El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer este miércoles que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba del 2,9% en enero de 2026. Este registro confirma una tendencia alcista que se extiende por ocho meses consecutivos y sitúa la inflación interanual en el 32,4%, el valor mensual más alto desde marzo del año pasado.
La difusión de estos datos ocurre bajo un clima de fuerte tensión institucional tras la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del organismo. La dimisión fue motivada por la decisión del Poder Ejecutivo de postergar la implementación de una nueva metodología de medición, basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018, la cual debía entrar en vigencia este mes para reemplazar a la canasta actual, cuyos datos datan de 2004/2005.
Radiografía de los aumentos: Alimentos al frente
El rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas fue el que mayor presión ejerció sobre el índice general, con un incremento del 4,7%, situándose casi dos puntos por encima del promedio mensual. Dentro de este sector, los productos estacionales mostraron variaciones críticas:
- Tomate redondo: +92,6%
- Naranja: +30,1%
- Papa: +29,6%
- Lechuga: +21,1%
Otros sectores con subas relevantes fueron Restaurantes y hoteles (4,1%) y Comunicación (3,6%). Por el contrario, el rubro Prendas de vestir y calzado fue el único en terreno negativo, con una deflación del -0,5% debido a la recesión.
El conflicto por la metodología
La salida de Lavagna dejó al descubierto diferencias de criterios con el Ministerio de Economía. El ministro Luis Caputo sostuvo que el cambio metodológico debe realizarse cuando la desinflación esté «totalmente consolidada». El argumento oficial sugiere que la nueva fórmula, que otorga mayor peso a los servicios públicos y menor a los alimentos, podría haber arrojado un índice más elevado debido a la reciente quita de subsidios tarifarios.
No obstante, analistas privados advierten sobre un fenómeno de «inflación reprimida». Según informes del mercado, la inflación de 2025 bajo la nueva metodología habría sido del 33,6%, superior al 31,5% oficial, evidenciando el impacto de las tarifas eléctricas y de gas que acumulan un 52% de aumento anual.
Línea de pobreza y proyecciones
Un dato alarmante es el costo de la Canasta Básica Total (CBT): una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en enero aproximadamente $980.000 para no ser considerada pobre. Este valor representa un salto del 3,1% respecto al mes anterior, superando la inflación general.
De cara al futuro, el mercado observa con preocupación el mes de marzo, donde los aumentos en Educación y artículos de librería por el inicio del ciclo lectivo volverán a presionar el índice, desafiando las metas de convergencia inflacionaria planteadas por el Gobierno nacional.
<p>El Indec informó que la inflación de enero de 2026 alcanzó el 2,9%, acumulando un 32,4% interanual y marcando ocho meses de subas consecutivas. El dato se conoció tras la renuncia de Marco Lavagna, vinculada a la suspensión de una nueva metodología de medición. Alimentos lideró los aumentos con un 4,7%, mientras que una familia tipo requirió $980.000 para no ser pobre.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos al mes donde el tomate decidió que tiene más valor que un lingote de oro y la lechuga cotiza como acción de empresa tecnológica. El Indec nos regaló un 2,9% de inflación para enero, un número que parece inofensivo hasta que intentás hacer una ensalada y te das cuenta de que el tomate redondo subió un 92,6%. Básicamente, hoy es más barato decorar la casa con rubíes que ponerle rodajas de tomate a un sándwich. La gestión del organismo quedó en medio de un sismo institucional con la salida de Marco Lavagna, quien aparentemente se cansó de explicar que la canasta de consumo que usamos es tan vieja que todavía incluye el alquiler de películas en el videoclub y pilas para el walkman. El Ejecutivo decidió que actualizar la metodología era «inoportuno», lo que en criollo significa: «si medimos bien, el número nos da tanto miedo que no dormimos más».
Mientras tanto, el ministro Caputo dice que hay que esperar a que la desinflación esté «consolidada», una frase que suena muy linda hasta que ves que Alimentos y Bebidas subió casi el doble que el índice general. Con una inflación interanual del 32,4%, estamos en esa fase del romance con el modelo económico donde ya empezamos a sospechar que nos están ocultando cosas. Los analistas dicen que si usáramos la canasta nueva, el número real sería un cachetazo mayor por culpa de las tarifas eléctricas que están más calientes que el asfalto a las dos de la tarde. Para coronar el brindis con agua de la canilla, una familia tipo necesitó casi un millón de pesos para no ser pobre en enero. Sí, leyó bien, hoy para ser clase media necesitás un sueldo de jeque árabe o encontrar un tesoro enterrado en el patio. Pero no se preocupen, que en marzo arranca el colegio y los útiles escolares prometen hacer que este 2,9% parezca un tierno recuerdo de infancia.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer este miércoles que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba del 2,9% en enero de 2026. Este registro confirma una tendencia alcista que se extiende por ocho meses consecutivos y sitúa la inflación interanual en el 32,4%, el valor mensual más alto desde marzo del año pasado.
La difusión de estos datos ocurre bajo un clima de fuerte tensión institucional tras la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del organismo. La dimisión fue motivada por la decisión del Poder Ejecutivo de postergar la implementación de una nueva metodología de medición, basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018, la cual debía entrar en vigencia este mes para reemplazar a la canasta actual, cuyos datos datan de 2004/2005.
Radiografía de los aumentos: Alimentos al frente
El rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas fue el que mayor presión ejerció sobre el índice general, con un incremento del 4,7%, situándose casi dos puntos por encima del promedio mensual. Dentro de este sector, los productos estacionales mostraron variaciones críticas:
- Tomate redondo: +92,6%
- Naranja: +30,1%
- Papa: +29,6%
- Lechuga: +21,1%
Otros sectores con subas relevantes fueron Restaurantes y hoteles (4,1%) y Comunicación (3,6%). Por el contrario, el rubro Prendas de vestir y calzado fue el único en terreno negativo, con una deflación del -0,5% debido a la recesión.
El conflicto por la metodología
La salida de Lavagna dejó al descubierto diferencias de criterios con el Ministerio de Economía. El ministro Luis Caputo sostuvo que el cambio metodológico debe realizarse cuando la desinflación esté «totalmente consolidada». El argumento oficial sugiere que la nueva fórmula, que otorga mayor peso a los servicios públicos y menor a los alimentos, podría haber arrojado un índice más elevado debido a la reciente quita de subsidios tarifarios.
No obstante, analistas privados advierten sobre un fenómeno de «inflación reprimida». Según informes del mercado, la inflación de 2025 bajo la nueva metodología habría sido del 33,6%, superior al 31,5% oficial, evidenciando el impacto de las tarifas eléctricas y de gas que acumulan un 52% de aumento anual.
Línea de pobreza y proyecciones
Un dato alarmante es el costo de la Canasta Básica Total (CBT): una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en enero aproximadamente $980.000 para no ser considerada pobre. Este valor representa un salto del 3,1% respecto al mes anterior, superando la inflación general.
De cara al futuro, el mercado observa con preocupación el mes de marzo, donde los aumentos en Educación y artículos de librería por el inicio del ciclo lectivo volverán a presionar el índice, desafiando las metas de convergencia inflacionaria planteadas por el Gobierno nacional.
Bienvenidos al mes donde el tomate decidió que tiene más valor que un lingote de oro y la lechuga cotiza como acción de empresa tecnológica. El Indec nos regaló un 2,9% de inflación para enero, un número que parece inofensivo hasta que intentás hacer una ensalada y te das cuenta de que el tomate redondo subió un 92,6%. Básicamente, hoy es más barato decorar la casa con rubíes que ponerle rodajas de tomate a un sándwich. La gestión del organismo quedó en medio de un sismo institucional con la salida de Marco Lavagna, quien aparentemente se cansó de explicar que la canasta de consumo que usamos es tan vieja que todavía incluye el alquiler de películas en el videoclub y pilas para el walkman. El Ejecutivo decidió que actualizar la metodología era «inoportuno», lo que en criollo significa: «si medimos bien, el número nos da tanto miedo que no dormimos más».
Mientras tanto, el ministro Caputo dice que hay que esperar a que la desinflación esté «consolidada», una frase que suena muy linda hasta que ves que Alimentos y Bebidas subió casi el doble que el índice general. Con una inflación interanual del 32,4%, estamos en esa fase del romance con el modelo económico donde ya empezamos a sospechar que nos están ocultando cosas. Los analistas dicen que si usáramos la canasta nueva, el número real sería un cachetazo mayor por culpa de las tarifas eléctricas que están más calientes que el asfalto a las dos de la tarde. Para coronar el brindis con agua de la canilla, una familia tipo necesitó casi un millón de pesos para no ser pobre en enero. Sí, leyó bien, hoy para ser clase media necesitás un sueldo de jeque árabe o encontrar un tesoro enterrado en el patio. Pero no se preocupen, que en marzo arranca el colegio y los útiles escolares prometen hacer que este 2,9% parezca un tierno recuerdo de infancia.