Despliegue masivo en el Caribe, el USS Gerald R. Ford y el USS George H.W. Bush cercan las costas de Cuba y Venezuela

Redacción Cuyo News
8 min

El despliegue de seguridad en el hemisferio occidental ha alcanzado una nueva fase de intensidad operativa con el arribo del USS Gerald R. Ford (CVN-78) a las Islas Vírgenes Británicas. Esta unidad, reconocida como el portaaviones más avanzado y potente de la Armada de los Estados Unidos, encabeza una serie de movimientos estratégicos que el Pentágono ha reforzado con la adición de un segundo grupo de combate en la zona de operaciones del Caribe. Esta maniobra envía una señal inequívoca de control sobre las rutas marítimas regionales y la preservación de la estabilidad en el área bajo la doctrina de «disuasión activa» implementada por la administración estadounidense en 2026.

Capacidades tecnológicas y objetivos estratégicos

El contexto de este despliegue responde directamente a la transición política en Venezuela y a las crecientes tensiones geopolíticas a nivel global. El USS Gerald R. Ford posee la capacidad de transportar más de 75 aeronaves y está equipado con tecnología electromagnética de vanguardia, lo que le permite funcionar como una base de operaciones móvil de alta eficiencia. El objetivo declarado es garantizar que no existan interferencias de potencias extranjeras en el hemisferio y monitorear activamente cualquier actividad ilícita en aguas caribeñas.

De manera simultánea, el portaaviones USS George H.W. Bush (CVN-77) se posicionó desde el pasado miércoles en las cercanías de la costa norte de Cuba. De acuerdo con los datos de navegación proporcionados por MarineTraffic, la unidad se encuentra operando frente al terminal petrolero de Matanzas, un punto neurálgico que históricamente ha recibido cargamentos de crudo y fueloil procedentes de Venezuela. Analistas internacionales interpretan este movimiento como una medida de presión directa sobre la gestión en la isla y un respaldo militar a los intereses energéticos de Occidente.

La «Operación Resolución Absoluta» y el control del Atlántico Sur

Este despliegue masivo de fuerzas navales se produce tras la participación del USS Gerald R. Ford en la denominada «Operación Resolución Absoluta». Según los informes disponibles, esta misión fue «ordenada por el presidente Donald Trump para capturar en Fuerte Tiuna, Caracas, a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores». Tras cumplir dicho objetivo, la unidad continúa operando en el mar Caribe en misiones de colaboración contra los carteles de narcotráfico.

La presencia de dos grupos de combate de portaaviones en la región consolida la hegemonía de Estados Unidos en el Atlántico Sur. Para los observadores estratégicos, este nivel de despliegue asegura una capacidad de respuesta y logística sin precedentes en la historia reciente, enviando un mensaje de máxima alerta a los actores regionales sobre la disposición de Washington para intervenir ante cualquier contingencia que afecte los procesos en curso en el continente.

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