La adhesión al paro nacional docente convocado por CTERA para este lunes 2 de marzo no será uniforme en todo el país, lo que genera una fuerte incertidumbre en las familias. La medida de fuerza impactará con mayor dureza en aquellas provincias donde los gremios de base poseen una estructura histórica de alineación con la conducción nacional de Sonia Alesso.
Provincias con paro confirmado
En estos distritos, los sindicatos mayoritarios ya han ratificado que no habrá inicio de clases, rechazando las ofertas salariales locales o plegándose directamente al reclamo por la Paritaria Nacional:
- Buenos Aires: Los gremios del FUDB (SUTEBA y FEB a la cabeza) confirmaron el cese total.
- Santa Fe: AMSAFE y SADOP ratificaron la medida con movilizaciones regionales.
- Córdoba: La UEPC garantizó que las escuelas públicas permanecerán cerradas.
- Entre Ríos: AGMER se suma al plan de lucha nacional.
- Salta y Jujuy: ADP y CEDEMS confirmaron la huelga por 24 horas.
Distritos con inicio incierto o parcial
Por otro lado, existen jurisdicciones donde la situación se define minuto a minuto debido a conciliaciones obligatorias o negociaciones de último término:
- Ciudad de Buenos Aires (CABA): Si bien algunos gremios minoritarios se adhieren, el gobierno porteño suele garantizar la apertura de escuelas con descuentos por día no trabajado, lo que divide el acatamiento.
- Mendoza: El SUTE Mendoza mantiene el reclamo, pero las normativas locales de «ítem aula» suelen amortiguar el impacto de la huelga en la presencialidad.
- San Juan: Los gremios locales (UDAP, UDA y AMET) evalúan el mandato de sus bases tras las últimas reuniones paritarias con el Gobierno Provincial, aunque la presión de la base docente hacia el paro es elevada.
- San Luis y La Pampa: Se mantienen en asambleas permanentes para decidir si la medida será de 24 o 48 horas.
Desde el Ministerio de Educación de la Nación se espera que la adhesión sea «dispar», mientras que desde CTERA advierten que si no hay respuestas concretas sobre el FONID y el presupuesto educativo, las medidas podrían profundizarse durante la primera semana de marzo.
<p>El mapa educativo nacional presenta una fractura ante el inicio del ciclo lectivo 2026. Mientras distritos como Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Salta confirmaron su adhesión total al paro de CTERA este lunes 2 de marzo, otras jurisdicciones como CABA y Mendoza mantienen negociaciones abiertas o han dictado conciliaciones para garantizar la presencialidad, configurando un escenario de inicio dispar.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Si usted pensaba que el mapa de Argentina era una unidad política sólida, el próximo lunes se va a dar cuenta de que se parece más a un tablero de «TEG» donde cada provincia juega su propia partida de supervivencia. Por un lado tenemos al «Bloque del No Inicio», liderado por Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, donde el lunes el único sonido que se escuchará en las escuelas será el del viento pasando entre los bancos vacíos. En estos distritos, los gremios tienen una sintonía tan fina con CTERA que si en la sede central estornudan, en Rosario y en La Plata ya están comprando pañuelos y cartulinas para las pancartas. Es el federalismo del conflicto: compartimos el mismo cielo, pero no el mismo calendario escolar.
Del otro lado están las provincias que juegan al «veremos», ese deporte nacional donde el Gobierno tira una oferta de último momento un domingo a las once de la noche y el gremio tiene que decidir si acepta o si se suma al paro mientras desayuna el lunes. En CABA y Mendoza, por ejemplo, siempre hay una mística de «acá las clases empiezan sí o sea», lo que genera esa envidia sana (o no tanto) en los padres de las provincias vecinas que ya están cancelando el transporte escolar. Al final, el mapa de adhesión parece un test de Rorschach: algunos ven una lucha federal por el salario digno y otros ven, simplemente, que el lunes se tienen que quedar en casa con los chicos inventando juegos para que no destruyan el living.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La adhesión al paro nacional docente convocado por CTERA para este lunes 2 de marzo no será uniforme en todo el país, lo que genera una fuerte incertidumbre en las familias. La medida de fuerza impactará con mayor dureza en aquellas provincias donde los gremios de base poseen una estructura histórica de alineación con la conducción nacional de Sonia Alesso.
Provincias con paro confirmado
En estos distritos, los sindicatos mayoritarios ya han ratificado que no habrá inicio de clases, rechazando las ofertas salariales locales o plegándose directamente al reclamo por la Paritaria Nacional:
- Buenos Aires: Los gremios del FUDB (SUTEBA y FEB a la cabeza) confirmaron el cese total.
- Santa Fe: AMSAFE y SADOP ratificaron la medida con movilizaciones regionales.
- Córdoba: La UEPC garantizó que las escuelas públicas permanecerán cerradas.
- Entre Ríos: AGMER se suma al plan de lucha nacional.
- Salta y Jujuy: ADP y CEDEMS confirmaron la huelga por 24 horas.
Distritos con inicio incierto o parcial
Por otro lado, existen jurisdicciones donde la situación se define minuto a minuto debido a conciliaciones obligatorias o negociaciones de último término:
- Ciudad de Buenos Aires (CABA): Si bien algunos gremios minoritarios se adhieren, el gobierno porteño suele garantizar la apertura de escuelas con descuentos por día no trabajado, lo que divide el acatamiento.
- Mendoza: El SUTE Mendoza mantiene el reclamo, pero las normativas locales de «ítem aula» suelen amortiguar el impacto de la huelga en la presencialidad.
- San Juan: Los gremios locales (UDAP, UDA y AMET) evalúan el mandato de sus bases tras las últimas reuniones paritarias con el Gobierno Provincial, aunque la presión de la base docente hacia el paro es elevada.
- San Luis y La Pampa: Se mantienen en asambleas permanentes para decidir si la medida será de 24 o 48 horas.
Desde el Ministerio de Educación de la Nación se espera que la adhesión sea «dispar», mientras que desde CTERA advierten que si no hay respuestas concretas sobre el FONID y el presupuesto educativo, las medidas podrían profundizarse durante la primera semana de marzo.
Si usted pensaba que el mapa de Argentina era una unidad política sólida, el próximo lunes se va a dar cuenta de que se parece más a un tablero de «TEG» donde cada provincia juega su propia partida de supervivencia. Por un lado tenemos al «Bloque del No Inicio», liderado por Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, donde el lunes el único sonido que se escuchará en las escuelas será el del viento pasando entre los bancos vacíos. En estos distritos, los gremios tienen una sintonía tan fina con CTERA que si en la sede central estornudan, en Rosario y en La Plata ya están comprando pañuelos y cartulinas para las pancartas. Es el federalismo del conflicto: compartimos el mismo cielo, pero no el mismo calendario escolar.
Del otro lado están las provincias que juegan al «veremos», ese deporte nacional donde el Gobierno tira una oferta de último momento un domingo a las once de la noche y el gremio tiene que decidir si acepta o si se suma al paro mientras desayuna el lunes. En CABA y Mendoza, por ejemplo, siempre hay una mística de «acá las clases empiezan sí o sea», lo que genera esa envidia sana (o no tanto) en los padres de las provincias vecinas que ya están cancelando el transporte escolar. Al final, el mapa de adhesión parece un test de Rorschach: algunos ven una lucha federal por el salario digno y otros ven, simplemente, que el lunes se tienen que quedar en casa con los chicos inventando juegos para que no destruyan el living.