Spinetta en Manhattan: cómo una canción de Almendra de 1968 describe el temporal en Central Park

Redacción Cuyo News
6 min

Nueva York, 24 de febrero de 2026. Mientras los servicios meteorológicos de Estados Unidos informan sobre los 48 centímetros de nieve que han sepultado a Central Park, las estrofas de «Hoy Todo el Hielo en la Ciudad» (Almendra, 1968) resuenan con una vigencia escalofriante. Lo que Spinetta imaginó como una metáfora de alienación y cambio social, hoy se manifiesta como una realidad física en la Gran Manzana.

El «Congelado Amanecer» de la Calle 59

La noticia describe un parque «completamente cubierto de blanco» tras el temporal. Spinetta, con su pluma visionaria, abre la canción sentenciando: «Un congelado amanecer tiñe de blanco hasta mi hogar». En los edificios que rodean Central Park, desde el Upper West Side hasta la Quinta Avenida, la luz del sol ha sido desplazada por esa blancura monocromática. Como dice la letra, «el cielo ya no existe aquí»; hoy en Nueva York, el cielo y la tierra se han fundido en un mismo gris plomizo y gélido.

La Inmovilidad del Transporte vs. La Alegría Infantil

Uno de los puntos más altos de comparación reside en la reacción social ante el fenómeno. El reporte oficial habla de lagos congelados y caminos intransitables, lo que en la práctica significa una ciudad paralizada. La letra de Spinetta captura esto con precisión: «Inmóvil ha quedado un tren entre el hielo de la estación», una imagen que refleja el colapso logístico que vive hoy Manhattan, donde el metro y los trenes de cercanías sufren demoras históricas.

En contrapartida, mientras los adultos se preocupan y, como dice el Flaco, «en vano se ponen a rezar», la noticia destaca la belleza de la postal urbana. Spinetta lo resumió mejor que nadie: «Los niños saltan de felicidad». Para la infancia neoyorquina, 48 cm de nieve no representan una catástrofe, sino el patio de juegos definitivo.

La Perforación del Hielo: El Rol del Observador

El estribillo de la canción propone una acción: «Voy a perforar el hielo, voy a remontarme al cielo para observar hoy todo el hielo en la ciudad». Hoy, esa «perforación» se realiza a través de las lentes de los drones y las cámaras de los periodistas que sobrevuelan Central Park. Las imágenes aéreas muestran el «corazón verde» transformado en un desierto blanco, confirmando la visión cenital que la obra de Almendra proponía para entender la magnitud del fenómeno.

El Hecho (Central Park) La Lírica (Luis Alberto Spinetta) 48 cm de acumulación «El hielo cubre la ciudad» Lagos y caminos estáticos «Inmóvil ha quedado un tren» Transformación del paisaje «Tiñe de blanco hasta mi hogar» Turismo y juegos en la nieve «Los niños saltan de felicidad»

El informe meteorológico de Central Park y la obra de Almendra coinciden en un punto fundamental: el hielo tiene el poder de detener el tiempo. Hoy, Nueva York no es la ciudad que nunca duerme; es la ciudad que, bajo 48 centímetros de nieve, se ha quedado inmóvil, obligándonos a detenernos y observar.

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