Guerra de satélites: China revela la ubicación de los Growler estadounidenses que amenazan a Irán

Redacción Cuyo News
6 min

En un nuevo capítulo de la escalada de tensiones en Medio Oriente, tecnología satelital de China ha permitido identificar el despliegue estratégico de aeronaves de última generación de los Estados Unidos en territorio jordano. Según los informes de inteligencia provistos a las autoridades iraníes, las fuerzas estadounidenses han posicionado unidades de aviones de combate F-35 y aviones de guerra electrónica EA-18G Growler en bases que funcionarían como plataforma logística para eventuales operaciones aéreas contra Teherán.

Sismo en el sur de Irán y sospechas nucleares

Casi en simultáneo con estas revelaciones, un terremoto de magnitud 5.5 sacudió la provincia de Fars, al sur de Irán, durante la madrugada de este viernes. El epicentro fue localizado a 35 kilómetros al suroeste de la ciudad de Mohr, con una profundidad focal de 10 kilómetros. Si bien el Centro Alemán de Investigación en Geociencias (GFZ) y el USGS confirmaron el origen tectónico del evento, la opinión pública internacional ha vinculado el suceso con una posible prueba nuclear subterránea.

Esta especulación cobra fuerza debido al actual estado de ambigüedad nuclear de Irán, tras la expulsión de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). No es la primera vez que un evento sísmico genera alarmas; antecedentes similares tras la denominada «Guerra de los 12 Días» con Israel ya habían instalado la duda sobre el avance del programa atómico persa en instalaciones protegidas.

La alianza estratégica Pekín-Teherán

A diferencia de conflictos anteriores, la República Islámica cuenta actualmente con un flujo de inteligencia en tiempo real facilitado por la infraestructura espacial de China. Esta cooperación técnica resulta crítica para neutralizar la ventaja tecnológica de las fuerzas occidentales, permitiendo a Irán monitorear los movimientos en bases aliadas de la región con una precisión sin precedentes.

La ubicación de los activos de guerra electrónica estadounidenses en Jordania sugiere una preparación para misiones destinadas a cegar los sistemas de defensa aérea iraníes, una táctica habitual antes de incursiones de mayor escala. Sin embargo, la detección temprana por parte de los satélites chinos altera el equilibrio de poder, otorgando a Teherán la capacidad de anticipar maniobras que anteriormente permanecían bajo el radar.

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