En el marco de una jornada de alta intensidad política en Mar del Plata, se llevó a cabo la quinta edición de la Derecha Fest, un encuentro que reunió a los principales referentes del oficialismo y su militancia más activa. El evento, realizado en el balneario Horizonte, funcionó como termómetro de las fuertes tensiones internas que atraviesa el espacio de La Libertad Avanza de cara a la configuración electoral en la provincia de Buenos Aires.
El protagonismo de la noche recayó en Sergio «Tronco» Figliuolo, streamer y actual diputado nacional, quien fue impulsado por la agrupación Las Fuerzas del Cielo como posible candidato a la gobernación bonaerense. Según fuentes cercanas al sector que responde a Santiago Caputo, la figura de Figliuolo surge como una alternativa para bloquear la postulación de Sebastián Pareja, quien enfrentó un clima de abierta hostilidad durante su intervención en el escenario.
Internas y abucheos en el escenario
La tensión se hizo evidente cuando la diputada Lilia Lemoine, encargada de la animación junto a Figliuolo, solicitó un reconocimiento para Pareja. La respuesta del público, compuesto mayoritariamente por jóvenes militantes radicalizados, fue un gélido silencio seguido de insultos directos hacia el legislador. Ante los ataques, Pareja intentó calmar las aguas desde el atril expresando: «No se confundan muchachos, no se confundan. El enemigo no está adentro, el enemigo lo tenemos afuera».
Previamente, el ministro del Interior, Diego Santilli, también hizo uso de la palabra. A pesar de los elogios de Figliuolo, quien destacó que Santilli «se cargó la campaña al hombro» y recordó su emoción en el búnker electoral, el dirigente no logró sintonizar con los sectores de la militancia que exigen un «libertario puro» para los cargos ejecutivos de la provincia.
El cierre de Javier Milei y la «batalla cultural»
El cierre del evento estuvo a cargo del presidente Javier Milei, quien arribó al predio cerca de las 23:15 luego de asistir a una función teatral. En su discurso, el mandatario insistió en la importancia de la «batalla cultural» y reiteró sus críticas hacia los sectores opositores, a quienes volvió a identificar bajo la etiqueta de «comunistas».
“Se les está viniendo la noche a los zurdos”, afirmó Milei ante la audiencia, reforzando la retórica de su administración contra lo que define como una hegemonía cultural previa basada en el robo. El evento contó también con la participación de Agustín Laje, presidente de la fundación Faro, y el intendente local Guillermo Montenegro, consolidando a la «Derecha Fest» como el núcleo de coordinación de las fuerzas ultraconservadoras en el país.
<p>El presidente Javier Milei cerró la quinta edición de la «Derecha Fest» en Mar del Plata, un evento marcado por la fuerte interna bonaerense. Mientras la militancia de Las Fuerzas del Cielo impulsó la figura del diputado y streamer Sergio «Tronco» Figliuolo para la gobernación, dirigentes como Sebastián Pareja y Diego Santilli enfrentaron un clima de hostilidad y abucheos por parte de los sectores más radicalizados del espacio.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Si usted pensaba que las internas de Juntos por el Cambio eran un nido de caranchos, bienvenido a la «Derecha Fest», el evento donde el amor se mide por la cantidad de veces que podés pronunciar la palabra «zurdo» sin que se te trabe la lengua. La noche marplatense en el balneario Horizonte no solo tuvo el cierre estelar de Javier Milei —quien llegó con el envión de haber cantado con Fátima Florez, demostrando que su capacidad pulmonar es inversamente proporcional a su paciencia con el colectivismo—, sino que fue el escenario de una carnicería política con estética de hilo de X. Los muchachos de las banderas moradas, esos «celestiales» que parecen haber bajado directamente del despacho de Santiago Caputo para fiscalizar la pureza ideológica de cada asistente, decidieron que la moderación es para los débiles y que el nuevo ídolo de la hinchada es Sergio «Tronco» Figliuolo. El ex-Neura, ahora diputado, fue el animador de una fiesta donde pedir un aplauso para Sebastián Pareja fue un deporte de riesgo comparable a meterse en una jaula de leones con un bife de chorizo en el cuello.
Pobre Lilia Lemoine: intentó hacer de maestra de ceremonias y terminó probando el frío polar del público cuando mencionó a Pareja, quien fue recibido con una catarata de insultos tan creativa que haría sonrojar a un marinero del puerto marplatense. «No se confundan, muchachos», gritaba Pareja desde el atril, tratando de explicar que el enemigo está afuera, mientras los pibes de Las Fuerzas del Cielo le recordaban que para ellos el enemigo es cualquier cosa que huela a política tradicional de los últimos quince minutos. Incluso Diego Santilli, que subió al escenario con el aura de quien se «cargó la campaña al hombro», fue tratado con la indiferencia que se le reserva a un pariente lejano en una cena de Navidad. Los celestiales ya tienen su estrategia: usar a Tronco para bloquear a los «impuros» y convencer a Karina Milei de que el streamer es el único capaz de llevar la bandera del libertarismo puro en la Provincia, aprovechando que «El Jefe» tiene menos pulgas que un perro de porcelana cuando se trata de gente cercana al Triángulo de Hierro.
Entre discursos de Agustín Laje celebrando que el socialismo está en retirada y consignas que harían que un detector de odio explotara por sobrecarga, Milei subió a las 23.15 para confirmar que «se les viene la noche a los zurdos». En un ambiente que oscilaba entre una convención de gaming y un congreso de filosofía austríaca con esteroides, quedó claro que la batalla cultural ahora tiene una nueva interna: la de los que usan traje contra los que usan gorrita y estandarte. Mientras la UIA se preocupa por los caños y los vecinos de Huaco por el barro, en Mar del Plata la derecha se divierte con la nuestra… tirándose con todo lo que tiene a mano, confirmando que en el universo libertario, si no sos «puro», sos «chatarra».
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
En el marco de una jornada de alta intensidad política en Mar del Plata, se llevó a cabo la quinta edición de la Derecha Fest, un encuentro que reunió a los principales referentes del oficialismo y su militancia más activa. El evento, realizado en el balneario Horizonte, funcionó como termómetro de las fuertes tensiones internas que atraviesa el espacio de La Libertad Avanza de cara a la configuración electoral en la provincia de Buenos Aires.
El protagonismo de la noche recayó en Sergio «Tronco» Figliuolo, streamer y actual diputado nacional, quien fue impulsado por la agrupación Las Fuerzas del Cielo como posible candidato a la gobernación bonaerense. Según fuentes cercanas al sector que responde a Santiago Caputo, la figura de Figliuolo surge como una alternativa para bloquear la postulación de Sebastián Pareja, quien enfrentó un clima de abierta hostilidad durante su intervención en el escenario.
Internas y abucheos en el escenario
La tensión se hizo evidente cuando la diputada Lilia Lemoine, encargada de la animación junto a Figliuolo, solicitó un reconocimiento para Pareja. La respuesta del público, compuesto mayoritariamente por jóvenes militantes radicalizados, fue un gélido silencio seguido de insultos directos hacia el legislador. Ante los ataques, Pareja intentó calmar las aguas desde el atril expresando: «No se confundan muchachos, no se confundan. El enemigo no está adentro, el enemigo lo tenemos afuera».
Previamente, el ministro del Interior, Diego Santilli, también hizo uso de la palabra. A pesar de los elogios de Figliuolo, quien destacó que Santilli «se cargó la campaña al hombro» y recordó su emoción en el búnker electoral, el dirigente no logró sintonizar con los sectores de la militancia que exigen un «libertario puro» para los cargos ejecutivos de la provincia.
El cierre de Javier Milei y la «batalla cultural»
El cierre del evento estuvo a cargo del presidente Javier Milei, quien arribó al predio cerca de las 23:15 luego de asistir a una función teatral. En su discurso, el mandatario insistió en la importancia de la «batalla cultural» y reiteró sus críticas hacia los sectores opositores, a quienes volvió a identificar bajo la etiqueta de «comunistas».
“Se les está viniendo la noche a los zurdos”, afirmó Milei ante la audiencia, reforzando la retórica de su administración contra lo que define como una hegemonía cultural previa basada en el robo. El evento contó también con la participación de Agustín Laje, presidente de la fundación Faro, y el intendente local Guillermo Montenegro, consolidando a la «Derecha Fest» como el núcleo de coordinación de las fuerzas ultraconservadoras en el país.
Si usted pensaba que las internas de Juntos por el Cambio eran un nido de caranchos, bienvenido a la «Derecha Fest», el evento donde el amor se mide por la cantidad de veces que podés pronunciar la palabra «zurdo» sin que se te trabe la lengua. La noche marplatense en el balneario Horizonte no solo tuvo el cierre estelar de Javier Milei —quien llegó con el envión de haber cantado con Fátima Florez, demostrando que su capacidad pulmonar es inversamente proporcional a su paciencia con el colectivismo—, sino que fue el escenario de una carnicería política con estética de hilo de X. Los muchachos de las banderas moradas, esos «celestiales» que parecen haber bajado directamente del despacho de Santiago Caputo para fiscalizar la pureza ideológica de cada asistente, decidieron que la moderación es para los débiles y que el nuevo ídolo de la hinchada es Sergio «Tronco» Figliuolo. El ex-Neura, ahora diputado, fue el animador de una fiesta donde pedir un aplauso para Sebastián Pareja fue un deporte de riesgo comparable a meterse en una jaula de leones con un bife de chorizo en el cuello.
Pobre Lilia Lemoine: intentó hacer de maestra de ceremonias y terminó probando el frío polar del público cuando mencionó a Pareja, quien fue recibido con una catarata de insultos tan creativa que haría sonrojar a un marinero del puerto marplatense. «No se confundan, muchachos», gritaba Pareja desde el atril, tratando de explicar que el enemigo está afuera, mientras los pibes de Las Fuerzas del Cielo le recordaban que para ellos el enemigo es cualquier cosa que huela a política tradicional de los últimos quince minutos. Incluso Diego Santilli, que subió al escenario con el aura de quien se «cargó la campaña al hombro», fue tratado con la indiferencia que se le reserva a un pariente lejano en una cena de Navidad. Los celestiales ya tienen su estrategia: usar a Tronco para bloquear a los «impuros» y convencer a Karina Milei de que el streamer es el único capaz de llevar la bandera del libertarismo puro en la Provincia, aprovechando que «El Jefe» tiene menos pulgas que un perro de porcelana cuando se trata de gente cercana al Triángulo de Hierro.
Entre discursos de Agustín Laje celebrando que el socialismo está en retirada y consignas que harían que un detector de odio explotara por sobrecarga, Milei subió a las 23.15 para confirmar que «se les viene la noche a los zurdos». En un ambiente que oscilaba entre una convención de gaming y un congreso de filosofía austríaca con esteroides, quedó claro que la batalla cultural ahora tiene una nueva interna: la de los que usan traje contra los que usan gorrita y estandarte. Mientras la UIA se preocupa por los caños y los vecinos de Huaco por el barro, en Mar del Plata la derecha se divierte con la nuestra… tirándose con todo lo que tiene a mano, confirmando que en el universo libertario, si no sos «puro», sos «chatarra».