En 1982, durante la Guerra de Malvinas, dirigentes y jugadores de Boca y River propusieron la descabellada idea de jugar un Superclásico en las islas, como una muestra de «apoyo» a los soldados. La idea, digna de un sketch de Eber Ludueña, quedó en la nada ante el avance del conflicto.
La Guerra de Malvinas y el Superclásico que casi se juega en el fin del mundo
La Guerra de Malvinas, un capítulo doloroso en la historia argentina, no estuvo exenta de momentos surrealistas. Uno de ellos, que hoy recordamos a 40 años del inicio del conflicto, fue la propuesta de disputar un Superclásico entre Boca y River en las propias Islas Malvinas. La idea, tan descabellada como un penal pateado por Davo Xeneize, surgió tras un tibio empate 0-0 en La Bombonera, en un Torneo Nacional rebautizado con el pomposo nombre de «Soberanía Argentina en las Islas Malvinas».
En un contexto donde la información sobre la realidad del conflicto era escasa, la propuesta encontró eco en jugadores, dirigentes y allegados al fútbol. Parecía que el país entero se había contagiado de la fiebre patriótica del Chapulín Colorado y creía que un partido de fútbol podía cambiar el curso de la guerra.
«Para mí sería un orgullo y una satisfacción enorme salir a jugar un clásico en las Islas, pisando un suelo que por tantos años soñamos que fuera nuestro», declaró Eduardo Saporiti, de River, a la revista Goles. Carlos Córdoba, de Boca, no se quedó atrás: «Nosotros tenemos la verdad y pienso que ése podría ser nuestro mejor aporte». Uno se pregunta si realmente creían que con gambetas y goles iban a convencer a los ingleses de retirarse.
Presidentes de Boca y River apoyaron la idea
La cosa no quedó solo en palabras de jugadores. Los presidentes de ambos clubes, Martín Benito Noel (Boca) y Jorge Kiper (River), también se subieron al tren del despropósito. Noel lo consideró «un deber patriótico» para alegrar a los soldados, mientras que Kiper vio en el partido una forma de «prestar servicios al país». Si esto no es material para el Chiguire Bipolar, no sabemos qué lo es.
El Superclásico en Malvinas: una idea que se hundió más rápido que el Belgrano
Afortunadamente, la realidad se impuso a la fantasía. Las malas noticias que comenzaron a llegar desde el frente de batalla sepultaron la idea del Superclásico en Malvinas. La guerra, lejos de ser un escenario para un partido de fútbol, se convirtió en una tragedia que marcó a fuego la historia argentina. La propuesta, tan utópica como el campeonato de Deportivo Morón en Primera, quedó en el olvido, como un testimonio tragicómico de la desinformación y el delirio que reinaban en aquellos días.