La suspensión temporal de los contratos para transportar mineral desde Hualilán hasta la planta de Casposo encendió alarmas entre empresarios sanjuaninos, contratistas y proveedores de Calingasta. La decisión ya fue comunicada a las firmas adjudicatarias del servicio, aunque hasta el momento no existe una explicación oficial por parte de la compañía sobre los motivos concretos detrás del parate.

La medida impacta sobre empresas que habían resultado ganadoras de una licitación lanzada por Golden Mining S.A. para trasladar mineral desde el proyecto ubicado en Ullum hacia la planta de procesamiento de Casposo, en Calingasta. El contrato contemplaba una duración de tres años, una inversión de más de 27.400 millones de pesos y el transporte de unas 720.000 toneladas de roca mineralizada.

Del festejo por los primeros envíos al freno inesperado

El 23 de febrero de este año se produjo uno de los hitos más celebrados por el sector minero provincial: la salida de los primeros camiones con mineral desde Hualilán hacia Casposo. La escena fue presentada como el inicio de una nueva etapa productiva para San Juan y recibió el respaldo de empresarios y autoridades provinciales.

Sin embargo, apenas meses después, la situación cambió de manera abrupta. Según distintas fuentes vinculadas al proyecto, las empresas transportistas recibieron la notificación de que sus contratos quedaban suspendidos mientras la compañía revisa aspectos técnicos fundamentales de la operación.

La ley del mineral, en el centro de las dudas

La principal explicación que circula en el sector apunta a una revisión de la denominada «ley del mineral», es decir, la concentración de metal valioso presente en cada tonelada de roca extraída.

La ley constituye uno de los indicadores más importantes de cualquier emprendimiento minero porque determina la viabilidad económica del proyecto, los métodos de extracción, los costos operativos y la rentabilidad final. Una variación significativa en esos cálculos puede modificar por completo la planificación productiva.

De acuerdo con trascendidos empresariales, nuevos directivos incorporados recientemente a Challenger Gold habrían ordenado rehacer cálculos técnicos vinculados a esa variable. La revisión habría derivado en la decisión de pausar temporalmente el transporte hacia Casposo mientras se redefine cuál será el esquema operativo más rentable.

Lo que todavía no fue aclarado oficialmente es qué magnitud tiene la diferencia detectada ni por qué esa revisión se produce después del inicio de la producción y del traslado de mineral. Tampoco se informó cuánto tiempo podría extenderse la suspensión.

El desembarco de nuevas autoridades y el cambio de rumbo

Dentro de la compañía, las versiones señalan que las decisiones fueron impulsadas por el presidente no ejecutivo de Challenger Gold, Peter Marrone, y por Yohann Bouchard, recientemente incorporado como director de Operaciones.

Ambos ejecutivos llegaron a una estructura empresarial que tiene como principal accionista al empresario argentino Eduardo Elsztain, quien consolidó durante los últimos años posiciones de control tanto en Casposo como en Hualilán.

Según trascendió, la nueva conducción técnica considera necesario redefinir parámetros productivos antes de continuar con el procesamiento del material extraído en Ullum.

Empresas locales y proveedores, a la espera de respuestas

La incertidumbre generada por la suspensión ya comenzó a sentirse entre las firmas sanjuaninas contratadas para el transporte y entre proveedores de Calingasta que habían encontrado en este movimiento una fuente de actividad económica.

Desde el sector destacan que los contratos no fueron cancelados sino suspendidos, una diferencia relevante desde el punto de vista jurídico. Sin embargo, para las empresas involucradas persiste la principal incógnita: cuándo se retomará la operación y bajo qué condiciones.

Por ahora, la expectativa está puesta en las conclusiones que surjan de la revisión técnica ordenada por la nueva conducción. Mientras tanto, el proyecto que hace pocas semanas celebraba el inicio de la producción de doré enfrenta una etapa de replanteos que abre interrogantes sobre el alcance real de los cambios y sobre el impacto que podrían tener en la economía vinculada a la actividad minera provincial.