Malvinas, fútbol y Mundial ’82: la increíble historia que no te contaron

Redacción Cuyo News
5 min
Cortito y conciso:

A 43 años del inicio de la Guerra de Malvinas, un repaso por cómo el fútbol argentino, con una AFA ya comandada por Grondona, siguió su curso durante el conflicto bélico. Ferro se consagró campeón del Nacional ’82, mientras la Selección de Menotti debutaba en el Mundial de España con la sombra de la guerra.

El fútbol argentino en tiempos de guerra: Malvinas y el campeonato del ’82

Un 2 de abril como hoy, pero de 1982, arrancaba la Guerra de Malvinas. Mientras la dictadura militar intentaba tapar el sol con un dedo, la pelota, como siempre, seguía girando. Y vaya si giró: se definió un torneo local, con Ferro campeón, y la Selección debutó en el Mundial de España ’82. Un panorama digno de una tragicomedia berreta, pero real como la piña de Tyson.

La pelota no se mancha, ¿o sí? El fútbol durante el conflicto

Mientras pibes argentinos, con menos recursos que Mostaza Merlo en un picado de potrero, se jugaban la vida en las islas, acá en el continente se cantaba el himno en las canchas y el que no saltaba era un inglés… como si fuera un partido de fútbol más. El fin de semana del desembarco, Central Norte le ganó a Mariano Moreno de Junín. Después se dieron resultados como el 3-3 entre Huracán y Boca, un insulso 0-0 entre River y Chicago, y el cruce entre Lanús y San Lorenzo en el Monumental por la B. ¿Se dan cuenta de la surrealidad? Era como ver a Bilardo dirigiendo al Barcelona: una locura.

Mientras Galtieri tiraba frases para la tribuna, como si fuera el Bambino Veira en conferencia de prensa, San Lorenzo empataba con Los Andes. El hundimiento del Belgrano coincidió con un triunfo de River ante Quilmes. Parecía que el fútbol vivía en una dimensión paralela, ajena al drama que se vivía en el sur. ¿Cómo entenderlo? Es más difícil que explicarle el offside a Mostaza.

Ferro campeón: El Verde que pintó de gloria el ’82

En una AFA ya manejada por la batuta de Don Julio, el Nacional ’82 se jugó con 32 equipos. River y Boca, sin figuras por la preparación para el Mundial, quedaron afuera en primera ronda, como si les hubiera agarrado un ataque de Papu Gómez. Ferro, con la mística del Timoteo, llegó a la final y la ganó contra Quilmes: un 0-0 en la ida y un 2-0 en Caballito que quedó en la historia grande del club. Un título tan épico como el gol de Maradona a los ingleses, pero sin tanta prensa.

España ’82: La celeste y blanca entre la euforia y la derrota

La Selección de Menotti se preparaba para el Mundial mientras estallaba la guerra. Doce días después del desembarco, Argentina empató con la URSS en un amistoso. Al llegar a España, los jugadores se dieron cuenta de la posta: la guerra no se estaba ganando. El debut mundialista, un día antes de la rendición en Malvinas, fue derrota contra Bélgica. Maradona, Passarella, Ramón Díaz y Kempes… todos juntos, y ni así. Fue como ver a Palermo errar tres penales en un partido: inexplicable.

La rendición llegó el 14 de junio y con ella, el fin de la dictadura. El mismo día que Argentina goleaba a Hungría 4 a 1 en el Mundial, con un doblete de Diego que hizo olvidar por un rato la tristeza. Omar De Felippe, ex combatiente y futuro DT, se enteró de la goleada en el barco que los traía de regreso al continente. Una muestra de cómo el fútbol, aun en los momentos más oscuros, puede ser un escape, una pequeña luz de esperanza en medio del caos.

«Desde que pisamos Malvinas no estuve al tanto de ningún campeonato, no importaba nada más. Me entero del Mundial cuando se firma la rendición…», contaba De Felippe, con la crudeza de quien vivió la guerra en carne propia. La Selección quedó eliminada en segunda ronda, pero esa historia ya es otra canción. Lo que quedó claro es que en el ’82, el fútbol y la guerra se cruzaron en un tango bizarro, una danza macabra entre la pasión popular y la tragedia nacional. Una historia que, a 43 años, sigue resonando en la memoria colectiva.

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