Este miércoles 1 de abril de 2026 marcará un hito sin precedentes en la era contemporánea de la exploración espacial. La misión Artemis II, el primer vuelo tripulado con destino a la Luna desde la finalización del legendario programa Apolo, tiene previsto su lanzamiento a las 19:24 (hora de Buenos Aires) desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, Estados Unidos.
Detalles técnicos del lanzamiento
La operación se llevará a cabo desde la histórica plataforma 39B, utilizando el Space Launch System (SLS), el cohete más potente construido hasta la fecha, junto a la cápsula Orion. La ventana de lanzamiento inicial tendrá una duración de dos horas. Como es norma en misiones de esta envergadura, la NASA dispone de fechas alternativas en caso de que las condiciones meteorológicas o variables técnicas obliguen a postergar el encendido de los motores.
La tripulación está integrada por cuatro especialistas de élite: el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y los especialistas de misión Christina Koch y Jeremy Hansen, este último perteneciente a la Agencia Espacial Canadiense. El objetivo primordial de la misión es evaluar el rendimiento de los sistemas de soporte vital y la maniobrabilidad de la nave Orion con seres humanos a bordo en un entorno de espacio profundo durante un trayecto de aproximadamente diez días.
Hito tecnológico argentino: El satélite ATENEA
Para la ciencia nacional, este evento reviste una importancia particular. Dentro de las cargas útiles de la misión destaca ATENEA, un nanosatélite argentino desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en colaboración con diversas instituciones y universidades nacionales. La inclusión de tecnología argentina en una misión de esta escala representa un reconocimiento a la capacidad técnica del país y su rol en la cooperación internacional de alta complejidad.
Hacia una presencia permanente
Artemis II no es un evento aislado, sino el paso previo fundamental para establecer una presencia sostenida en la superficie lunar. Este programa busca sentar las bases para la futura construcción de bases habitables y, eventualmente, servir como plataforma de lanzamiento para las misiones tripuladas hacia Marte. La expectativa global es máxima, ya que millones de personas seguirán en directo el inicio de esta nueva etapa que promete expandir los límites de la presencia humana en el sistema solar.
<p>La misión Artemis II de la NASA marcará este miércoles el regreso de vuelos tripulados al entorno lunar tras más de cincuenta años, con un lanzamiento previsto para las 19:24 (hora de Argentina). La operación, que utilizará el cohete SLS y la nave Orion, incluye la participación tecnológica nacional a través del nanosatélite ATENEA, desarrollado por la CONAE para esta histórica travesía de diez días.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos al día en que la humanidad decide que ya vio suficiente Netflix y que es hora de volver a darse una vuelta por el barrio lunar, un lugar que no visitamos con gente a bordo desde que los pantalones acampanados eran moda y la televisión a color era un lujo de pocos. Hoy, a las 19:24 de nuestro reloj, el cohete SLS va a meter un ruido que se va a escuchar hasta en la Pampa, lanzando la misión Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy. Es el regreso triunfal después del programa Apolo, pero esta vez con Wi-Fi, cámaras de alta definición y una tecnología que hace que la computadora de la primera misión a la Luna parezca una calculadora de oferta de supermercado.
La tripulación está compuesta por cuatro valientes que tienen más horas de entrenamiento que nosotros de sueño acumulado: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen. Estos muchachos y muchachas se van a pasar diez días encerrados en la nave Orion, rodeando la Luna como quien busca lugar para estacionar en la puerta del shopping un sábado a la tarde, pero a miles de kilómetros por hora y sin gravedad. El objetivo es ver si el cohete se la banca con humanos adentro antes de que la NASA decida instalar un puesto de choripanes permanente en la superficie lunar para después saltar a Marte, porque aparentemente la Tierra ya nos quedó chica y un poco ruidosa.
Pero lo mejor de todo, y lo que nos hace inflar el pecho como si hubiéramos diseñado nosotros mismos el propulsor, es que hay presencia argentina en este viaje de egresados galáctico. Entre los bártulos que lleva la misión se encuentra ATENEA, un nanosatélite desarrollado por la CONAE y nuestras universidades nacionales. Sí, leíste bien: mientras nosotros discutimos el precio del transporte, hay tecnología nuestra viajando hacia la Luna. Es un hito que nos pone en la primera división espacial y nos recuerda que, cuando nos ponemos las pilas, podemos mandar cosas más lejos que una simple opinión en Twitter. Crucen los dedos, preparen el mate y miren al cielo, porque esta noche el «Plan A» es volver a hacer historia fuera de este mundo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Este miércoles 1 de abril de 2026 marcará un hito sin precedentes en la era contemporánea de la exploración espacial. La misión Artemis II, el primer vuelo tripulado con destino a la Luna desde la finalización del legendario programa Apolo, tiene previsto su lanzamiento a las 19:24 (hora de Buenos Aires) desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, Estados Unidos.
Detalles técnicos del lanzamiento
La operación se llevará a cabo desde la histórica plataforma 39B, utilizando el Space Launch System (SLS), el cohete más potente construido hasta la fecha, junto a la cápsula Orion. La ventana de lanzamiento inicial tendrá una duración de dos horas. Como es norma en misiones de esta envergadura, la NASA dispone de fechas alternativas en caso de que las condiciones meteorológicas o variables técnicas obliguen a postergar el encendido de los motores.
La tripulación está integrada por cuatro especialistas de élite: el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y los especialistas de misión Christina Koch y Jeremy Hansen, este último perteneciente a la Agencia Espacial Canadiense. El objetivo primordial de la misión es evaluar el rendimiento de los sistemas de soporte vital y la maniobrabilidad de la nave Orion con seres humanos a bordo en un entorno de espacio profundo durante un trayecto de aproximadamente diez días.
Hito tecnológico argentino: El satélite ATENEA
Para la ciencia nacional, este evento reviste una importancia particular. Dentro de las cargas útiles de la misión destaca ATENEA, un nanosatélite argentino desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en colaboración con diversas instituciones y universidades nacionales. La inclusión de tecnología argentina en una misión de esta escala representa un reconocimiento a la capacidad técnica del país y su rol en la cooperación internacional de alta complejidad.
Hacia una presencia permanente
Artemis II no es un evento aislado, sino el paso previo fundamental para establecer una presencia sostenida en la superficie lunar. Este programa busca sentar las bases para la futura construcción de bases habitables y, eventualmente, servir como plataforma de lanzamiento para las misiones tripuladas hacia Marte. La expectativa global es máxima, ya que millones de personas seguirán en directo el inicio de esta nueva etapa que promete expandir los límites de la presencia humana en el sistema solar.
Bienvenidos al día en que la humanidad decide que ya vio suficiente Netflix y que es hora de volver a darse una vuelta por el barrio lunar, un lugar que no visitamos con gente a bordo desde que los pantalones acampanados eran moda y la televisión a color era un lujo de pocos. Hoy, a las 19:24 de nuestro reloj, el cohete SLS va a meter un ruido que se va a escuchar hasta en la Pampa, lanzando la misión Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy. Es el regreso triunfal después del programa Apolo, pero esta vez con Wi-Fi, cámaras de alta definición y una tecnología que hace que la computadora de la primera misión a la Luna parezca una calculadora de oferta de supermercado.
La tripulación está compuesta por cuatro valientes que tienen más horas de entrenamiento que nosotros de sueño acumulado: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen. Estos muchachos y muchachas se van a pasar diez días encerrados en la nave Orion, rodeando la Luna como quien busca lugar para estacionar en la puerta del shopping un sábado a la tarde, pero a miles de kilómetros por hora y sin gravedad. El objetivo es ver si el cohete se la banca con humanos adentro antes de que la NASA decida instalar un puesto de choripanes permanente en la superficie lunar para después saltar a Marte, porque aparentemente la Tierra ya nos quedó chica y un poco ruidosa.
Pero lo mejor de todo, y lo que nos hace inflar el pecho como si hubiéramos diseñado nosotros mismos el propulsor, es que hay presencia argentina en este viaje de egresados galáctico. Entre los bártulos que lleva la misión se encuentra ATENEA, un nanosatélite desarrollado por la CONAE y nuestras universidades nacionales. Sí, leíste bien: mientras nosotros discutimos el precio del transporte, hay tecnología nuestra viajando hacia la Luna. Es un hito que nos pone en la primera división espacial y nos recuerda que, cuando nos ponemos las pilas, podemos mandar cosas más lejos que una simple opinión en Twitter. Crucen los dedos, preparen el mate y miren al cielo, porque esta noche el «Plan A» es volver a hacer historia fuera de este mundo.