Durante el año 2025, la Dirección de Recursos Humanos del Ministerio de Economía, Finanzas y Hacienda de la provincia de San Juan implementó un ambicioso programa de capacitación, enmarcado en su Plan Estratégico de Capacitación. La iniciativa tuvo como propósito fundamental la profesionalización del empleo público y el fortalecimiento de las competencias de los trabajadores del Estado provincial, delineando un sendero hacia una administración más eficiente y orientada al servicio.
Un plan con visión estratégica
La propuesta se estructuró sobre una planificación integral que priorizó tres ejes cardinales. En primer lugar, se buscó optimizar la atención al ciudadano, dotando a los agentes de herramientas avanzadas en experiencia del usuario y calidad de servicio. En segundo término, se enfocó en robustecer las capacidades de conducción y gestión de los responsables de reparticiones, consolidando liderazgos dentro de la estructura administrativa. Finalmente, se trabajó en la consolidación de una administración financiera moderna y eficiente, a través de una formación actualizada en presupuesto, control y finanzas públicas, pilares esenciales para la gestión de los recursos estatales.
Para asegurar la máxima calidad académica de las propuestas, la Dirección de Recursos Humanos estableció convenios de cooperación con instituciones de prestigio como la Universidad Católica de Cuyo y la Universidad Nacional de La Plata. Esta articulación permitió diseñar contenidos especializados y garantizar estándares de excelencia en cada una de las instancias formativas ofrecidas.
Impacto y diversificación en la formación
A lo largo del año, las acciones de capacitación alcanzaron a más de 5.000 agentes de la Administración Pública Provincial, acumulando un total superior a las 2.000 horas de formación. El plan se caracterizó por su flexibilidad, combinando modalidades presenciales, clases virtuales sincrónicas y cursos autogestionados, facilitando así el acceso y la participación de trabajadores de diversos organismos y localidades de la provincia.
Entre las ofertas más destacadas figuraron la Diplomatura en Administración Financiera, los programas de Liderazgo Estratégico, los cursos de Experiencia del Usuario y Atención Ciudadana, y la capacitación en Evaluación Social de Proyectos de Inversión Gubernamental. A estas se sumaron talleres de Finanzas Públicas, formaciones en herramientas digitales, Gestión de Personal, así como capacitaciones cruciales en Primeros Auxilios, Higiene y Seguridad Laboral.
Es importante resaltar la inclusión de instancias formativas en el marco de la Ley Micaela y con perspectiva de género, un paso decisivo que reafirma el compromiso del Estado provincial con la igualdad, la inclusión y la construcción de entornos laborales más justos y respetuosos, en línea con las demandas sociales actuales.
El conjunto de estas acciones, complementadas con propuestas diseñadas para atender necesidades específicas de cada organismo, posicionó a la Dirección de Recursos Humanos como un motor clave en la modernización del empleo público. De esta manera, se contribuye activamente a la edificación de un Estado más competente, profesional y genuinamente orientado al servicio de todos los sanjuaninos.
La Dirección de Recursos Humanos del Ministerio de Economía, Finanzas y Hacienda de San Juan desplegó en 2025 un ambicioso programa de capacitación para el empleo público provincial. La iniciativa, que involucró a más de 5.000 agentes y superó las 2.000 horas de formación, se enfocó en tres ejes centrales: optimización de la atención ciudadana, fortalecimiento del liderazgo y modernización de la gestión financiera. Con el respaldo de convenios universitarios, el plan abarcó desde diplomaturas especializadas hasta cursos en Ley Micaela, consolidando el compromiso estatal con la profesionalización y la eficiencia al servicio de los sanjuaninos.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El objetivo, claro, era ni más ni menos que «profesionalizar el empleo público». Como si hasta ahora la administración provincial se manejara con post-its y buena voluntad, los muchachos se lanzaron a fortalecer las «competencias» de los trabajadores, no sea cosa que algún ciudadano se nos escape sin ser atendido con un Power Point de fondo.
Se dividió el asunto en tres ejes, porque todo lo serio lleva ejes: mejorar la atención (para que la gente no huya despavorida), potenciar el liderazgo (porque un buen líder te convence hasta de que el lunes es divertido), y modernizar la administración financiera (¡por favor, que este punto sí funcione!). Para esto, se asociaron con la Católica de Cuyo y la Nacional de La Plata, porque la excelencia académica no es chiste y, seamos honestos, siempre queda mejor decir «diplomatura universitaria» que «curso de fin de semana».
Más de 5.000 agentes «iluminados» con más de 2.000 horas de formación. Un esfuerzo titánico para, esperamos, evitar que el trámite de la pensión demore más que la construcción del Obelisco. Y sí, claro, hubo Ley Micaela, porque un San Juan sin perspectiva de género sería como un asado sin chimichurri: una herejía moderna. En fin, un despliegue para que el Estado sea más eficiente. Ya saben, la eterna promesa.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Durante el año 2025, la Dirección de Recursos Humanos del Ministerio de Economía, Finanzas y Hacienda de la provincia de San Juan implementó un ambicioso programa de capacitación, enmarcado en su Plan Estratégico de Capacitación. La iniciativa tuvo como propósito fundamental la profesionalización del empleo público y el fortalecimiento de las competencias de los trabajadores del Estado provincial, delineando un sendero hacia una administración más eficiente y orientada al servicio.
Un plan con visión estratégica
La propuesta se estructuró sobre una planificación integral que priorizó tres ejes cardinales. En primer lugar, se buscó optimizar la atención al ciudadano, dotando a los agentes de herramientas avanzadas en experiencia del usuario y calidad de servicio. En segundo término, se enfocó en robustecer las capacidades de conducción y gestión de los responsables de reparticiones, consolidando liderazgos dentro de la estructura administrativa. Finalmente, se trabajó en la consolidación de una administración financiera moderna y eficiente, a través de una formación actualizada en presupuesto, control y finanzas públicas, pilares esenciales para la gestión de los recursos estatales.
Para asegurar la máxima calidad académica de las propuestas, la Dirección de Recursos Humanos estableció convenios de cooperación con instituciones de prestigio como la Universidad Católica de Cuyo y la Universidad Nacional de La Plata. Esta articulación permitió diseñar contenidos especializados y garantizar estándares de excelencia en cada una de las instancias formativas ofrecidas.
Impacto y diversificación en la formación
A lo largo del año, las acciones de capacitación alcanzaron a más de 5.000 agentes de la Administración Pública Provincial, acumulando un total superior a las 2.000 horas de formación. El plan se caracterizó por su flexibilidad, combinando modalidades presenciales, clases virtuales sincrónicas y cursos autogestionados, facilitando así el acceso y la participación de trabajadores de diversos organismos y localidades de la provincia.
Entre las ofertas más destacadas figuraron la Diplomatura en Administración Financiera, los programas de Liderazgo Estratégico, los cursos de Experiencia del Usuario y Atención Ciudadana, y la capacitación en Evaluación Social de Proyectos de Inversión Gubernamental. A estas se sumaron talleres de Finanzas Públicas, formaciones en herramientas digitales, Gestión de Personal, así como capacitaciones cruciales en Primeros Auxilios, Higiene y Seguridad Laboral.
Es importante resaltar la inclusión de instancias formativas en el marco de la Ley Micaela y con perspectiva de género, un paso decisivo que reafirma el compromiso del Estado provincial con la igualdad, la inclusión y la construcción de entornos laborales más justos y respetuosos, en línea con las demandas sociales actuales.
El conjunto de estas acciones, complementadas con propuestas diseñadas para atender necesidades específicas de cada organismo, posicionó a la Dirección de Recursos Humanos como un motor clave en la modernización del empleo público. De esta manera, se contribuye activamente a la edificación de un Estado más competente, profesional y genuinamente orientado al servicio de todos los sanjuaninos.
El objetivo, claro, era ni más ni menos que «profesionalizar el empleo público». Como si hasta ahora la administración provincial se manejara con post-its y buena voluntad, los muchachos se lanzaron a fortalecer las «competencias» de los trabajadores, no sea cosa que algún ciudadano se nos escape sin ser atendido con un Power Point de fondo.
Se dividió el asunto en tres ejes, porque todo lo serio lleva ejes: mejorar la atención (para que la gente no huya despavorida), potenciar el liderazgo (porque un buen líder te convence hasta de que el lunes es divertido), y modernizar la administración financiera (¡por favor, que este punto sí funcione!). Para esto, se asociaron con la Católica de Cuyo y la Nacional de La Plata, porque la excelencia académica no es chiste y, seamos honestos, siempre queda mejor decir «diplomatura universitaria» que «curso de fin de semana».
Más de 5.000 agentes «iluminados» con más de 2.000 horas de formación. Un esfuerzo titánico para, esperamos, evitar que el trámite de la pensión demore más que la construcción del Obelisco. Y sí, claro, hubo Ley Micaela, porque un San Juan sin perspectiva de género sería como un asado sin chimichurri: una herejía moderna. En fin, un despliegue para que el Estado sea más eficiente. Ya saben, la eterna promesa.