Un grave incidente operativo ha dejado fuera de servicio a la Base Aérea de Morón, en Sevilla, España, uno de los puntos estratégicos más importantes para la OTAN y la proyección militar de Estados Unidos hacia Oriente Próximo y África. El pasado domingo 1 de febrero de 2026, un avión de transporte militar Boeing C-17 Globemaster III de la Fuerza Aérea estadounidense (USAF) sufrió una falla crítica en uno de sus motores durante la maniobra de despegue, obligando a un frenado de emergencia que inmovilizó la aeronave.
Debido a la enorme carga y la velocidad alcanzada en el carreteo, ocho de los catorce neumáticos del tren de aterrizaje principal estallaron, dejando al avión de más de 50 metros de envergadura atravesado en la única pista operativa de la base. Esta situación ha generado un bloqueo logístico total que, según estimaciones oficiales, se mantendrá al menos hasta el viernes 6 de febrero.
Impacto en la flota aliada y reparaciones
El cierre preventivo de la base no solo afecta el despliegue de tropas hacia zonas de conflicto, sino que ha dejado «atrapados» a diversos activos de combate de ambos países. Entre ellos se encuentran los cazas Eurofighter Typhoon del Ala 11 de España, aviones de guerra electrónica EA-18 Growler de EE. UU. y un avión cisterna KC-46 Pegasus. Las autoridades trabajan actualmente en dos frentes:
Logística de remoción: Se requiere maquinaria pesada y grúas de alta capacidad para movilizar el C-17 sin comprometer aún más la integridad del tren de aterrizaje dañado. Evaluación de infraestructura: El impacto de los reventones a alta velocidad podría haber dañado la carpeta asfáltica, lo que obligaría a realizar tareas de reasfaltado de emergencia antes de retomar las operaciones.Tensión geopolítica y el «Cerrojo del Mediterráneo»
Este accidente ocurre en un momento de máxima fricción política entre el gobierno español de Pedro Sánchez y la administración de Donald Trump. La Casa Blanca ha presionado a los aliados de la OTAN para elevar el gasto militar al 5% del PIB, una cifra que España ha rechazado, ratificando su compromiso de alcanzar el 2,1% para el año 2029. Ante las amenazas de Trump de trasladar las bases de Rota y Morón a territorio marroquí, España ha respondido con una inversión confirmada de 1.420 millones de euros para modernizar los sistemas de combate de sus fragatas F-100 con tecnología estadounidense.
A pesar de la retórica hostil, expertos coinciden en que la posición geográfica de España es insustituible. La base de Rota actúa como escudo antimisiles y Morón como plataforma de respuesta rápida hacia el Sahel. Mientras tanto, en Argentina, la Base de Morón mantiene su actividad habitual, enfocada en la reapertura del Museo Nacional de Aeronáutica prevista para el próximo 27 de febrero, sin verse afectada por la crisis logística en el continente europeo.
Punto Clave Situación en Febrero 2026 Estado de Pista Bloqueada por C-17 (EE. UU.) hasta el 06/02. Gasto OTAN España rechaza el 5%; se mantiene en el 2,1% del PIB. Inversión Tecnológica 1.420 millones de euros en sistemas navales de EE. UU.<p>La Base Aérea de Morón, en Sevilla, permanece inactiva tras el accidente de un Boeing C-17 Globemaster III de la Fuerza Aérea de EE. UU. ocurrido el 1 de febrero. El reventón de ocho neumáticos bloqueó la pista única, dejando en tierra a cazas Eurofighter españoles y aeronaves estadounidenses. El incidente ocurre en un clima de tensión política entre España y la administración de Donald Trump por el gasto militar en la OTAN.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Si usted pensaba que tener un piquete en la Avenida Libertador era el colmo de la ineficiencia logística, le presento el «piquete aeronáutico» de Sevilla. Un Boeing C-17 Globemaster III, ese gigante que pesa lo mismo que las esperanzas de los argentinos en año electoral, decidió que el domingo era un buen día para clavarse en la única pista de la base de Morón. Al piloto le falló un motor en pleno carreteo y clavó los frenos con tal entusiasmo que reventó ocho neumáticos de un saque. Ahora el avión está ahí, atravesado como un mueble viejo en un pasillo angosto, mientras los ingenieros lo miran rascándose la cabeza porque mover 77 toneladas con las gomas en llanta es más difícil que explicarle el 5% del PIB a un ministro de economía en crisis.
Lo más tierno de toda esta catástrofe es que el cierre de la pista dejó «secuestrados» a los Eurofighter españoles y a los aviones de guerra electrónica de EE. UU., que ahora comparten el hangar y probablemente las quejas sobre el catering. Mientras en nuestra Base de Morón (la de acá, la que tiene olor a asado y no a tapitas de Sevilla) todo marcha sobre rieles y nos preparamos para reabrir el Museo Nacional de Aeronáutica, en España la cosa está que arde. Donald Trump anda diciendo que si España no gasta más en armas se lleva las bases a Marruecos, y justo ahora se les rompe el juguete más grande en la puerta del garage. Es el equivalente geopolítico a que se te quede el auto en la puerta del vecino que te quiere desalojar; una situación tan incómoda que ni con 1.400 millones de euros en fragatas se arregla fácil.
Por ahora, la base seguirá operando como un estacionamiento de lujo hasta el viernes, mientras las grúas especiales intentan levantar al coloso sin que la pista termine pareciendo la Ruta 40 después de una tormenta. Los americanos están revisando hasta los tornillos para descartar sabotajes, pero la realidad es que a veces, simplemente, las cosas explotan cuando uno tiene más presión encima que una olla a presión en Navidad. España dice que no es un «parking de barcos», pero hoy Morón es, literalmente, un parking de aviones que no van a ningún lado. Si esto no es un guion de comedia de enredos financiado por la OTAN, le pega en el palo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Un grave incidente operativo ha dejado fuera de servicio a la Base Aérea de Morón, en Sevilla, España, uno de los puntos estratégicos más importantes para la OTAN y la proyección militar de Estados Unidos hacia Oriente Próximo y África. El pasado domingo 1 de febrero de 2026, un avión de transporte militar Boeing C-17 Globemaster III de la Fuerza Aérea estadounidense (USAF) sufrió una falla crítica en uno de sus motores durante la maniobra de despegue, obligando a un frenado de emergencia que inmovilizó la aeronave.
Debido a la enorme carga y la velocidad alcanzada en el carreteo, ocho de los catorce neumáticos del tren de aterrizaje principal estallaron, dejando al avión de más de 50 metros de envergadura atravesado en la única pista operativa de la base. Esta situación ha generado un bloqueo logístico total que, según estimaciones oficiales, se mantendrá al menos hasta el viernes 6 de febrero.
Impacto en la flota aliada y reparaciones
El cierre preventivo de la base no solo afecta el despliegue de tropas hacia zonas de conflicto, sino que ha dejado «atrapados» a diversos activos de combate de ambos países. Entre ellos se encuentran los cazas Eurofighter Typhoon del Ala 11 de España, aviones de guerra electrónica EA-18 Growler de EE. UU. y un avión cisterna KC-46 Pegasus. Las autoridades trabajan actualmente en dos frentes:
Logística de remoción: Se requiere maquinaria pesada y grúas de alta capacidad para movilizar el C-17 sin comprometer aún más la integridad del tren de aterrizaje dañado. Evaluación de infraestructura: El impacto de los reventones a alta velocidad podría haber dañado la carpeta asfáltica, lo que obligaría a realizar tareas de reasfaltado de emergencia antes de retomar las operaciones.Tensión geopolítica y el «Cerrojo del Mediterráneo»
Este accidente ocurre en un momento de máxima fricción política entre el gobierno español de Pedro Sánchez y la administración de Donald Trump. La Casa Blanca ha presionado a los aliados de la OTAN para elevar el gasto militar al 5% del PIB, una cifra que España ha rechazado, ratificando su compromiso de alcanzar el 2,1% para el año 2029. Ante las amenazas de Trump de trasladar las bases de Rota y Morón a territorio marroquí, España ha respondido con una inversión confirmada de 1.420 millones de euros para modernizar los sistemas de combate de sus fragatas F-100 con tecnología estadounidense.
A pesar de la retórica hostil, expertos coinciden en que la posición geográfica de España es insustituible. La base de Rota actúa como escudo antimisiles y Morón como plataforma de respuesta rápida hacia el Sahel. Mientras tanto, en Argentina, la Base de Morón mantiene su actividad habitual, enfocada en la reapertura del Museo Nacional de Aeronáutica prevista para el próximo 27 de febrero, sin verse afectada por la crisis logística en el continente europeo.
Punto Clave Situación en Febrero 2026 Estado de Pista Bloqueada por C-17 (EE. UU.) hasta el 06/02. Gasto OTAN España rechaza el 5%; se mantiene en el 2,1% del PIB. Inversión Tecnológica 1.420 millones de euros en sistemas navales de EE. UU.Si usted pensaba que tener un piquete en la Avenida Libertador era el colmo de la ineficiencia logística, le presento el «piquete aeronáutico» de Sevilla. Un Boeing C-17 Globemaster III, ese gigante que pesa lo mismo que las esperanzas de los argentinos en año electoral, decidió que el domingo era un buen día para clavarse en la única pista de la base de Morón. Al piloto le falló un motor en pleno carreteo y clavó los frenos con tal entusiasmo que reventó ocho neumáticos de un saque. Ahora el avión está ahí, atravesado como un mueble viejo en un pasillo angosto, mientras los ingenieros lo miran rascándose la cabeza porque mover 77 toneladas con las gomas en llanta es más difícil que explicarle el 5% del PIB a un ministro de economía en crisis.
Lo más tierno de toda esta catástrofe es que el cierre de la pista dejó «secuestrados» a los Eurofighter españoles y a los aviones de guerra electrónica de EE. UU., que ahora comparten el hangar y probablemente las quejas sobre el catering. Mientras en nuestra Base de Morón (la de acá, la que tiene olor a asado y no a tapitas de Sevilla) todo marcha sobre rieles y nos preparamos para reabrir el Museo Nacional de Aeronáutica, en España la cosa está que arde. Donald Trump anda diciendo que si España no gasta más en armas se lleva las bases a Marruecos, y justo ahora se les rompe el juguete más grande en la puerta del garage. Es el equivalente geopolítico a que se te quede el auto en la puerta del vecino que te quiere desalojar; una situación tan incómoda que ni con 1.400 millones de euros en fragatas se arregla fácil.
Por ahora, la base seguirá operando como un estacionamiento de lujo hasta el viernes, mientras las grúas especiales intentan levantar al coloso sin que la pista termine pareciendo la Ruta 40 después de una tormenta. Los americanos están revisando hasta los tornillos para descartar sabotajes, pero la realidad es que a veces, simplemente, las cosas explotan cuando uno tiene más presión encima que una olla a presión en Navidad. España dice que no es un «parking de barcos», pero hoy Morón es, literalmente, un parking de aviones que no van a ningún lado. Si esto no es un guion de comedia de enredos financiado por la OTAN, le pega en el palo.