
La edición 2025 de los Juegos Intercolegiales se convirtió en un escenario crucial para la Escuela Provincial de Árbitros (CASU), al integrar a más de un centenar de sus alumnos como jueces de campo. Esta participación activa, promovida por la Secretaría de Deportes, no solo robusteció la formación técnica de los futuros profesionales del arbitraje, sino que también les ofreció la oportunidad de realizar prácticas profesionales remuneradas, un factor diferencial que potencia el atractivo y la efectividad de la institución.
La posibilidad de obtener ingresos mientras se cursa el trayecto académico representa una de las grandes ventajas de este programa. Bajo una filosofía que privilegia el aprendizaje práctico, la totalidad de los partidos disputados en las diversas disciplinas de los Juegos Intercolegiales fue dirigida exclusivamente por los estudiantes del CASU, asegurando una inmersión completa en la dinámica real de la competencia.
Formación en el campo de juego: la mejor escuela
La convicción de que la experiencia directa es la base de la excelencia arbitral guio la participación de los alumnos. Al desempeñarse en situaciones de juego real, los jóvenes jueces no solo afianzaron sus conocimientos teóricos, sino que también desarrollaron habilidades de gestión de partido, toma de decisiones bajo presión y comunicación efectiva, aspectos esenciales para su futuro profesional.
Un despliegue numérico sin precedentes
La magnitud de su intervención se refleja en las estadísticas: los estudiantes arbitraron un total de 1250 partidos de fútbol, 560 encuentros de vóley y 480 partidos de handball. Para cubrir esta demanda, se organizó una rotación estratégica que incluyó a más de 40 árbitros especializados en fútbol, 30 en vóley y 25 en handball. Este sistema permitió garantizar la cobertura en todas las sedes y departamentos donde se desarrolló la competencia.
El esquema logístico demandó la movilización de casi 100 árbitros a lo largo y ancho de la provincia. Este despliegue garantizó una presencia constante y profesional en cada disciplina, multiplicando exponencialmente las oportunidades de práctica real para los futuros árbitros y consolidando el compromiso de la Escuela Provincial de Árbitros con la calidad y la experiencia formativa de sus estudiantes.
La Escuela Provincial de Árbitros (CASU) de San Juan tuvo un rol fundamental en los Juegos Intercolegiales 2025, donde más de un centenar de sus alumnos oficiaron como jueces de campo. Este programa de la Secretaría de Deportes permitió a los futuros profesionales del arbitraje obtener valiosa experiencia práctica remunerada, dirigiendo un total de 1250 partidos de fútbol, 560 de vóley y 480 de handball. La iniciativa consolidó un modelo formativo que integra el aprendizaje académico con el desempeño real en la competencia.
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La edición 2025 de los Juegos Intercolegiales se convirtió en un escenario crucial para la Escuela Provincial de Árbitros (CASU), al integrar a más de un centenar de sus alumnos como jueces de campo. Esta participación activa, promovida por la Secretaría de Deportes, no solo robusteció la formación técnica de los futuros profesionales del arbitraje, sino que también les ofreció la oportunidad de realizar prácticas profesionales remuneradas, un factor diferencial que potencia el atractivo y la efectividad de la institución.
La posibilidad de obtener ingresos mientras se cursa el trayecto académico representa una de las grandes ventajas de este programa. Bajo una filosofía que privilegia el aprendizaje práctico, la totalidad de los partidos disputados en las diversas disciplinas de los Juegos Intercolegiales fue dirigida exclusivamente por los estudiantes del CASU, asegurando una inmersión completa en la dinámica real de la competencia.
Formación en el campo de juego: la mejor escuela
La convicción de que la experiencia directa es la base de la excelencia arbitral guio la participación de los alumnos. Al desempeñarse en situaciones de juego real, los jóvenes jueces no solo afianzaron sus conocimientos teóricos, sino que también desarrollaron habilidades de gestión de partido, toma de decisiones bajo presión y comunicación efectiva, aspectos esenciales para su futuro profesional.
Un despliegue numérico sin precedentes
La magnitud de su intervención se refleja en las estadísticas: los estudiantes arbitraron un total de 1250 partidos de fútbol, 560 encuentros de vóley y 480 partidos de handball. Para cubrir esta demanda, se organizó una rotación estratégica que incluyó a más de 40 árbitros especializados en fútbol, 30 en vóley y 25 en handball. Este sistema permitió garantizar la cobertura en todas las sedes y departamentos donde se desarrolló la competencia.
El esquema logístico demandó la movilización de casi 100 árbitros a lo largo y ancho de la provincia. Este despliegue garantizó una presencia constante y profesional en cada disciplina, multiplicando exponencialmente las oportunidades de práctica real para los futuros árbitros y consolidando el compromiso de la Escuela Provincial de Árbitros con la calidad y la experiencia formativa de sus estudiantes.