Riesgo epidemiológico: Los virus que estaban en juego en el caso de la científica argentina detenida

Redacción Cuyo News
7 min

La detención de la científica argentina Soledad Palameta Miller (36) en la ciudad de Campinas, Brasil, ha generado una profunda preocupación en la comunidad científica internacional. La investigadora, egresada de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), es el centro de una investigación federal tras ser detectada sustrayendo material biológico de alta peligrosidad de los laboratorios de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp).

Falla crítica en instalaciones de Nivel 3

El operativo, liderado por la Policía Federal de Brasil (PF), se desencadenó tras una denuncia interna de la propia institución educativa. Las muestras recuperadas pertenecen a laboratorios de Nivel de Bioseguridad 3 (NB3), instalaciones diseñadas específicamente para el manejo de agentes exóticos o nativos que pueden causar enfermedades potencialmente letales a través de la inhalación.

Según los peritajes iniciales, Palameta Miller habría aprovechado su cargo como investigadora posdoctoral para acceder a las áreas restringidas en horarios no habituales, evadiendo la normativa de seguridad que exige la presencia de al menos dos operarios en el manejo de estos patógenos. Además, se investiga un presunto fraude procesal, dado que se detectaron alteraciones en los registros de inventario de los viales para ocultar el faltante del material.

Riesgos epidemiológicos y legales

La extracción de estos agentes fuera de los protocolos de contención primaria representa un riesgo sanitario de magnitud incierta. Expertos en bioseguridad advierten que el transporte de virus de Categoría A en contenedores no estancos —como mochilas o bolsos comunes— anula la protección de la presión negativa del laboratorio, permitiendo una eventual dispersión aérea en espacios públicos. Entre los patógenos que usualmente albergan estos laboratorios se encuentran cepas de fiebre amarilla, hantavirus y tuberculosis multirresistente.

En el plano judicial, la situación de la científica es compleja:

  • Enfrenta cargos por hurto agravado y transporte ilegal de organismos, delitos que bajo la legislación brasileña pueden conllevar penas superiores a los 15 años de prisión.
  • Su esposo, de profesión médico veterinario, está siendo investigado para determinar si el destino del material era la experimentación clandestina en animales o la comercialización en el mercado negro.
  • Se han secuestrado diversos dispositivos electrónicos que están siendo peritados para determinar la existencia de cómplices o compradores.

Actualmente, Palameta Miller se encuentra bajo libertad provisional con la prohibición absoluta de abandonar territorio brasileño y la obligación de presentarse mensualmente ante el juzgado interviniente mientras la investigación continúa su curso.

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