El inicio de la temporada estival de 2026 en Mar del Plata ha arrojado cifras alentadoras para la industria del espectáculo. Según los primeros relevamientos difundidos por la empresa Multiteatro, la afluencia de público a las salas ha superado las expectativas iniciales, marcando un comienzo de año con salas llenas y una recepción entusiasta por parte de los turistas. “Varias compañías contentas en Mar del Plata en estas primeras horas de la nueva temporada. Nuevamente, el turismo ratifica su elección por la actividad teatral en esa ciudad, en el inicio de cada año”, señaló la firma a través de sus canales oficiales.
El hito de Carlos Rottemberg y los «Precios Amigables»
Esta temporada posee un carácter especial para el productor Carlos Rottemberg, quien celebra su 48º aniversario consecutivo de presencia en la ciudad balnearia. Con una estructura consolidada de seis salas de su propiedad —Atlas, América, Mar del Plata, Neptuno, Bristol y Lido—, el empresario ha apostado por una política de accesibilidad denominada «Precios Amigables». Bajo esta premisa, se ha garantizado un sector de la platea en todos sus teatros a un valor de 35.000 pesos, costo que permanecerá inalterable durante todo el período veraniego.
La estrategia busca fomentar la asistencia masiva en un contexto donde el consumo cultural compite con otros gastos vacacionales. La venta de localidades se gestiona a través del sistema Plateanet, permitiendo a los espectadores asegurar su lugar en una de las carteleras más competitivas de la última década.
Una cartelera diversa con figuras de renombre
La propuesta teatral para este verano se compone de ocho títulos que abarcan desde el musical hasta la comedia dramática. Entre las obras más destacadas se encuentran:
- La cena de los tontos: Una de las apuestas fuertes en el Teatro Neptuno, protagonizada por Martín Bossi, Gustavo Bermúdez y Laurita Fernández.
- Pretty Woman: La versión musical de la famosa película, encabezada por Florencia Peña y Juan Ingaramo.
- Quién es quién: Comedia que reúne a Soledad Silveyra, Damián de Santo y Julieta Ortega.
- Toc Toc: El fenómeno de taquilla que continúa su histórico recorrido en la cartelera marplatense.
La oferta se completa con piezas como «Made in Lanús», protagonizada por Alberto Ajaka y Malena Solda; «Sex, la obra», de José María Muscari; «Una clase especial», con Agustín “Soy Rada” Aristarán; y «Chanta», que cuenta con la actuación de Martín Seefeld. Con esta diversidad de géneros, Mar del Plata reafirma su posición como la capital nacional del teatro durante el verano, manteniendo una tradición que combina el prestigio artístico con el éxito comercial.
<p>La temporada teatral 2026 en Mar del Plata registra un balance altamente positivo en sus primeros días, consolidando la elección del turismo por los espectáculos en vivo. Carlos Rottemberg celebra 48 años ininterrumpidos en la ciudad con una cartelera de ocho obras y la implementación de «Precios Amigables», garantizando localidades a 35.000 pesos en todas sus salas para fomentar el acceso al público.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos a Mar del Plata, la ciudad donde el concepto de «vacaciones» implica pelearse por un centímetro cuadrado de arena húmeda durante el día y encerrarse en una sala oscura a ver a famosos bajo el aire acondicionado durante la noche. Carlos Rottemberg, un hombre que tiene más temporadas en La Feliz que arena los zapatos de un turista promedio, ha vuelto a demostrar que el teatro es el único refugio seguro ante la amenaza inminente de los churros recalentados y el viento sudeste que te lija la córnea. Según el balance oficial de Multiteatro, las compañías están más felices que un vendedor de protectores solares en pleno enero, ratificando que el argentino promedio, si tiene que elegir entre comer o ver a Martín Bossi haciendo de tonto, siempre optará por la catarsis colectiva que solo una platea a oscuras puede ofrecer.
En este 2026, Rottemberg celebra su aniversario número 48, lo cual estadísticamente significa que ha sobrevivido a más crisis económicas que cualquier manual de historia moderna. Su estrategia para este año es la iniciativa de los «Precios Amigables», con entradas a 35.000 pesos; un valor que, al ritmo de nuestra economía, para mediados de febrero probablemente equivalga al precio de un alfajor de chocolate o a un viaje en colectivo de tres paradas. Mantener ese precio fijo durante todo el verano es un acto de heroísmo civil o una apuesta de casino de alto riesgo, pero allí están las salas del complejo Atlas, América y Neptuno, funcionando como embajadas del entretenimiento en una ciudad que parece diseñada para poner a prueba los nervios de cualquier familia tipo.
La cartelera es un despliegue de nombres que uno siente que conoce desde el jardín de infantes. Tenemos desde el musical de «Pretty Woman» con Florencia Peña —porque si hay un género que Mar del Plata domina es el de transformar clásicos de Hollywood en experiencias bonaerenses— hasta el eterno «Toc Toc», una obra que se ha mantenido en cartelera durante tanto tiempo que los actores originales probablemente ya estén tramitando la jubilación en el mismo escenario. Entre comedias de enredos y la propuesta de Muscari, la oferta teatral de este año parece un buffet libre donde el espectador consume cultura con la misma voracidad con la que ataca un tenedor libre en la Avenida Colón. Al final del día, el teatro en Mar del Plata no es solo arte; es el mecanismo de supervivencia que nos permite creer que, mientras haya una marquesina encendida, el mundo todavía tiene un poco de sentido.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El inicio de la temporada estival de 2026 en Mar del Plata ha arrojado cifras alentadoras para la industria del espectáculo. Según los primeros relevamientos difundidos por la empresa Multiteatro, la afluencia de público a las salas ha superado las expectativas iniciales, marcando un comienzo de año con salas llenas y una recepción entusiasta por parte de los turistas. “Varias compañías contentas en Mar del Plata en estas primeras horas de la nueva temporada. Nuevamente, el turismo ratifica su elección por la actividad teatral en esa ciudad, en el inicio de cada año”, señaló la firma a través de sus canales oficiales.
El hito de Carlos Rottemberg y los «Precios Amigables»
Esta temporada posee un carácter especial para el productor Carlos Rottemberg, quien celebra su 48º aniversario consecutivo de presencia en la ciudad balnearia. Con una estructura consolidada de seis salas de su propiedad —Atlas, América, Mar del Plata, Neptuno, Bristol y Lido—, el empresario ha apostado por una política de accesibilidad denominada «Precios Amigables». Bajo esta premisa, se ha garantizado un sector de la platea en todos sus teatros a un valor de 35.000 pesos, costo que permanecerá inalterable durante todo el período veraniego.
La estrategia busca fomentar la asistencia masiva en un contexto donde el consumo cultural compite con otros gastos vacacionales. La venta de localidades se gestiona a través del sistema Plateanet, permitiendo a los espectadores asegurar su lugar en una de las carteleras más competitivas de la última década.
Una cartelera diversa con figuras de renombre
La propuesta teatral para este verano se compone de ocho títulos que abarcan desde el musical hasta la comedia dramática. Entre las obras más destacadas se encuentran:
- La cena de los tontos: Una de las apuestas fuertes en el Teatro Neptuno, protagonizada por Martín Bossi, Gustavo Bermúdez y Laurita Fernández.
- Pretty Woman: La versión musical de la famosa película, encabezada por Florencia Peña y Juan Ingaramo.
- Quién es quién: Comedia que reúne a Soledad Silveyra, Damián de Santo y Julieta Ortega.
- Toc Toc: El fenómeno de taquilla que continúa su histórico recorrido en la cartelera marplatense.
La oferta se completa con piezas como «Made in Lanús», protagonizada por Alberto Ajaka y Malena Solda; «Sex, la obra», de José María Muscari; «Una clase especial», con Agustín “Soy Rada” Aristarán; y «Chanta», que cuenta con la actuación de Martín Seefeld. Con esta diversidad de géneros, Mar del Plata reafirma su posición como la capital nacional del teatro durante el verano, manteniendo una tradición que combina el prestigio artístico con el éxito comercial.
Bienvenidos a Mar del Plata, la ciudad donde el concepto de «vacaciones» implica pelearse por un centímetro cuadrado de arena húmeda durante el día y encerrarse en una sala oscura a ver a famosos bajo el aire acondicionado durante la noche. Carlos Rottemberg, un hombre que tiene más temporadas en La Feliz que arena los zapatos de un turista promedio, ha vuelto a demostrar que el teatro es el único refugio seguro ante la amenaza inminente de los churros recalentados y el viento sudeste que te lija la córnea. Según el balance oficial de Multiteatro, las compañías están más felices que un vendedor de protectores solares en pleno enero, ratificando que el argentino promedio, si tiene que elegir entre comer o ver a Martín Bossi haciendo de tonto, siempre optará por la catarsis colectiva que solo una platea a oscuras puede ofrecer.
En este 2026, Rottemberg celebra su aniversario número 48, lo cual estadísticamente significa que ha sobrevivido a más crisis económicas que cualquier manual de historia moderna. Su estrategia para este año es la iniciativa de los «Precios Amigables», con entradas a 35.000 pesos; un valor que, al ritmo de nuestra economía, para mediados de febrero probablemente equivalga al precio de un alfajor de chocolate o a un viaje en colectivo de tres paradas. Mantener ese precio fijo durante todo el verano es un acto de heroísmo civil o una apuesta de casino de alto riesgo, pero allí están las salas del complejo Atlas, América y Neptuno, funcionando como embajadas del entretenimiento en una ciudad que parece diseñada para poner a prueba los nervios de cualquier familia tipo.
La cartelera es un despliegue de nombres que uno siente que conoce desde el jardín de infantes. Tenemos desde el musical de «Pretty Woman» con Florencia Peña —porque si hay un género que Mar del Plata domina es el de transformar clásicos de Hollywood en experiencias bonaerenses— hasta el eterno «Toc Toc», una obra que se ha mantenido en cartelera durante tanto tiempo que los actores originales probablemente ya estén tramitando la jubilación en el mismo escenario. Entre comedias de enredos y la propuesta de Muscari, la oferta teatral de este año parece un buffet libre donde el espectador consume cultura con la misma voracidad con la que ataca un tenedor libre en la Avenida Colón. Al final del día, el teatro en Mar del Plata no es solo arte; es el mecanismo de supervivencia que nos permite creer que, mientras haya una marquesina encendida, el mundo todavía tiene un poco de sentido.