El segundo ciclo de Marcelo Gallardo como entrenador de River Plate llegará a su conclusión este jueves en el estadio Monumental. El encuentro, correspondiente a la fecha 7 del Torneo Apertura, enfrentará al conjunto «Millonario» contra Banfield a partir de las 19.30, marcando la despedida definitiva del técnico más ganador en la historia de la institución.
Un presente deportivo insostenible
El entrenador, de 50 años, lideró la práctica de este lunes en el River Camp con un clima de evidente final de ciclo. La decisión se precipitó tras la derrota 1-0 ante Vélez Sarsfield el pasado fin de semana, un partido donde el equipo de Liniers mostró una superioridad táctica y física abrumadora, especialmente durante el primer tiempo.
Los números de esta segunda etapa han sido inusualmente magros para el estándar del club. La caída ante el conjunto de Liniers significó la tercera derrota al hilo en el certamen doméstico. Sin embargo, el dato que terminó por socavar la continuidad del proyecto es el balance reciente: River sufrió 13 tropiezos en los últimos 20 partidos disputados, una racha negativa que alejó al equipo de los puestos de vanguardia y agotó el margen de maniobra del cuerpo técnico.
El cierre de una etapa histórica
A pesar del presente irregular, se espera que el Estadio Monumental brinde una recepción especial a Gallardo, reconociendo su trayectoria global en el club. La dirigencia ya trabaja en la búsqueda de un sucesor para afrontar lo que resta del Torneo Apertura, mientras el plantel intenta asimilar el impacto de la salida de su referente máximo.
Gallardo se retira dejando un legado imborrable de su primer ciclo, aunque con la amargura de no haber podido replicar aquellos éxitos en esta vuelta. «El equipo recibirá a Banfield con el objetivo de cortar la racha negativa» y brindar una última alegría al entrenador que redefinió la identidad moderna de River Plate.
<p>Marcelo Gallardo finalizará su segundo ciclo como director técnico de River Plate este jueves frente a Banfield en el Estadio Monumental. Tras una racha negativa de tres derrotas consecutivas y un registro de 13 caídas en los últimos 20 encuentros, el entrenador de 50 años cerrará su etapa en el club de Núñez luego de la reciente derrota ante Vélez Sarsfield por el Torneo Apertura.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El «Napoleón» de Núñez parece haber encontrado su Waterloo en un fixture que últimamente le devuelve más disgustos que alegrías. Este jueves, el segundo ciclo de Marcelo Gallardo en River Plate bajará la persiana en un Monumental que se prepara para despedir a su máximo ídolo entre el agradecimiento eterno y el alivio de quien ve terminar una agonía futbolística. A los 50 años, el «Muñeco» descubrió que las segundas partes no solo son difíciles, sino que a veces vienen con un combo de 13 derrotas en 20 partidos, una estadística que ni el más pesimista de los hinchas de Boca se hubiera animado a soñar en sus mejores noches de insomnio. La práctica del lunes en el River Camp tuvo ese aroma a último día de clases, pero sin el cotillón: solo rostros serios tras una derrota ante Vélez donde el equipo fue tan inferior que por momentos parecía que el «Fortín» jugaba contra un grupo de entusiastas del running.
Lo cierto es que la mística se quedó sin batería y el aura de invencibilidad que Gallardo supo construir durante años terminó archivada en el mismo cajón que las tácticas que ya no funcionan. Tres caídas al hilo en el torneo local fueron el tiro de gracia para un ciclo que, en este retorno, se pareció más a un grandes éxitos cansado que al rugido revolucionario de la primera etapa. Contra Banfield, desde las 19.30, el Monumental vivirá una de esas tardes de sentimientos encontrados, donde la ovación al prócer se mezclará con el murmullo de una tribuna que ya no entiende por qué el arco de enfrente parece estar en otra zona horaria. Gallardo se va, quizás para recordar que a veces el mejor estado de una leyenda es el de estatua,(estarían evaluado si la venden por bronce) lejos del banco de suplentes donde la realidad no sabe de homenajes y los resultados te devoran sin pedirte el carnet de ídolo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El segundo ciclo de Marcelo Gallardo como entrenador de River Plate llegará a su conclusión este jueves en el estadio Monumental. El encuentro, correspondiente a la fecha 7 del Torneo Apertura, enfrentará al conjunto «Millonario» contra Banfield a partir de las 19.30, marcando la despedida definitiva del técnico más ganador en la historia de la institución.
Un presente deportivo insostenible
El entrenador, de 50 años, lideró la práctica de este lunes en el River Camp con un clima de evidente final de ciclo. La decisión se precipitó tras la derrota 1-0 ante Vélez Sarsfield el pasado fin de semana, un partido donde el equipo de Liniers mostró una superioridad táctica y física abrumadora, especialmente durante el primer tiempo.
Los números de esta segunda etapa han sido inusualmente magros para el estándar del club. La caída ante el conjunto de Liniers significó la tercera derrota al hilo en el certamen doméstico. Sin embargo, el dato que terminó por socavar la continuidad del proyecto es el balance reciente: River sufrió 13 tropiezos en los últimos 20 partidos disputados, una racha negativa que alejó al equipo de los puestos de vanguardia y agotó el margen de maniobra del cuerpo técnico.
El cierre de una etapa histórica
A pesar del presente irregular, se espera que el Estadio Monumental brinde una recepción especial a Gallardo, reconociendo su trayectoria global en el club. La dirigencia ya trabaja en la búsqueda de un sucesor para afrontar lo que resta del Torneo Apertura, mientras el plantel intenta asimilar el impacto de la salida de su referente máximo.
Gallardo se retira dejando un legado imborrable de su primer ciclo, aunque con la amargura de no haber podido replicar aquellos éxitos en esta vuelta. «El equipo recibirá a Banfield con el objetivo de cortar la racha negativa» y brindar una última alegría al entrenador que redefinió la identidad moderna de River Plate.
El «Napoleón» de Núñez parece haber encontrado su Waterloo en un fixture que últimamente le devuelve más disgustos que alegrías. Este jueves, el segundo ciclo de Marcelo Gallardo en River Plate bajará la persiana en un Monumental que se prepara para despedir a su máximo ídolo entre el agradecimiento eterno y el alivio de quien ve terminar una agonía futbolística. A los 50 años, el «Muñeco» descubrió que las segundas partes no solo son difíciles, sino que a veces vienen con un combo de 13 derrotas en 20 partidos, una estadística que ni el más pesimista de los hinchas de Boca se hubiera animado a soñar en sus mejores noches de insomnio. La práctica del lunes en el River Camp tuvo ese aroma a último día de clases, pero sin el cotillón: solo rostros serios tras una derrota ante Vélez donde el equipo fue tan inferior que por momentos parecía que el «Fortín» jugaba contra un grupo de entusiastas del running.
Lo cierto es que la mística se quedó sin batería y el aura de invencibilidad que Gallardo supo construir durante años terminó archivada en el mismo cajón que las tácticas que ya no funcionan. Tres caídas al hilo en el torneo local fueron el tiro de gracia para un ciclo que, en este retorno, se pareció más a un grandes éxitos cansado que al rugido revolucionario de la primera etapa. Contra Banfield, desde las 19.30, el Monumental vivirá una de esas tardes de sentimientos encontrados, donde la ovación al prócer se mezclará con el murmullo de una tribuna que ya no entiende por qué el arco de enfrente parece estar en otra zona horaria. Gallardo se va, quizás para recordar que a veces el mejor estado de una leyenda es el de estatua,(estarían evaluado si la venden por bronce) lejos del banco de suplentes donde la realidad no sabe de homenajes y los resultados te devoran sin pedirte el carnet de ídolo.