El «Modelo Lula» llega a la Argentina: Cómo es la coalición amplia que planea la oposición

Redacción Cuyo News
6 min

El escenario político nacional registra un movimiento de piezas significativo con el inicio de un diálogo estratégico entre Cristina Kirchner y Miguel Ángel Pichetto. Esta aproximación busca recomponer las alianzas internas del peronismo y sectores afines, con el propósito de edificar una alternativa política sólida frente a la gestión de Javier Milei.

La premisa fundamental de este espacio en formación es replicar el «modelo Lula» aplicado en Brasil: una coalición de base ancha que trascienda las fronteras tradicionales del justicialismo y aglutine a diversas corrientes de la oposición. La estrategia se divide en dos etapas; la primera tiene como escenario central al Congreso de la Nación, donde se pretenden cristalizar acuerdos parlamentarios durante 2025 que sirvan como base para la disputa electoral de 2027.

El laboratorio del Congreso y el Hotel Savoy

Un hito reciente de esta dinámica fue el almuerzo mantenido en el Hotel Savoy entre Pichetto y el exsecretario de Comercio, Guillermo Moreno. Durante el encuentro, se observó un flujo constante de legisladores que se acercaron a dialogar, evidenciando que la Cámara de Diputados será el terreno donde se ensayará el «gran acuerdo opositor».

Desde el bloque de Unión por la Patria confirmaron que la cooperación ya tiene antecedentes concretos. “En 2025 fuimos juntos en 11 iniciativas parlamentarias” con el bloque Encuentro Federal de Pichetto, señalaron fuentes partidarias. El objetivo es claro: «Para ganar en una segunda vuelta hace falta de todos», reconociendo que la unidad es la única vía para enfrentar el liderazgo libertario.

La postura de La Cámpora y la conducción centralizada

Dentro de este esquema, La Cámpora mantiene una posición de cautela. La agrupación liderada por Máximo Kirchner, que cuenta con 14 diputados, no oculta su recelo histórico hacia la figura de Pichetto. No obstante, el pragmatismo parece imponerse ante la decisión de la expresidenta. “Si ella dice que sí, nosotros decimos que sí”, admitió un legislador cercano a la conducción camporista.

Desde el entorno de la agrupación aclararon que la visita de Pichetto a la expresidenta fue valorada en términos de respeto institucional, buscando bajar el tono a las tensiones del pasado. La intención es que sectores que en algún momento tomaron caminos divergentes puedan volver a confluir en una estrategia común que permita al peronismo recuperar el protagonismo en el centro de la escena política nacional.

Compartir
🔺 Tendencia