¿Habrá tropas en suelo venezolano? La respuesta de Marco Rubio sobre los planes de Donald Trump

Redacción Cuyo News
8 min

El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, manifestó este domingo la disposición de su país para trabajar con las actuales autoridades de Venezuela, aunque bajo un esquema de condicionamientos estrictos y amenazas veladas de intervención mayor. Rubio afirmó que Washington trabajará con los líderes actuales si estos toman “las decisiones adecuadas”, advirtiendo que, de lo contrario, se aplicarán “múltiples palancas de presión” para garantizar los intereses estadounidenses en la región.

Evaluación constante y presión diplomática

Durante una entrevista en el programa “Face the Nation” de la cadena CBS News, el jefe de la diplomacia estadounidense detalló que la administración de Donald Trump se encuentra evaluando el comportamiento de las autoridades venezolanas tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores. “Vamos a juzgar todo por lo que hagan, y vamos a ver qué hacen”, señaló Rubio, subrayando que la observación será minuciosa sobre el nuevo esquema de mando en Caracas.

En un tono que analistas internacionales han calificado como una advertencia directa, Rubio aclaró: “Sí sé esto: que si no toman las decisiones adecuadas, Estados Unidos mantendrá múltiples palancas de presión para garantizar la protección de nuestros intereses“. Estas declaraciones se producen en un contexto de acefalía parcial del poder tradicional chavista y la asunción de funciones por parte de la vicepresidenta Delcy Rodríguez.

Objetivos estratégicos y la industria petrolera

Al ser consultado sobre la figura de Rodríguez, Rubio evitó dar un respaldo explícito, pero marcó una distinción con la gestión anterior. “La persona que estaba al mando (del Gobierno de Venezuela) era alguien con quien no se podía trabajar” y “alguien que nunca respetó ninguno de los acuerdos que concluyó”, afirmó en referencia a Maduro, añadiendo que se le ofreció “en múltiples ocasiones, la posibilidad de abandonar el poder”.

Respecto a los objetivos de la intervención, el secretario de Estado reiteró los ejes centrales de la política de Washington:

  • El cese definitivo del narcotráfico.
  • La prevención del ingreso de pandillas venezolanas a territorio estadounidense.
  • La reconfiguración de la industria petrolera.
Sobre este último punto, Rubio fue enfático al declarar que “queremos que la industria petrolera no beneficie a los piratas y a los adversarios de Estados Unidos, sino al pueblo», utilizando este argumento como base para justificar las acciones militares y el bloqueo petrolero vigente, el cual, según sus palabras, les permite “ejercer una influencia considerable sobre el curso de los acontecimientos”.

La opción militar y el modelo de intervención

A pesar del control estratégico que Washington ejerce en este momento, Rubio no descartó el despliegue de tropas adicionales en suelo venezolano, calificando esta posibilidad como una “opción que él (Donald Trump) no puede descartar públicamente”, si bien la consideró una “obsesión” de los medios y la opinión pública.

Para finalizar, el secretario de Estado buscó diferenciar el actual conflicto de otras intervenciones históricas de los Estados Unidos en Oriente Medio y Asia Central. Venezuela no es “Libia”, “Irak” ni “Afganistán”, aseveró. “Nuestra misión aquí es muy diferente. No solo nos enfrentamos al régimen, nos enfrentamos a lo que constituye una amenaza para los intereses estadounidenses“, concluyó, dejando en claro que la permanencia y el grado de presión de su país dependerán exclusivamente de la alineación de Caracas con las exigencias de la Casa Blanca.

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