
La Secretaría Técnica del Ministerio de Minería de San Juan, bajo la dirección del ingeniero de Minas Pablo Fernández, emerge como el pivote central en la gestión de las concesiones mineras provinciales. Su mandato principal es garantizar que cada faceta de la actividad extractiva se desarrolle con un rigor ejemplar, cimentada en el orden, la seguridad y una transparencia inquebrantable, siempre en estricto apego a la vasta normativa nacional y provincial vigente.
Fiscalización en terreno y asistencia especializada
Más allá de su rol administrativo, esta secretaría despliega una intensa labor de fiscalización en terreno. A través de la Dirección de Registro Minero y Catastro, en conjunción con la Dirección Técnica Geológica Minera, se llevan a cabo meticulosas verificaciones de la labor legal, supervisión de las mensuras que delimitan las propiedades mineras, constatación del estado de actividad o inactividad de los yacimientos, y un riguroso control sobre el cumplimiento de los planes de inversión comprometidos. Un equipo interdisciplinario, compuesto por geólogos e ingenieros altamente especializados, es el artífice de estas tareas fundamentales.
Adicionalmente, la Secretaría Técnica extiende su alcance brindando servicios cruciales a los actores del sector. Entre ellos, destaca la asistencia en procesos de actualización de mensuras y la crucial labor de constatación en casos de denuncias por extracciones ilegales de mineral, una tarea que realiza en estrecha colaboración con la Dirección de Fiscalización y Control Ambiental Minero.
Seguridad jurídica y aprovechamiento de recursos
El ingeniero Pablo Fernández, al reflexionar sobre la trascendencia de estas intervenciones, subrayó la doble vertiente de su impacto: «Con este accionar aseguramos el cumplimiento de las exigencias estipuladas en la normativa nacional y provincial. Esto le da seguridad jurídica a quienes se encuentran operando las propiedades mineras en San Juan, como también a aquellos que tienen interés de invertir en la actividad minera en la provincia.» Y agregó un punto vital para la comunidad: «Por otro lado, asegura a la población que los recursos minerales sean aprovechados de manera correcta». En definitiva, la Secretaría Técnica se configura como un engranaje indispensable para que la minería sanjuanina no solo sea pujante, sino también un modelo de gestión segura, transparente y generadora de beneficios para la sociedad en su conjunto.
La Secretaría Técnica del Ministerio de Minería de San Juan, bajo la dirección del ingeniero Pablo Fernández, se erige como el garante del ordenamiento y la transparencia en las concesiones mineras provinciales. Mediante rigurosas fiscalizaciones en terreno, el equipo de geólogos e ingenieros asegura el cumplimiento de normativas, la supervisión de mensuras y el control de planes de inversión. Esta labor, que incluye la asistencia en denuncias y actualizaciones, es clave para la seguridad jurídica de los inversores y la correcta explotación de los recursos, según enfatizó Fernández.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Sus «especializados» geólogos e ingenieros, que huelen el oro en el aire, fiscalizan. ¿Propiedades activas o solo con hamaca? ¿Mensuras correctas o el vecino se llevó el yacimiento? ¿Planes de inversión o excusas de escapada? Alguien debe evitar que los recursos se evaporen.
Fernández declara: «Aseguramos cumplimiento y seguridad jurídica». Tan sólido como un plazo fijo en pesos. Y, por supuesto, los recursos «serán aprovechados de manera correcta». Porque a ellos, claro, les encanta. Un cuento de hadas con picos y palas, sin preguntas incómodas.
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La Secretaría Técnica del Ministerio de Minería de San Juan, bajo la dirección del ingeniero de Minas Pablo Fernández, emerge como el pivote central en la gestión de las concesiones mineras provinciales. Su mandato principal es garantizar que cada faceta de la actividad extractiva se desarrolle con un rigor ejemplar, cimentada en el orden, la seguridad y una transparencia inquebrantable, siempre en estricto apego a la vasta normativa nacional y provincial vigente.
Fiscalización en terreno y asistencia especializada
Más allá de su rol administrativo, esta secretaría despliega una intensa labor de fiscalización en terreno. A través de la Dirección de Registro Minero y Catastro, en conjunción con la Dirección Técnica Geológica Minera, se llevan a cabo meticulosas verificaciones de la labor legal, supervisión de las mensuras que delimitan las propiedades mineras, constatación del estado de actividad o inactividad de los yacimientos, y un riguroso control sobre el cumplimiento de los planes de inversión comprometidos. Un equipo interdisciplinario, compuesto por geólogos e ingenieros altamente especializados, es el artífice de estas tareas fundamentales.
Adicionalmente, la Secretaría Técnica extiende su alcance brindando servicios cruciales a los actores del sector. Entre ellos, destaca la asistencia en procesos de actualización de mensuras y la crucial labor de constatación en casos de denuncias por extracciones ilegales de mineral, una tarea que realiza en estrecha colaboración con la Dirección de Fiscalización y Control Ambiental Minero.
Seguridad jurídica y aprovechamiento de recursos
El ingeniero Pablo Fernández, al reflexionar sobre la trascendencia de estas intervenciones, subrayó la doble vertiente de su impacto: «Con este accionar aseguramos el cumplimiento de las exigencias estipuladas en la normativa nacional y provincial. Esto le da seguridad jurídica a quienes se encuentran operando las propiedades mineras en San Juan, como también a aquellos que tienen interés de invertir en la actividad minera en la provincia.» Y agregó un punto vital para la comunidad: «Por otro lado, asegura a la población que los recursos minerales sean aprovechados de manera correcta». En definitiva, la Secretaría Técnica se configura como un engranaje indispensable para que la minería sanjuanina no solo sea pujante, sino también un modelo de gestión segura, transparente y generadora de beneficios para la sociedad en su conjunto.
Sus «especializados» geólogos e ingenieros, que huelen el oro en el aire, fiscalizan. ¿Propiedades activas o solo con hamaca? ¿Mensuras correctas o el vecino se llevó el yacimiento? ¿Planes de inversión o excusas de escapada? Alguien debe evitar que los recursos se evaporen.
Fernández declara: «Aseguramos cumplimiento y seguridad jurídica». Tan sólido como un plazo fijo en pesos. Y, por supuesto, los recursos «serán aprovechados de manera correcta». Porque a ellos, claro, les encanta. Un cuento de hadas con picos y palas, sin preguntas incómodas.