Suecia tiró bomba: Argentina en picada democrática. ¿Milei, el culpable? Gotemburgo prendió el ventilador y nos dejó en offside. Bajamos en todo: elecciones, libertades, hasta en cómo discutimos (¿o nos gritamos?).
¿Democracia o demo-crazy? El informe es clarito: cinco índices en rojo. Parece que el liberalismo nos salió caro. ¿Será que ahora extrañamos hasta las cadenas nacionales?
Igual, tranqui. No estamos solos en la fiesta de la autocratización. Hungría, Grecia y Perú también andan en la lona. Al menos le ganamos a Mauricios, ¿no?
Argentina en la mira: Informe sueco alerta sobre «autocratización»
Un estudio de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, encendió las alarmas al ubicar a la Argentina en un proceso de «autocratización». El informe «Variedades de Democracia 2025 – 25 años de Autocratización – ¿Democracia Trumpeada?», analiza la calidad democrática a nivel global y señala un retroceso en cinco indicadores clave en Argentina desde la asunción de Javier Milei.
Si bien el documento no menciona directamente a figuras políticas ni partidos, el análisis del período 2023-2024 revela una caída en áreas cruciales como la limpieza de los procesos electorales, la libertad de expresión y el respeto a los derechos individuales. La puntuación de Argentina en el índice de «democracia electoral» bajó de 0.84 a 0.71, representando un retroceso del 15.5%. Otros indicadores, como el «componente liberal» (-5%) y el «componente deliberativo» (-22.9%), también muestran una tendencia negativa.
Comparaciones internacionales y contexto global
El informe clasifica a las democracias en cuatro grupos: liberal, electoral, autocracia electoral y autocracias cerradas. Argentina se encuentra en el segundo grupo, junto a países como Armenia, Brasil y Perú. El estudio sueco coincide con otros análisis internacionales que advierten sobre un declive democrático global, incluyendo el realizado por la revista The Economist.
Según el politólogo Lucas Romero, director de la consultora Sinopsis, la Universidad de Gotemburgo es reconocida por la seriedad y profundidad de sus estudios sobre la calidad democrática. Romero destaca la metodología multidimensional del informe, que abarca aspectos electorales, institucionales y de participación ciudadana. «Un real índice de democracia liberal se construye sobre la base de cinco subíndices (…) No solo en términos electorales, no solo en términos de funcionamiento institucional, sino también en términos de participación ciudadana, en términos de condiciones de igualdad”, explicó.
El declive en los indicadores democráticos
El estudio revela un panorama preocupante para Argentina, con caídas en los cinco subíndices analizados. La disminución en el índice de «democracia electoral» sugiere problemas en la transparencia y la equidad de los procesos electorales. La baja en el «componente liberal» refleja un posible deterioro en la protección de los derechos individuales. El «componente igualitario», que mide la participación política, también registra un retroceso del 5.2%. Finalmente, el desplome del «componente deliberativo» (-22.9%) indica una creciente polarización y un deterioro en la calidad del debate público.