La actividad petrolera en las aguas que rodean las Islas Malvinas volvió a ubicarse en el centro de la disputa entre la Argentina y el Reino Unido. Mientras la británica Rockhopper Exploration mantiene el objetivo de iniciar la producción de petróleo del proyecto Sea Lion durante el primer trimestre de 2028, Borders & Southern Petroleum continúa buscando un socio estratégico para avanzar con Darwin, su descubrimiento de gas y condensado en la Cuenca Malvinas Sur.

Los movimientos empresariales coinciden con una profundización de la estrategia del Gobierno de Javier Milei para intentar impedir actividades hidrocarburíferas realizadas sin autorización argentina en los espacios marítimos vinculados con las islas. A comienzos de septiembre, el Ejecutivo reglamentó nuevos procedimientos sancionatorios mediante el Decreto 868/2026, que se apoya en la Ley 26.659 y contempla actuaciones contra personas o empresas involucradas en operaciones hidrocarburíferas que la Argentina considera no autorizadas.

Rockhopper sostiene el objetivo de producir en 2028

Rockhopper posee el 35% de Sea Lion y Navitas Petroleum controla el 65% restante y opera el proyecto. La compañía británica ratificó durante 2026 que la primera producción correspondiente al Northern Development Area Phase 1 continúa prevista para el primer trimestre de 2028, con el inicio de las perforaciones de desarrollo proyectado para comienzos de 2027.

«La obtención del primer petróleo en el NDA 1 sigue prevista para el primer trimestre de 2028», señaló el CEO de Rockhopper, Samuel Moody, al referirse al cronograma del desarrollo.

El esquema contempla el uso del Aoka Mizu, una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga, conocida en la industria como FPSO. Al mismo tiempo, Navitas avanzó con la adquisición de una segunda unidad, la OSX-1, destinada al denominado Central Development Area, con la intención de acelerar fases posteriores del desarrollo.

Rockhopper advirtió, sin embargo, que la adquisición de la segunda FPSO no garantiza por sí sola que la siguiente etapa pueda avanzar hacia una decisión final de inversión, ya que todavía deberán cumplirse distintas condiciones técnicas y financieras.

La compañía también difundió durante agosto una nueva evaluación independiente realizada por Netherland, Sewell & Associates (NSAI), con fecha efectiva al 31 de julio de 2026. El informe incorporó el desarrollo acelerado del Central Development Area y actualizó las estimaciones económicas y de recursos correspondientes a Sea Lion.

Argentina endureció su estrategia contra la explotación

La ratificación de los planes empresarios se produjo mientras el Gobierno argentino reforzaba las herramientas destinadas a actuar contra compañías involucradas en actividades hidrocarburíferas en la zona. El Decreto 868/2026 estableció procedimientos para determinar responsabilidades y prevé que los presuntos infractores puedan enfrentar sanciones contempladas por la Ley 26.659.

La normativa argentina prohíbe a personas físicas o jurídicas desarrollar o participar directa o indirectamente en actividades hidrocarburíferas sobre la plataforma continental sin autorización de las autoridades nacionales. También contempla inhabilitaciones que pueden extenderse entre cinco y veinte años.

La escalada sumó otro capítulo el 28 de septiembre, cuando el Gobierno anunció que iniciaría un arbitraje internacional contra el Reino Unido en relación con Sea Lion, mediante el mecanismo previsto por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. La Casa Rosada intimó a Londres para que adopte medidas destinadas a impedir el inicio o la continuidad de las actividades y anticipó que podría solicitar medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.

Rockhopper, por su parte, sostiene que las licencias bajo las que opera Navitas son válidas conforme al marco jurídico reconocido por el Reino Unido. La posición argentina es la contraria: considera que las actividades desarrolladas sin autorización nacional en esos espacios son ilegítimas y afectan derechos soberanos reivindicados por el país.

La controversia se desarrolla en el marco de la disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes. La Constitución argentina mantiene el reclamo de soberanía como un objetivo permanente e irrenunciable, mientras Londres administra actualmente las islas y reconoce a las autoridades locales como gobierno de un territorio británico de ultramar.

Darwin, el otro proyecto que busca avanzar

En paralelo con Sea Lion, Borders & Southern Petroleum continúa intentando incorporar un socio para el descubrimiento Darwin, ubicado en la Cuenca Malvinas Sur. La empresa mantiene una participación del 100% sobre sus licencias y concentra su estrategia en conseguir capital y capacidades técnicas para avanzar hacia una etapa de evaluación y posterior desarrollo.

Darwin fue descubierto en 2012 y está compuesto por dos bloques estructurales adyacentes, Darwin East y Darwin West. La compañía lo define como un descubrimiento de gas rico en condensado y sostiene que su desarrollo podría realizarse mediante un esquema por etapas.

Borders & Southern contrató al banco de inversión Houlihan Lokey para conducir el proceso de farm-out, mediante el cual busca sumar un socio que aporte financiamiento para las próximas etapas. La compañía ya había informado que el activo despertó interés entre potenciales participantes de la industria y mantiene como objetivo avanzar con Darwin hacia su comercialización.

De esta manera, los planes de Sea Lion y Darwin continúan avanzando en paralelo con una mayor ofensiva diplomática, administrativa y judicial de la Argentina. El cronograma empresario mantiene 2028 como fecha de referencia para el inicio de la producción de Sea Lion, mientras el Gobierno nacional intenta frenar esas operaciones mediante sanciones internas y mecanismos previstos en el derecho internacional.