención a la búsqueda de inversiones y los progresos en acuerdos comerciales con potencias como Estados Unidos y la Unión Europea.
No obstante, la vocera no evitó mencionar los desafíos de la coyuntura actual. Expresó la preocupación del organismo por los denominados «costos de transición», en clara referencia al impacto de la apertura de importaciones y la desprotección de la industria nacional frente a la competencia externa. Según el análisis del FMI, estos elementos forman parte de un proceso de ajuste severo pero necesario para la estabilización macroeconómica.
Crisis en las estadísticas y diálogo técnico
Uno de los puntos más ríspidos de la conferencia fue la consulta sobre la decisión del ministro Luis Caputo de suspender la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC), medida que desencadenó la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec. Al respecto, Kozack evitó una condena directa pero subrayó la importancia de la calidad institucional: «Estamos profundamente comprometidos con los esfuerzos para salvaguardar la calidad, precisión y transparencia del sistema estadístico argentino», afirmó.
Asimismo, aclaró que la relación técnica se mantiene en términos cordiales: “En nuestras conversaciones, coincidimos en que contar con datos oportunos, creíbles, de alta calidad e imparciales es esencial para una formulación de políticas sólida y la confianza pública”, aseguró la funcionaria, intentando calmar las aguas sobre la transparencia de las cifras oficiales.
Estado del programa y próximos desembolsos
Respecto a la situación financiera, la funcionaria remarcó que se han mantenido “muy buenas conversaciones” en el marco de la segunda revisión del programa de facilidades extendidas (EFF) y la consulta del Artículo IV. Sin embargo, advirtió que las negociaciones por la revisión de metas aún no han concluido y que, por el momento, no hay un plazo previsto para el nuevo desembolso, el cual se estima en una cifra cercana a los USD 1.000 millones.
<p>En el marco del cuarto paro general de la CGT, la vocera del FMI, Julie Kozack, respaldó la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, calificándola como una herramienta para reducir la informalidad. A pesar de reconocer los costos de la transición económica, el organismo destacó los avances en la apertura comercial y mantuvo el diálogo técnico para un próximo desembolso de 800 millones de dólares.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Mientras media Argentina intentaba llegar al trabajo en bicicleta porque los gremios decidieron que el jueves era el día internacional de caminar, desde Washington llegó el «visto bueno» más predecible de la historia. Julie Kozack, la cara amable del FMI que nos mira con la misma compasión que un cirujano a un paciente anestesiado, salió a decir que la reforma laboral de Milei es una maravilla. Para el Fondo, que los derechos retrocedan es apenas un detalle técnico en el Excel; lo importante es que la informalidad baje, aunque sea porque ahora es más barato despedir que pagar un abono de Internet. Es esa magia del organismo: celebran que estamos abriendo la economía mientras la industria nacional pide la extremaunción, tratándonos como a ese primo que se gasta los ahorros en criptomonedas y ellos lo felicitan por ser «emprendedor».
Lo más tierno de la conferencia fue cuando le preguntaron por el escándalo en el Indec. Luis «Toto» Caputo decidió que el IPC se estaba portando mal y lo suspendió, provocando que Marco Lavagna diera un portazo digno de una diva de Hollywood. Ante esto, Kozack respondió con una elegancia zen, hablando de la «transparencia y calidad estadística» como si estuviera recitando un poema de autoayuda. Básicamente, mientras el Gobierno rompe el termómetro porque no le gusta la fiebre, el FMI dice que «coinciden en la importancia de los datos creíbles». Es como si vieras a alguien prendiendo fuego la casa y comentaras que el manejo del fuego es una habilidad esencial para la civilización humana. Una sutileza que solo se explica cuando tenés que cobrar una deuda de 45 mil palos verdes.
Para cerrar con broche de oro, nos recordaron que las «muy buenas conversaciones» continúan, lo cual es el código diplomático para decir: «seguimos revisando las metas mientras ustedes siguen revisando la heladera». Todavía no hay fecha para el próximo desembolso de los mil millones de dólares, porque aparentemente el FMI es como ese prestamista del barrio que te dice «mañana paso» pero nunca te aclara de qué año. Mientras tanto, en las calles de Buenos Aires, los sindicatos marchan repudiando una ley que el Fondo aplaude desde una oficina con aire acondicionado en DC. Es el eterno retorno argentino: un país parado, una deuda que vuela y un organismo internacional que nos felicita por el esfuerzo mientras nos presta la soga para seguir saltando.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
En coincidencia con la jornada del cuarto paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), la directora de comunicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, brindó un fuerte espaldarazo a la gestión de Javier Milei. Durante su habitual conferencia de prensa en Washington, la funcionaria ponderó los lineamientos de la reforma laboral que se debate en el Congreso, asegurando que el proyecto oficialista posee el potencial para «reducir la informalidad y fomentar la creación de empleo».
Respaldo a las reformas y preocupación por la industria
A pesar del clima de tensión social y las movilizaciones hacia el Palacio Legislativo en repudio a lo que los gremios consideran una «regresión de derechos», el organismo crediticio mantuvo una visión optimista sobre el rumbo económico. Kozack celebró los «pasos que se están dando para abrir la economía», haciendo especial mención a la búsqueda de inversiones y los progresos en acuerdos comerciales con potencias como Estados Unidos y la Unión Europea.
No obstante, la vocera no evitó mencionar los desafíos de la coyuntura actual. Expresó la preocupación del organismo por los denominados «costos de transición», en clara referencia al impacto de la apertura de importaciones y la desprotección de la industria nacional frente a la competencia externa. Según el análisis del FMI, estos elementos forman parte de un proceso de ajuste severo pero necesario para la estabilización macroeconómica.
Crisis en las estadísticas y diálogo técnico
Uno de los puntos más ríspidos de la conferencia fue la consulta sobre la decisión del ministro Luis Caputo de suspender la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC), medida que desencadenó la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec. Al respecto, Kozack evitó una condena directa pero subrayó la importancia de la calidad institucional: «Estamos profundamente comprometidos con los esfuerzos para salvaguardar la calidad, precisión y transparencia del sistema estadístico argentino», afirmó.
Asimismo, aclaró que la relación técnica se mantiene en términos cordiales: “En nuestras conversaciones, coincidimos en que contar con datos oportunos, creíbles, de alta calidad e imparciales es esencial para una formulación de políticas sólida y la confianza pública”, aseguró la funcionaria, intentando calmar las aguas sobre la transparencia de las cifras oficiales.
Estado del programa y próximos desembolsos
Respecto a la situación financiera, la funcionaria remarcó que se han mantenido “muy buenas conversaciones” en el marco de la segunda revisión del programa de facilidades extendidas (EFF) y la consulta del Artículo IV. Sin embargo, advirtió que las negociaciones por la revisión de metas aún no han concluido y que, por el momento, no hay un plazo previsto para el nuevo desembolso, el cual se estima en una cifra cercana a los USD 1.000 millones.
Mientras media Argentina intentaba llegar al trabajo en bicicleta porque los gremios decidieron que el jueves era el día internacional de caminar, desde Washington llegó el «visto bueno» más predecible de la historia. Julie Kozack, la cara amable del FMI que nos mira con la misma compasión que un cirujano a un paciente anestesiado, salió a decir que la reforma laboral de Milei es una maravilla. Para el Fondo, que los derechos retrocedan es apenas un detalle técnico en el Excel; lo importante es que la informalidad baje, aunque sea porque ahora es más barato despedir que pagar un abono de Internet. Es esa magia del organismo: celebran que estamos abriendo la economía mientras la industria nacional pide la extremaunción, tratándonos como a ese primo que se gasta los ahorros en criptomonedas y ellos lo felicitan por ser «emprendedor».
Lo más tierno de la conferencia fue cuando le preguntaron por el escándalo en el Indec. Luis «Toto» Caputo decidió que el IPC se estaba portando mal y lo suspendió, provocando que Marco Lavagna diera un portazo digno de una diva de Hollywood. Ante esto, Kozack respondió con una elegancia zen, hablando de la «transparencia y calidad estadística» como si estuviera recitando un poema de autoayuda. Básicamente, mientras el Gobierno rompe el termómetro porque no le gusta la fiebre, el FMI dice que «coinciden en la importancia de los datos creíbles». Es como si vieras a alguien prendiendo fuego la casa y comentaras que el manejo del fuego es una habilidad esencial para la civilización humana. Una sutileza que solo se explica cuando tenés que cobrar una deuda de 45 mil palos verdes.
Para cerrar con broche de oro, nos recordaron que las «muy buenas conversaciones» continúan, lo cual es el código diplomático para decir: «seguimos revisando las metas mientras ustedes siguen revisando la heladera». Todavía no hay fecha para el próximo desembolso de los mil millones de dólares, porque aparentemente el FMI es como ese prestamista del barrio que te dice «mañana paso» pero nunca te aclara de qué año. Mientras tanto, en las calles de Buenos Aires, los sindicatos marchan repudiando una ley que el Fondo aplaude desde una oficina con aire acondicionado en DC. Es el eterno retorno argentino: un país parado, una deuda que vuela y un organismo internacional que nos felicita por el esfuerzo mientras nos presta la soga para seguir saltando.