¿Se cae el acuerdo con la Unión Europea? Los tres escenarios que enfrenta el Mercosur tras el nuevo freno

Redacción Cuyo News
8 min

El horizonte del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur se encuentra nuevamente bajo una densa sombra de incertidumbre. Tras años de negociaciones y reajustes técnicos, el Parlamento Europeo ha solicitado de manera formal al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) un dictamen sobre la compatibilidad del pacto con los tratados fundamentales de la Unión. Esta decisión introduce un componente de parálisis legal que podría extenderse entre 12 y 18 meses, periodo estimado para que el tribunal emita su fallo.

La revisión judicial se centrará primordialmente en dos ejes críticos. En primer lugar, las normas ambientales, con el objetivo de verificar si el texto actual ofrece garantías suficientes para el cumplimiento del Acuerdo de París y el control de la deforestación en la región amazónica. En segundo término, se busca establecer la seguridad jurídica del acuerdo, actuando como un mecanismo de pausa que impide cualquier intento de ratificación inmediata por parte de los Estados miembros.

Escenarios ante la parálisis jurídica

Expertos en comercio internacional barajan tres salidas posibles para este estancamiento, siempre supeditadas a la voluntad política de bloques reticentes, con Francia a la cabeza de la resistencia agraria:

  • Ratificación con «Anexo Adicional»: La Comisión Europea busca evitar la reapertura de las negociaciones comerciales mediante la redacción de un protocolo extra sobre sostenibilidad. Este anexo intentaría otorgar las garantías legales necesarias para calmar las aguas en los parlamentos europeos más críticos.
  • División del Acuerdo («Splitting»): Esta estrategia técnica implicaría separar el tratado en dos bloques. La parte estrictamente comercial solo requeriría la aprobación del Parlamento Europeo y una mayoría en el Consejo, agilizando su implementación económica al prescindir de la ratificación individual de cada parlamento nacional.
  • Suspensión o renegociación: En caso de que el TJUE detecte incompatibilidades severas, el acuerdo actual quedaría legalmente invalidado. Esto obligaría a un retorno a las mesas de negociación, una opción que desde el Mercosur han rechazado sistemáticamente para no comprometer las concesiones ya alcanzadas.

El peso de la geopolítica y la competencia de China

A pesar de los obstáculos internos, la Unión Europea enfrenta una presión externa creciente. El avance de China como principal socio comercial en América Latina es seguido con preocupación en Bruselas. Cerrar el trato con el bloque sudamericano se ha vuelto una prioridad estratégica para no perder relevancia geopolítica en una región clave para el suministro de materias primas y energía.

No obstante, la coyuntura se ve dificultada por las protestas de agricultores en países como Alemania, Polonia y Francia, quienes perciben la entrada de productos del Mercosur como una amenaza directa a la estabilidad de los precios locales. Esta resistencia interna ha transformado el acuerdo en un tema de alta sensibilidad electoral.

Desde el bloque regional, los gobiernos de Argentina y Brasil han sido enfáticos al señalar que «la paciencia tiene un límite». Ante la falta de avances concretos y la interposición de nuevas barreras judiciales, el Mercosur ha comenzado a explorar con mayor intensidad la posibilidad de priorizar tratados bilaterales con potencias de Asia y Medio Oriente, dejando el histórico acuerdo con Europa en una prolongada sala de espera legal.

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